Curso de conducción Porsche, ¿se puede pedir más?

El pasado viernes 5 de Junio el Centro Porsche de A Coruña organizó un evento de conducción en el Circuito de Pastoriza para sus clientes y amigos de la marca, muy cortésmente nos invitaron a asistir para disfrutar de un fantástico día.

Llegamos a primera hora de la mañana al Circuito de Pastoriza. Un trazado que se encuentra al norte de la provincia de Lugo. Como muchos sabréis en Galicia no existe ningún circuito de velocidad propiamente dicho, por lo que estas instalaciones se convierten en el mejor sustituto del mismo. Aunque se construyó como circuito de karting sus dimensiones (1.200 metros de longitud y 9 metros de ancho de pista) le permiten acoger vehículos de mayores dimensiones. De hecho me sorprendió lo fantástico que resulta este trazado para “hacer manos” de manera segura, pues no se alcanzan grandes velocidades y dispone de holgadas escapatorias de hierba por si “la situación” se te va de las manos.

Para recibirnos Porsche Coruña nos había preparado un desayuno para mantenernos con energía mientras nos íbamos conociendo. Además habían previsto también la comida, por lo que no nos faltaba de nada. Eramos un total de 48 personas divididas en dos grupos: mañana y tarde. A los del grupo de mañana de nuevo nos volvieron a dividir: 12 personas se irían con los Cayenne a probarlos por el campo y otras 12 nos quedaríamos en la pista. Como es evidente yo me quedé en el primer grupo de pista.

Comenzamos con una introducción teórica. La Escuela de conducción PTC se encargaba de todo lo relativo a “estar al volante”, y nos desveló las técnicas básicas de conducción con las que tendríamos que trabajar a la hora de enfrentarnos al revirado circuito con estos potentes aparatos. Nociones sobre la posición de conducción, anticipación, trazada, subiraje y sobreviraje que en cuanto nos subimos a los coches se mostró crucial.

El circuito constaba de curvas de distintos tipos, enlazadas, de doble vértice, de apoyo largo…y además habían previsto dos curvas en mojado, un slalom, una frenada “dirigida” fuerte y varias chicanes con las que, además de reducir la velocidad en los puntos más rápidos del circuito, se podían hacer aun más manos. Sin duda una escuela de pilotos!

Cada participante probaría tres de los cuatro coches disponibles en la pista: Porsche Cayman (manual), 911 Carrera (manual), 911 Carrera 4S (Tiptronic) y 911 Turbo Cabrio (Tiptronic y equipado con frenos cerámicos). En la foto también podéis ver un “invitado” de excepción: un 911 GT3, también equipado con cerámicos, que no formaba parte del curso, sino que lo trajo un aun más curioso invitado…(véase la Extra Lap)

Como imaginaréis, empecé con el Turbo Cabrio (no lo puedo evitar, fue el destino). Comenzábamos a rodar como copiloto del monitor asignado a cada coche para familiarizarnos con las trazadas y mientras nos explicaba los entresijos del coche. Tras un par de vueltas de reconocimiento intercambié posiciones y me senté en el baquet del conductor. Cambio Tiptronic…lástima, esperaba un manual para rodar en circuito. De cualquier modo tampoco fue de gran importancia pues todo el circuito se hace en 2ª marcha menos la recta que se pasa a 3ª.

El Turbo se mostraba inmenso para el circuito de Pastoriza. Un terremoto de potencia en cuanto tocaba el acelerador. Acelerador que pisaba demasiado pronto a la salida de las curvas, “reprimenda” del monitor, y no me permitía trazarla bien a la salida. Además el acelerador tiene un tacto un poco tosco para circular bajas velocidades y sólo rozarlo implica salir catapultado hacia adelante. Eso sí, de manera controlable (eufemísticamente hablando).

Me pareció que el Turbo no se encontraba a gusto en un circuito tan ratonero y mi nivel de pilotaje no es tan alto como para poder sacarle la quintaesencia con estas curvas (alguno de los monitores sí lo hizo, daba gusto verlo cruzado con tanta facilidad). Además los frenos PCCB no se calentaban lo suficiente en esta pista y no me gustó mucho su tacto, ya que se bloqueaba con facilidad. De todos modos habría que probarlos en un circuito de mayores dimensiones. Desde luego, en mi opinión, para carretera no son una buena compra.

No dejemos, sin embargo, duda alguna: EL 911 Turbo Cabrio es una máquina escandalosa, superlativa, un objeto de deseo, una joya y, muy pronto, un clásico. Vale la pena el desembolso sólo por la oportunidad de sentir la estremecedora aceleración de esta máquina a cielo abierto.

Tras una parada para coger fuerzas ya me llaman para mi segundo Porsche: El Cayman. Modelo base, 245 caballos y cambio manual de 5 marchas. El menos potente y más contenido del grupo. En resumen, fantástico.

