El disfrute del entusiasta automovilístico

En mi opinión, un auténtico entusiasta busca divertirse, no sólo la velocidad.

Tatsuru Ichisima, Presidente de Spoon

Con esta cita del famoso preparador de Honda quiero abrir el debate para ver qué entendemos nosotros por ser un entusiasta. Estarás pensando: “un amante de los coches, claro”. Sí, pero hay mucho que matizar.

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Lo primero, ¿qué significa ser un entusiasta de los automóviles? Para mí, es toda persona que disfruta, aprecia, respeta y comparte su pasión por los coches. Sencillo, ¿no? Estoy seguro de que si estás leyendo estas líneas eres un entusiasta. O quiero pensar que sí. Pero permíteme que desglose que es eso de compartir, respetar, apreciar y disfrutar de los coches.

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Jay Leno, presentador de la NBC de noche, es de día es un gran coleccionista, pero humilde (siempre vestido con sus característico conjunto de vaqueros y camisa vaquera) y que comparte sus mejores posesiones colgando videos en internet hablando de cada modelo.

No es la primera vez que veo a un dueño de una magnífica máquina ningunear a un chaval, que por desconocimiento puede haber ofendido con un comentario al dueño (¿nunca os han preguntado cuánto cuesta, cuánto corre, cuánto gasta y si es diesel?) y en vez de perder un minuto contagiándole con su pasión por los coches, se va y le deja con mal sabor de boca y la sensación de que era un cretino. Muy mal hecho.

Si queremos ser entusiastas, también tenemos el deber de ser embajadores de la cultura automovilística. Debemos de compartir nuestra pasión con los curiosos e interesados. Debemos comprender que su falta de conocimiento no significa que les falte pasión por los coches. Todos y cada uno de nosotros, por mucho que pensemos que sabemos, hemos estado ahí, donde no sabíamos ni lo que decíamos.

Jim Glickenhaus

James Glickenhaus es un multimillonario que usa sus únicos superdeportivos como coches de diario y comparte toda la información de sus proyectos y restauraciones en internet. ¡Chapó!

Dedicad un minuto, si podéis, con esa persona. Enseñadle el coche, e incluso, si os da buena espina después de un rato, invitadles a que se sienten a los mandos y así se imaginen conduciendo por un instante. Habréis hecho un favor a esa persona que, en vez de pensar mal de vosotros, os habréis ganado su respeto. Pero más importante, habréis sentado un precedente positivo para todos los que vengan detrás, dejando claro que los apasionados de los coches no somos unos tipos raros e intratables.

El ejemplo perfecto para convertirse en entusiasta de por vida. No os perdáis la cara del niño en el minuto 2.03 cuando le dicen que se siente en el Pagani.

También es cierto que muchas veces nos encontramos con dueños que han hecho auténticas barbaridades a coches magníficos, pero no por ello debemos de despreciarles. No olvidemos que esa persona ha puesto su tiempo, dinero y seguramente cariño en dejarlo así. Tal vez su gusto o preferencias para personalizar su coche te parezcan muy cuestionables, pero no olvides que esa persona con un coche que a tí te parece feísimo o un desastre para sus cualidades dinámicas, puede ser su mayor ilusión. No te pido que te guste, pero sí que le respetes, como entusiasta. De nuevo, poneos en situación, estoy casi seguro que cuando te iniciaste en el mundillo, fuiste el primero en desear accesorios o hacer modificaciones que ahora mismo no le montarías a tu coche ni a punta de pistola.

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“Zero Fucks Given RX7”. Tomemos nota de este orgulloso dueño de 19 años: no importa cuánto dinero tengas o qué piezas montes en tu coche, siempre que tú estés contento con el resultado. (NDLR: debo mencionar que ese RX-7 lleva un V8 5.0 de 400 cv bajo el capó)

 Luego, no olvidemos que hay millones de personas en el mundo que apreciamos los coches, y todos tenemos nuestra visión particular. A algunos les gustan para (ad)mirarlos, porque lo valoran como un objeto precioso; y también único y personal en cuanto se convierten en una posesión.

