Porsche 911 aircooled, tres unidades a contracorriente

Desde que cayeron los tipos de interés bancario, hace unos cinco años, los coches clásicos no han hecho más que subir de precio al ser considerados como un valor refugio por los inversores, en la mayoría de los casos ajenos a sus virtudes dinámicas y estéticas. Los Porsche 911 anteriores a 1998 han sido uno de los modelos que más ha acusado esta revalorización, llegando a precios tan altos que ha provocado que muchas unidades que se usaban habitualmente hayan cambiado de las manos de aficionados a las de inversores y coleccionistas. Por ello muchos de los Porsche refrigerados por aire languidecen bajo su funda en oscuros garajes, mientras sus dueños se frotan las manos viendo como sube su cotización.

Por suerte todavía queda gente que prima la inversión en disfrute frente a la económica y que se atreven a modificar hasta extremos difícilmente reversibles sus Porsches, bien sea para recrear unidades escasas, para dejarlo a su gusto o para conseguir mejores prestaciones. Aunque para muchos serán obvios, los motivos para elegir un 911 aircooled como “Track day machine” son múltiples: carter seco, capacidad de tracción, frenada asimétrica imbatible, robustez (una vez que se haya hecho una extensiva sustitución de todas las piezas susceptibles de rotura, este tema daría para otro artículo por si solo) y una conducción peculiar pero que es adictiva, pudiendo ser además muy efectiva.

Los tres ejemplares que traemos a esta comparativa han sido modificados extensivamente para su uso en track-days siguiendo la misma receta básica: supresión de las plazas traseras, backets, jaula antivuelco, arneses y un completo aligerado. Sus dueños se conocen desde hace años por ser habituales en los circuitos y salidas por toda nuestra geografía. Unos auténticos petrolheads y Porschetalibanes diagnosticados. Como también son buenos amigos de 8000vueltas nos han contado en primera persona su historia y sus impresiones sobre estas tres excepcionales preparaciones.

Anuncios de coches para gente que sabe de coches

En el mundo del marketing es habitual decir que el motor de la publicidad es el sector del automóvil. No es de extrañar, si nos fijamos detenidamente vemos que los anuncios de coches se encuentran en todas partes y durante todo el año.

Golf R32. Perfectamente afinado.

Esto que pongo a continuación es tan sólo mi opinión, y por tanto, toda coincidencia con la realidad puede ser pura casualidad, pero personalmente creo que, a día de hoy, no hay coches malos. Hay marcas más honestas que otras, unas “engañan” menos y otras “engañan” más. Engañar es una palabra fea, así que digamos que algunas marcas son buenas jugando con el “ilusionismo”. Esto se consigue, por ejemplo, vendiendo un coche como premium cuando en realidad lo único premium que tiene es aquello que está en contacto directo con el usuario, como el volante o la palanca de cambios, dejando el resto de las cosas, materiales y acabados en niveles de “coche barato”. Eso sí, todo con un diseño muy bonito, que en el fondo es lo que vende. Independientemente de que llevemos un eje rígido trasero, frenos de tambor o interiores que en 3 años de uso suenan como si estuviéramos en un barco de madera en pleno tsunami.

La industria del automóvil está tan desarrollada, automatizada, globalizada y estudiada, que los costes de producción de los vehículos están ajustados hasta en el céntimo de Euro. Como consecuencia, y ante la guerra de precios de un mercado ultracompetitivo, se puede decir que, en un determinado segmento, a igualdad de precios, lo más probable es que todos los vehículos sean más o menos iguales. Entonces, ¿cómo vender coches?¿cómo diferenciarte de los demás? Si tu producto no destaca sobre el resto porque está limitado en cuanto a costes, versatilidad, consumos, leyes anticontaminción, seguridad… tu única opción de ser diferente, más original a la hora de presentar tu producto al usuario final, es la publicidad.

Lamborghini LM 002

Pocos fabricantes de automóviles alcanzaron tan pronto y tan rápido la gloria como Lamborghini, toda vez que desde la presentación de su primer producto, el 350 GT -exhibido en el Salón de Turín de 1963- no necesitó más que tres años para acreditarse como un digno competidor de […]

13 comentarios →

Nissan GT-R 2017, mejorando lo presente

Nunca nos hemos querido. No es un coche con el que haya tenido especial afinidad. La ruptura estética que supuso con el R-34 no es de mi agrado y su peso… pues tampoco. Para el que no lo sepa, el coche con el que ruedo habitualmente en circuito […]

7 comentarios →

Rudolf Caracciola. Pionero de la velocidad

Hoy os traemos una nueva colaboración de Fernando Lázaro, que nos habla sobre uno de los grandes pilotos de la historia del automovilismo. Como para casi todos, las años 30 y 40 son grandes desconocidos. Él arroja en este artículo un poco de luz sobre esa época en la que […]

8 comentarios →

Últimas pruebas

Nissan GT-R 2017, mejorando lo presente

Nunca nos hemos querido. No es un coche con el que haya tenido especial afinidad. La ruptura estética que supuso con el R-34 no es de mi agrado y su peso… pues tampoco. Para el que no lo sepa, el coche con el que ruedo habitualmente en circuito […]

Prueba Porsche Cayman S 718, un gran aliado

Turbo. Esta palabra puede que haya mantenido su significado en el diccionario, pero en nuestros corazones, Turbo siempre significó otra cosa. En los 80, cuando solamente los coches de más alta gama y sus versiones de competición traían esa codiciada etiqueta, esa palabra era sinónimo de peligro, de prestaciones exorbitantes y de […]

Prueba Abarth 124 Spider. No tan MX-5

Soy una persona que no se sorprende con facilidad aunque, a veces, suceden cosas que me pillan con la guardia baja. Ahora mismo estoy recogiendo el Abarth 124 Spider en las instalaciones que el Grupo Fiat tiene en Madrid. Un proceso sencillo, cordial por la gente que te atiende […]