El Cayman si estaba en su medio, curvas, curvas y más curvas, con cambios de apoyo y frenadas tardías. Se lleva como si fuera un juguete, obedece todas tus órdenes y traza las curvas con compás y tiralíneas. Levantas un pelo el pie del acelerador, giras y el coche entra solo hacia el vértice de la curva. Olvídate de cualquier modelo de motor delantero (o trasero), el Cayman es otra historia. Equilibrado como el que más: en dimensiones, potencia, dirección…un lujo para los sentidos. Aunque para mí, y paradójicamente en un Porsche, estaba un poco justo de frenos. Un poco más potentes habrían sido más de mi agrado, en esta unidad había que hundir mucho el pie para frenar efectivamente. Aunque esta unidad equipaba la suspensión Sport no la utilizamos pues, según el instructor, el coche botaba mucho en ese circuito al activarla.

Con el Cayman me enseñaron a mejorar mis cambios sin castigar el embrague (cuando cambio rápido tiendo, o tendía, a soltar poco sutilmente el pedal de embrague), a inscribir mejor el coche en las curvas y a frenar adecuadamente. Muchas veces vengo con mentalidad de Fórmula (aunque no he competido nunca, eso se lleva en la sangre) y un coche de calle no es lo mismo de uno de carreras. Aunque no me voy a extender más con el Cayman por hoy, pues ya hablaremos de él otro día.

Por último le tocó el turno al 911 Carrera 4S. He de reconocer que en principio prefería el Carrera 2. Al menos para el circuito prefería la tracción trasera, pero cuando me subí al 4S cambió mi percepción de la tracción total.

Me senté dispuesto a probar las sensaciones 911 en circuito. Como dije el Turbo es un caso aparte y entre los rodillos y los 480 caballos que tiene no es un coche digamos…sutil. Ahora bien, con un 911 atmosférico la cosa cambiaba: menos potencia, pensé. Sí, 100 caballos menos, pero 100 caballos más que el Cayman que acababa de llevar!! De 245 a 355!!

Este dato no lo valoré en los metros iniciales en los que me incorporaba a pista. Fue tras la primera aceleración fuerte saliendo de una curva a izquierdas cuando me di cuenta de que algo no marchaba como había calculado. Iba mucho mejor!! Un empuje brutal y cuatro ruedas traccionando sobre el asfalto. Pero no traccionando por igual; las traseras mucho más que las delanteras, mucho más. El resultado fue una estupenda cruzada, giro el volante, ahueco el acelerador y lo descoloco hacia el otro lado para entrar en la curva de doble vértice a derechas. Uffffffff, que sensación. Ataco el segundo vértice relajado y me enfrento a la contrarrecta: acelero…y frenada en apoyo en la chicane para encarar las dos curvas en mojado. Entro un poco colado y subvira un poco, levanto, recupero la adherencia y contracurva, acelerador y cruzado de nuevo, que maravilla!!! ¿¿Quién dijo que la tracción total era aburrida??

Me queda la duda de qué podría haber hecho con el Carrera 2. Seguramente habría acabado haciendo algún trompo o una visita al campo, o quizás no. La estabilidad del 911 es espectacular, a pesar de que hay que habituarse a su conducción. Hay que tener en cuenta que estábamos en circuito, con curvas muy cerradas y acariciando el límite (el mío como piloto, no el de los Porsche) pero aun así el 911 se mostró noble y controlable en todo momento. Avisa cuando se va, y da tiempo a recuperarlo.

Pero aquí no acabó todo, en realidad esta fue la mitad del evento. La otra mitad consistió en la presentación en campo (literalmente) de los modelos Cayenne, a excepción de los Turbo/Turbo S. Entre los que Porsche había puesto a nuestra disposición destacaba el más preparado para el asfalto el Cayenne GTS (el que escogí para la actividad, aunque el menos adaptado para campo seguía siendo el más potente disponible). La puesta en escena consistió en la incursión con estos vehículos, en grupos de 4 personas, por pistas habilitadas para el uso todoterreno, en el incomparable marco de los alrededores del circuito de Pastoriza. Atravesando el monte, hasta el río Miño, hicimos una ruta por caminos de asfalto, tierra, grava, barro y hasta atravesamos algún riachuelo.

Y para culminar la actividad y demostrar las sobradas cualidades todoterrenos de los Cayenne visitamos una antigua cantera donde el Cayenne subió paredes con una inclinación que desafiaba las leyes de la física. Simplemente impresionante, y con ruedas de carretera!!

La única foto que les hice, ya sabéis que no nos van mucho los TT. Aunque tras la actividad estaban más “de campo”, acabaron de barro hasta el techo (literalmente).