A muchos les encanta compartirlos y mostrarlos como un trofeo. Les gusta que todo el mundo vea su coche. Bien sea colgando fotos en sus redes sociales, o quedando con sus amigos para enseñarlo. Para ellos, tener el coche de tus sueños es un orgullo y compartirlo supone una gran satisfacción.

Tener un coche, para muchos es casi una relación conyugal, o al menos, tiene muchas similitudes. Da igual si eres hombre o mujer, todos hemos tenido esa sensación algún momento cuando hemos creado un vínculo con nuestra preciada posesión sobre ruedas. A veces, hasta hemos hablado de ellos como si fueran personas con sentimientos.

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Top Gear, presentado por Jeremy Clarkson, junto con sus secuaces, James May, Richard Hammond y el misterioso “Stig”, han dado con la fórmula para hacer un programa de coches con éxito mundial y para toda la familia.

 Muchos de nosotros, al iniciarnos en el extensísimo mundo de la cultura automovilística y por falta de experiencia y/o oportunidades, hemos desarrollado nuestra pasión imaginándonos las sensaciones a través de las cifras de aceleración, del agarre en Gs en curva, de su disposición de motor, de su tipo de motor, y también hay muchos que sólo pueden hablar de su marca o modelo preferido,…

Y aquí viene el último punto de ser un auténtico entusiasta. La faceta más activa, la de “agarrar el toro por los cuernos”: disfrutar de la conducción.

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La conducción no sabe de marcas, no sabe de modelos, ni de estética… Piénsalo por un momento, ni siquiera es medible. Es algo tan personal y puramente emocional, como es imparcial al resto de cuestiones que sean ajenas a su manejo.

 Puedes ser un gran entusiasta de los coches, pero si no conduces tu coche, ¿no eres más bien un entusiasta de una escultura, un objeto inmóvil, que es diametralmente opuesto para lo que se creó?

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Ojo, no estoy atacando a los que les gusta admirar su coche durante horas como el que mira a una bella mujer desnuda, no. Porque yo mismo he mirado y seguiré mirando muchos coches con esos ojos. Pero cualquier coche nos transmite más emociones disfrutándolo a sus mandos que mirándolo, de la misma manera que nos pasa con nuestras relaciones con el sexo opuesto.

Muchas veces, nuestra máquina de devorar curvas se tira más tiempo parada porque llueve, porque no queremos que nos lo rallen, o mil otras excusas. ¡Qué lástima…!

Si alguna vez habláis con cada una de las personas que trabajaron en ese coche, desde el diseñador que trazó sus deportivas líneas, los ingenieros que pusieron a punto el motor y la suspensión para darte esa confianza y seguridad al volante, o hasta los operarios que lo ensamblaron con sus propias manos, estoy seguro de que todos os dirían que lo mejor que podéis hacer con vuestro coche es disfrutarlo en una carretera solitaria con muchas curvas o, mejor aún, en vuestro circuito preferido.

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Os animo a todos (excepto a los que no pueden porque se excedieron poniéndole piezas y que ahora han dejado el coche inservible para disfrutarlo…) a que hagáis la prueba. Coged las llaves y daos una vuelta. No dejéis que coja polvo en el garaje.

Y quién sabe, tal vez un niño os verá pasar, se quedará boquiabierto cautivado por las líneas, el sonido de vuestro coche, y le convertiréis para siempre en un fiel devoto de esta bendita enfermedad, que es la pasión por nuestras máquinas de cuatro ruedas. Esta es con diferencia la parte más bonita (aunque muchas veces anónima) de nuestro deber como entusiastas, ¡y no debemos dejar que se pierda!

Pero lo más importante, disfrútalo. Disfruta de tu coche. Siéntelo, gózalo. Condúcelo a un ritmo en que tú estés disfrutando y, por supuesto, siempre en control. Tu coche es tu caballo y si quieres ser un buen jinete, has de dominarlo en todo momento. Si no, luego pasa lo que pasa y no hay vuelta atrás…

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Mejor en compañía

 ¿Alguien se ha fijado que no he hablado en un sólo momento de velocidad? La velocidad es un número. Las emociones que tu coche te transmite, no.

No mires tanto el velocímetro. Mira a la carretera. Trata de cambiar a oído en vez de obsesionarte mirando el cuentavueltas. De vez en cuando comprueba de reojo la temperatura y todos los instrumentos que tengas para vigilar un buen estado de tu máquina. Escucha cuidadosamente el sonido de tu motor haciendo eco en las calles de tu ciudad, en las montañas de tu carretera preferida, o contra el guardarrail del circuito en el que estés. Y si te sobra tiempo en alguna recta, admira el paisaje que te rodea por un instante y embriágate del momento.

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Carreteras así te están esperando… Coge un mapa y busca la más cercana que te guste

Si haces todo esto y tu corazón no palpita, si no sientes que tu carne se pone de gallina, si no te enamoras de tu coche, en momentos así, sea el coche que sea, créeme, no eres un entusiasta de verdad. Y si no lo eres tampoco pasa nada, pero no te engañes pensando que lo eres.. En cualquier caso, pocos mejores momentos vas a pasar en tu coche si haces algo como lo que acabo de describir.

Muchas veces tenemos un coche y nos olvidamos de lo más importante, de disfrutarlo como se diseñó. Nos obsesionamos con cambiarle las ruedas, unas llantas o una suspensión que lo haga parecer más agresivo… y no nos hemos dado cuenta de lo bien que lo podemos pasar tal cual está, sin meternos en camisas de once varas.

Así que no busques más excusas, coge las llaves, apaga el ordenador y sal ahí afuera. Conduce, y diviértete.

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24 comentarios en “El disfrute del entusiasta automovilístico”

  • Sr.Kiwi

    13 de junio de 2013 a las 10:22

    Por desgracia me robaron mi coche de diario, y estoy usando el otro (mr2 zzw30) cada día para ir a clase. Son sólo 11km, todo por ciudad, gasta el doble que el otro, pero lo disfruto como un niño (el otro también lo disfruto, ya que es mi primer coche). Entiendo perfectamente lo que quieres transmitir en el post.

    Solo añado una cosa más: gracias por recordarnos estas cosas, son de las que se olvidan con facilidad.

  • Diego.C

    13 de junio de 2013 a las 11:03

    Un gran articulo, te felicito; durante mucho tiempo me he sentido frustrado con el resto de gente que solo sabe hablar de supercoches cuyas cifras desorbitadas hacen palpitar a un selecto grupo de mortales, y en cambio, no entendían los sentimientos a los que te sometes con TODOS y cada uno de los coches que conduces. Después de tanto tiempo intentado explicarselo, creo que ahora todo ese trabajo se vera facilitado por este articulo.
    Gracias por hacer las delicias de todos los lectores de este fantástico blog, aunque aveces roce la envidia ;).
    Saludos

  • Arturo rs

    13 de junio de 2013 a las 11:41

    Una pregunta ¿ese pagani no tiene intermitentes no, o es que se le acumula el trabajo al conductor???

  • Cesar

    13 de junio de 2013 a las 11:53

    Muy buena entrada, me he sentido 100% identificado. Especialmente la parte de las sensaciones y la velocidad. Lo importante es disfrutar.

  • Arturo rs

    13 de junio de 2013 a las 11:53

    Respecto a los que hacen esas barbaridades con los coches, una cosa es despreciarlos, y otra es hacerles llegar tu opinion, que muchas veces no aceptan.

    Despues otra cosa que me choca bastante y es esta frase “estoy casi seguro que cuando te iniciaste en el mundillo, fuiste el primero en desear accesorios o hacer modificaciones que ahora mismo no le montarías a tu coche ni a punta de pistola.”