Con la actividad Cayenne concluyo este artículo del fantástico día que Porsche nos organizó, aunque finalizamos con una comida todos juntos que no viene al caso detallar aquí. Si queréis ver todas las fotos del día, podéis hacerlo en nuestro Flickr.

Agradecimientos: Centro Porsche Coruña, gente del PTC y a todos los demás con los que coincidí a lo largo del evento. Un día fantástico.

Extra Lap
¿El “aun más curioso invitado…” os ha dejado con dudas? Pues debería porque era ni más ni menos que Sergio Vallejo, el conocido piloto de rallyes. Pero no venía como invitado, sino como instructor!! Así os hacéis una idea del nivel que había!

Pero no voy a dejar de agradecerle también a todos los demás instructores el fantástico día que pasamos (aunque me hayan recordado que no soy piloto, sino aficionado). Un saludo a todos! (a todos, incluidos los que faltan en la foto!)

PD: Se nota que me lo he pasado bien, no?

Artículos relacionados

11 comentarios en “Curso de conducción Porsche, ¿se puede pedir más?”

  • Juan Lasheras

    9 de junio de 2008 a las 02:18

    Que envidia, madre mía, y de la mala ;)

    Sal2

  • FINCH

    9 de junio de 2008 a las 02:24

    Felicidades por tu dia Porsche y consiguiente reportaje! Seguro que te lo pasaste como un enano, a mas de uno (en los cuales me incluyo) has dejado con los dientes largos. Y con todos mis respetos hacia el Sr.Vallejo aun te queda una prueba Porsche pendiente…. GT3 + The Finch.

  • julio argüelles

    9 de junio de 2008 a las 18:03

    magnífico reportaje¡¡¡¡

    una lástima que no estuviésemos en el mismo grupo

    un abrazo

  • THoRCuP

    9 de junio de 2008 a las 19:22

    Menudo dia que has pasado delarosa, felicidades y cuanta envidia das jeje

    Un saludo!!

    Pd: las fotos como siempre impresionantes!

  • Mustang

    9 de junio de 2008 a las 20:39

    Felicidades por el artículo Óscar, porque te aseguro que has conseguido lo que te proponías: darnos envidia!!! jejeje Y qué honor tener a Sergio Vallejo como instructor… quién mejor que alguien que está compitiendo en el Campeonato Nacional de Rallyes de asfalto con un Porsche 911 GT3…

    Saludos!

  • Gis

    9 de junio de 2008 a las 21:08

    Sois unos monstruos!!

    Gracias Oscar por darme el toque de vuestras actualizaciones. Entre pitos y flautas muchas veces se me pasa “controlaros” y ahora se me amontona el trabajo de leeros.

    Seguid así!

  • bete

    9 de junio de 2008 a las 23:13

    ahg, si, si que le entra a uno envidia sana eh! tiene que ser divertidisimo, que ganas tengo de hacerlo yo algún día. Como siempre, muy buen artículo, me impresiona lo bien que sabes transmitir las sensaciónes al conducir, se nota que realmente eres un apasionado de los coches.

    por cierto Mustang, ¿esas fotos de tu enlace son tuyas? me acaban de entrar unas ganas tremendas de ir a noruega despues de ver la foto tan impresionante que hay del lugar.

  • Autor Staff

    delarosa

    10 de junio de 2008 a las 01:09

    @todos
    Me alegro de que os haya gustado, especialmente a los porschistas que temía que fueran más críticos. Me he quedado encantado con la experiencia y no dudaré si puedo repetir.

    Gracias por vuestros comentarios.

    Saludos

    @Julio
    Otra vez será. Pero no te libras de llevarme de paseo en ese 993 S (Mi 911 favorito ¿?, ay si tuviera turbo…). Espero que hayas solucionado el tema de las llaves. Un abrazo!

  • Borjal84

    10 de junio de 2008 a las 23:01

    Lástima que por Galicia no haya un gran circuito, a ver si pronto hacen alguno, que con la afición que hay al motor en el norte sería muy importante.

  • drunken_clam

    11 de junio de 2008 a las 02:47

    Ale, ale, cómo os lo pasais… ¡yo también quiero! Encima en la misma mañana, Cayman, 911 y 911 Turbo, un ratonero, un deportivo de los más equilibrados, y un… un 911 Turbo, ni más ni menos, pudiendo compararlos en igualdad de condiciones.

    Yo también quiero poder aprender técnicas de conducción deportiva en coches así, y con Sergio Vallejo de instructor.

  • Curso de conducción Porsche Jarama, un día para el recuerdo - 8000vueltas.com

    6 de septiembre de 2008 a las 18:37

    […] Curso de conducción Porsche, ¿se puede pedir más? […]

Deja un comentario