    Creo que dais por sentado que vosotros mismo sois conocedores de los entusiastas del automovil, y no se si sere yo que me salgo de lo establecido, por que al final me doy cuenta de que soy el mas original por dejar el coche como viene de serie, de 3 coches nuevos jamas a ninguno le he modificado nada que no necesitase, de motor nada, y de frenos y suspension, al segundo coche si, por que era bastante malo para lo que corria, de hecho mi ultimo coche lo compre para no tener que modificar nada, ni frenos , ni suspensiones, que es de lo poco que he modificado en algun coche pero no por que quisiera mas, si no por que era defecto de fabrica los malos frenos(como ocurrio con los frenos de los corsa mk1, o la suspension muy blanda para el motor que llevaba

    Pero de ahi a lo de esa frase, creo que es dar por sentadas muchas cosas que no son asi, con los mismos coches comprados otra vez , volveria a hacer lo mismo, y ya son casi 20 años de diferencia entre el primero y el actual.

    En lo demas estoy de acuerdo, en todo, principalmente en esto:

    “Pero lo más importante, disfrútalo. Disfruta de tu coche. Siéntelo, gózalo. Condúcelo a un ritmo en que tú estés disfrutando y, por supuesto, siempre en control. Tu coche es tu caballo y si quieres ser un buen jinete, has de dominarlo en todo momento. Si no, luego pasa lo que pasa y no hay vuelta atrás…”

    Cuando compro un coche lo compro pensando en esto precisamente, y no hago una compra social, como hacen muchos para despues declararse entusiastas del automovil, mi hermanoi tiene una moto, y solo por eso ya se creia un “motero” , pero los moteros saben que ser motero no es solo tener una moto, !!no se si me explico!!, con los coches lo mismo, hay mucha gente que compra por estetica, y yo siempr ele pregunto, ¿tu cuando conduces ves al coche por fuera, o solo disfrutas de que te vean en tu coche?

    Aqui esta una de las claves

  • Arturo rs

    13 de junio de 2013 a las 12:00

    Carreteras así te están esperando… Coge un mapa y busca la más cercana que te guste

    Si haces todo esto y tu corazón no palpita, si no sientes que tu carne se pone de gallina, si no te enamoras de tu coche, en momentos así, sea el coche que sea, créeme, no eres un entusiasta de verdad. Y si no lo eres tampoco pasa nada, pero no te engañes pensando que lo eres.. En cualquier caso, pocos mejores momentos vas a pasar en tu coche si haces algo como lo que acabo de describir.

    La clave mas importante esta en este trozo, y solo por esto deduzco que si, soy un entusiasta del automovil.

    Solo de recordar como determinado coche que vosotros mismos habeis probado, chilla con cada cambio a 7500 vueltas me dan ganas de largarme a quemar gasolina en un tramo de rallye, ¿lo malo?, ya os imaginais, no hay ni pa gasolina, me tengo que conformar con mirarlo y recordar los buenos momentos, carne de gallina, corazon, nervios risa, y diversion, una buena mezcla.

  • Arturo rs

    13 de junio de 2013 a las 12:08

    Leyendo un blog similar a este, el de fuelwasters , y como se conocieron el sr pera, y el sr coco(os lo recomienmdo a los lectores de 8000 vueltas por que va precisamente de esto), me recuerda mucho a lo que siento en similares situaciones y de como mucha gente solo va a demostrar su superioridad en otro coche, bien por que sea mas caro, o por que crea que es mejor, pero muy de vez en cuando te encuentras con los verdaderos entusiastas con los que te hechas unas risas, esos son los buenos, los que te ven como un igual, no los que te ven por encima del hombro por que lleven un bmw o un coupe de los caros.

  • arribi

    13 de junio de 2013 a las 13:44

    GRANDÍSIMO artículo. es para imprimirlo y enmarcarlo. no escribo más, bajo al garaje y me voy a quemar un poco (más bien un mucho) de gasolina…

  • Alex ITF

    13 de junio de 2013 a las 15:27

    Este es el mejor artículo que he podido leerte Jorge.

    Ser entusiasta y apasionado de esto no es saber los últimos lanzamientos, ni datos de carrerilla (ni siquiera es necesario aunque a muchos se nos queden inconscientemente).

    Es recordar que cuando no tenías experiencia y tomabas 6 curvas concentrado al máximo te temblaba la pierna, enterarte de como hacer las cosas bien, ver donde fallas y como mejorar, querer conseguir cada vez más control sobre el coche, recordar tus curvas favoritas y tus mejores curvas (son cosas que suelen ir unidas pero no iguales ;)), desviarte por otro camino en un momento para tener un rato de concentración con el coche..

    Son muchas cosas, y llevas razón en que si eres un entusiasta todo eso quieres compartirlo y transmitir a los demás tu pasión para que disfruten una mínima parte de lo que disfrutas tú.

    Cuando mis amigos me preguntan a cuanto pongo el coche allí o a cuanto doy las curvas se extrañan cuando les contesto que no miro la velocidad.
    Lo ven raro…

    @Sr. Kiwi lamento tu pérdida ¿un kadett no?, espero que la superes pronto disfrutando del mr2.

  • Victor

    13 de junio de 2013 a las 17:08

    Qué buenos sois 8000 vueltas!

  • ramón

    13 de junio de 2013 a las 18:40

    Jorge, me encanta lo que acabo de leer, tanto, tanto que estaría orgullosísimo de escribir semejante declaración de amor por el automóvil, a la vez tremendamente subjetiva y absolutamente objetiva.
    Apúntate un 10 y no olvides que con gente como tú EL AUTOMÓVIL VIVE Y VIVIRÁ

  • JaV8GT

    13 de junio de 2013 a las 21:29

    Me he sentido muy identificado con este articulo; muchos dias (por lo menos uno a la semana) mi cuerpo necesita de ese momento de paz ,tranquilidad y momento casi hasta intimo, que es conducir por puro placer, como decis no hace falta velocidad, pero desde luego que si me quitasen ese momento a las 6:00am al salir de trabajar, subiendo mi puerto de montaña mientras veo salir el sol por el fondo del mar mediterraneo y con las ventanillas bajadas y oliendo aun a tierra humeda escuchando el rujido del motor retumbando en las paredes de la montaña… si me quitan eso… parte de mi vida quedaria vacia.

    Lastima que se puedan enviar fotos porque tengo algunas que describen el momento a la perfeccion.

    Huelo a quedada tramera de 8000vueltas? jejeje

  • Sr.Kiwi

    13 de junio de 2013 a las 23:49

    @Alex ITF, en efecto un kadett, pero volverá mejor de lo que se fue, con el motor re-hecho (el swap no ha podido ser) y partes desgastadas nuevas, a dar por lo menos otros 24 años de guerra. No será el coche más rápido, pero es versátil a más no poder.

  • Barketero

    14 de junio de 2013 a las 09:16

    Me voy a dar una vuelta en bici……

  • Redbullet

    14 de junio de 2013 a las 12:56

    Joder qué bonito artículo con ganas de lagrimear pero no me termina de salir. Ayer precisamente oí a un chaval señalando mi coche que lleva parado dos años parece abandonado debajo de mi casa. ¡Mira Papá qué coche más guapo! Y me quedé con ganas de arramcarselo…

    No me pasará a la próxima

  • gtr_2000

    14 de junio de 2013 a las 16:56

    Te olvidas que incluso yendo de copiloto puedes llegar tener la piel de gallina… (es lo que tiene tener 17 años)
    Grandísimo artículo.

  • Staff

    delarosa

    14 de junio de 2013 a las 17:03

    Jorge, sin duda tu mejor artículo.
    Muy emotivo y tocando la fibra de los que, de verdad, estamos locos por los coches. Me ha gustado mucho.

    Creo, no obstante, que hay otros puntos de vista y que encontrarás gente que se conformaría con ir de copiloto y no necesitaría nada más para ser un verdadero enfermo de los coches. En lo que todos coincidimos es en que el culmen de cualquier coche es escucharlo arrancado y funcionando: en movimiento, como se ha concebido.

    En resumen: esta tarde a última hora tocará darse un paseo por la sierra (parece que todo el mundo puede entre semana!!).

    Enhorabuena

  • Sr.Espada

    14 de junio de 2013 a las 18:54

    Honestamente , ¡Muchas , muchas gracias!

    Me ha invadido un profundo sentimiento de alegría y complicidad conforme iba leyendo , ¡ hasta he suspirado al recrearme imaginariamente en las situaciones que describes!

    Me quedo con la siguiente frase : “No mires tanto el velocímetro. Mira a la carretera. Trata de cambiar a oído en vez de obsesionarte mirando el cuentavueltas. (….) Muchas veces tenemos un coche y nos olvidamos de lo más importante, de disfrutarlo como se diseñó´´.

    Es difícil , con palabras, explicar mejor la máxima a seguir para el auténtico espíritu del disfrute del automovilismo. De eso se trata , de entender el coche y entendernos a nosotros por medio de él.
    Muchas veces, cuando los amantes de los datos nos zambullimos en la complejidad de la mecánica , la puesta a punto, las cifras…únicamente estamos “presentándonos´´ al coche, conociendo su historia: ¿De dónde viene? ¿Por qué fuiste creado? ¿Qué propósito tenían tus creadores cuando te dieron vida con esas soluciones de la tecnología?

    Pero lo mejor viene cuando, además puedes conducirlo.
    Es ahí cuando las cifras se olvidan y solo queda disfrutar de lo que ese coche tiene que ofrecerte. Si además te recreas con su pasado, su futuro, sus virtudes y defectos…¡ La experiencia es puro éxtasis!

    Cuando las marcas evolucionan , cambian…conducir las novedades y volver a probar esos coches te hace reencontrarte con un viejo conocido que tiene cosas que contarte. A veces te invade la nostalgia, otras comprendes que las cosas han cambiando entre “vosotros´´y que eres tú el que cambiaste.
    Conducir coches, antiguos y modernos, es vivir la historia , los sueños y hasta la idiosincrasia de unas personas que , como tú, también quisieron buscar la forma de convertir sus ideas e ilusiones en realidades tangibles.
    ¡Qué paradógico resulta que esas mismas realidades nos hagan seguir soñando e ideando! Es como si esa fascinación siguiese viva en nosotros , a través de sus creaciones.

    Es por eso que entiendo muy necesario y muy conveniente tomar conciencia, en la línea de lo que se propone, y aprender a querer a todos los coches por sí mismos para así conocernos mejor.
    El poder experimentar todas esas experiencias y saborearlas , interiorizarlas , nos acerca a nosotros mismos en nuestra búsqueda de la Felicidad , de lo Perfecto, lo Inmortal, lo que nos trasciende como seres.
    Cuando eso ocurre , sucede algo curioso , hay una conexión emocional entre la máquina y el hombre en la que pareciera que ella comparte con nosotros alguna de nuestras cualidades. Es un momento muy emocionante, porque te descubres a ti mismo totalmente conectado y concentrado , tus sentidos se agudizan y vives la realidad de una manera totalmente diferente. Algo cambia dentro de ti y aunque no practiques ninguna religión, te sientes en un estado “místico´´ de quietud, de calma, de paz.

    Hay coches para toda clase de personas: desde los que gozan por conducir un pedazo vivo de la historia hasta los que , simplemente, disfrutan conduciendo lo más rápido posible. Para algunos esa felicidad ocurrirá al hacer la trazada perfecta al límite de la física , para otros al sentir el genio de un gran motor pegándole al asiento y hasta ,¿ por qué no?, habrá quien disfrute sintiéndose imparable al llevar al límite un 4×4 a zonas donde jamás imaginó que llegaría.

    Todos podemos , en mi humilde opinión, entender de alguna manera, en sus múltiples facetas y manifestaciones, la grandiosidad de la vida a través del automovilismo. ¿Será por eso que considero seriamente al Automovilismo como una suerte de Religión universal?

    Encantado de saludarles.

    p.d: No pretendo ofender la fe (o ausencia de la misma) de nadie. Hablo de mi experiencia y entiendo que pueda haber otras ideas y convicciones diferentes.

  • Angel Martín

    14 de junio de 2013 a las 21:03

    Espectacular. Jorge, sólo tengo palabras para felicitarte. Ha sido leer el post y avisar a los petrolheads de la zona, para luego llamar a mi padre corriendo para que lo leyera. Así de bueno es, enhorabuena.

    PD: Mi padre ha dicho que es para enmarcar, jajajaja.

  • djmares

    16 de junio de 2013 a las 19:23

    Me ha encantado este “reportaje” y porque la gasolina ahora esta como esta pero aun asi a veces simplemente cojo el coche y me doy una vuelta solo para disfrutar conduciendo junto con algo de musiquita, lo malo que siempre tienes que volver.
    Ojo que mi conche es un megane del 2001 con 95cv y con eso me sobra aunque siempre queremos mas de lo que tenemos.

  • Autor Staff

    Jorge Azcoitia

    16 de junio de 2013 a las 20:38

    ¡Guau! no esperaba esta acogida. Muchísimas gracias por todos vuestros comentarios. Especialmente los que habéis aportado más puntos de vista. Es exactamente lo que trataba cuando hice el artículo.

    Yo no escribo “leyes”, sólo os cuento mi opinión; y todos tenéis derecho (y siempre os invito) a opinar y dar otros puntos de vista, que nos enriquecen a todos.

    De verdad, muchas gracias. Espero que este fin de semana hayáis quemado mucha gasolina.

  • SergioQ4

    18 de junio de 2013 a las 06:08

    Debo confesar que desde que se publicó esta entrada la estaba salteando, porque no creí que me interesara, la veía muy extensa y me daba pereza. Culpa mía no se me ocurrió de lo que hablaba leyendo el título, viendo a Leno, etc.

    Suerte que hoy la leí (junto a todos los comentarios), y a medida que la empecé a leer me enganché más y más, es fantástico todo lo que se menciona!!! Y como se me menciona, me sentí sumamente identificado, y con ganas de salir a dar a vueltas! Y eso que tengo un auto nada pasional, pero tiene un comportamiento dinámico que me deja helado! Focus MK1 TDCi115.
    La cara del nene increíble!
    Y como dice Diego C. “esta nota nos ayuda muchísimo a los que nos sentimos frustrados tratando de explicarles a los no-entusiastas los que nos pasa”.
    No hace falta andar en una F430 Scuderia, a 300km/h, se puede alcanzar el mismo disfrute con un auto bastante mas terrenal y a mucha menos velocidad, es lo que uno siente y lo que le genera, y es inexplicable!

    Excelente nota, mil gracias!!!

  • BadKarma

    23 de junio de 2013 a las 21:30

    Siempre tuve la ilusión de tener un coche en el que al subirme, todo lo demas fuera secundario. El destino, la hora, la radio, el tiempo, el trafico…
    Me saqué el carnet bastante crecidito, asi que no tenia una gran dependencia del coche. Iba a trabajar en tren, paseaba a menudo, etc… Pero ya dsde pequeño era un entusiasta de cierto tipo de coches.
    Mi primer coche fue un Opel Manta. Un coche absolutamente magnifico segun mis preferencias. Cuando lo cogia no era para ir a ningún sitio en concreto, era solo para disfrutar de lo que se sentia en el, de su olor, su sonido, su direccion…Ni siquiera me hacía falta correr con el. Era sentarme y sentir constantemente todo lo que hacia el coche, era consciente del coche y lo disfrutaba.
    Lamentablemente ciertas ideas fueron calando en mi cabeza: La “responsabilidad”, la “madurez”, el ahorro, el consumo, la “normalidad”… Me deshice del Manta y compre un Mazda 3 DCi de segunda mano. Un coche que a pesar de su aspecto “deportivo” es completamente anodino. De repente empecé a pensar en otras cosas mientras conducia, a ir con el “automatico”; a perder la pasion y dejar de disfrutar de la conduccion, a estresarme al volante (en el Manta JAMAS habia utilizado el claxon)…Ademas tuvo al poco una averia que me costó una pasta.
    Desde hace poco parece que vuelvo a sentir el cosquilleo, asi que estoy planeando hacerme con un coche que me vuelva a hacer disfrutar…Quizas un BMW E21, aunque mi verdadera ilusion seía un Lancia Fulvia¡

  • Gatanes

    30 de diciembre de 2013 a las 04:44

    De los mejores artículos que e leído en mi vida guauuu!! increíble gracias por publicarlo!!!

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