Opel Omega Lotus, la berlina más rápida del mundo

Opel se vino distinguiendo en los últimos años 60 por ofrecer versiones potentes de sus habituales berlinas americanizadas, concretamente desde que a su anodino Rekord -la típica berlina burguesa competidora de los Fiat 1500 L (aquí Seat 1500), Ford Taunus 17 M o Peugeot 404- se vio potenciado con el Opel Commodore, que era un Rekord dotado de un 6 cilindros de prestaciones destacables, lo que ocurrió desde 1967.

Opel siguió ofreciendo sucesivos Rekord en 1972, en 1977 y en 1983, pero estas berlinas amplias y burguesas -especie de Fiat-Seat 132 made in Germany-, con su eje rígido trasero y sus prestaciones discretas, no aportaban ningún encanto en especial, por lo que había que animarlas de algún modo.

La animación comenzó con un nuevo Opel Rekord, tan nuevo que se llamaba Opel Omega. Este ofrecía desde el Salón de París de 1986 una carrocería redondeada -donde antes había líneas americanizadas- y abandonaba su eje rígido trasero, resultando así un conjunto tan afortunado que fue elegido Coche del Año para 1987, por delante de ofertas tan ilustres como el nuevo Audi 80 o los novedosos BMW de la serie 7, que le habían acompañado como primicias en ese salón, junto con los recientísimos Citroen AX, Jaguar XJ 6 o los Rover 800 (1).

Pero al Omega, cuyas ventas eran más que aceptables, le seguía faltando algo: una versión verdaderamente poderosa.

Mientras tanto, su fabricante, el grupo General Motors, entonces el más poderoso del mundo, acababa de adquirir en enero de 1986 una firma con un enorme pedigrí deportivo: Lotus.

Prueba Alfa Romeo Giulia QV manual, jaque al Rey.

Coches italianos, tienen la extraña habilidad de despertar – y en grandes cantidades además – pasión y terror a partes iguales. Cuando pienso en coches italianos inmediatamente aparece en mi cara una sonrisa involuntaria, nostálgica, y vienen a mi cabeza modelos tan icónicos como un Lancia Delta HF Integrale, un FIAT Uno Turbo, un Ferrari F355…básicamente los coches con los que soñaba cuando era un niño.

Prueba Alfa Romeo Giulia Quadrifoglio

Por aquel entones, lo que llamaba mi atención eran las cifras de potencia y velocidad máxima o sus líneas, esculpidas por grandes diseñadores como Giugiaro, Bertone o Pininfarina – los coches italianos siempre han sido especialmente bellos -, pero a medida que creces y tienes que afrontar facturas a final de mes, te ves obligado a pisar sobre suelo firme, sobre todo hablando de tu economía. En el mundo del automóvil esto equivale a olvidarte de coches con fama de frágiles.

8000vueltas experiences MICHELIN Pilot Sport 4 S 2017

Por no “arriesgar” vas a lo fácil, a lo de siempre, y es que las leyendas urbanas sobre coches que se rompen y sobre “duendes eléctricos” dan más miedo que recorrer el pasillo de casa de tus abuelos a oscuras cuando eres niño. Esa es la razón por la que mucha gente ha renunciado durante años a conducir algunos de los coches más bonitos que se han fabricado nunca.

Bóreas, el sueño alcanzado

ACTUALIZADO A 22/06/2017 Como sabéis, este año hemos cumplido 10 años en 8000vueltas y en diversas ocasiones hablando entre nosotros me sorprende los coches que hemos conducido y no sólo eso, sino el cómo llegamos a ellos, ya que nuestros contactos se extienden por muchas ramas… En el […]

10 comentarios →

Últimas pruebas

Prueba Alfa Romeo Giulia QV manual, jaque al Rey.

Coches italianos, tienen la extraña habilidad de despertar – y en grandes cantidades además – pasión y terror a partes iguales. Cuando pienso en coches italianos inmediatamente aparece en mi cara una sonrisa involuntaria, nostálgica, y vienen a mi cabeza modelos tan icónicos como un Lancia Delta HF […]

Nissan GT-R 2017, mejorando lo presente

Nunca nos hemos querido. No es un coche con el que haya tenido especial afinidad. La ruptura estética que supuso con el R-34 no es de mi agrado y su peso… pues tampoco. Para el que no lo sepa, el coche con el que ruedo habitualmente en circuito […]

Prueba Porsche Cayman S 718, un gran aliado

Turbo. Esta palabra puede que haya mantenido su significado en el diccionario, pero en nuestros corazones, Turbo siempre significó otra cosa. En los 80, cuando solamente los coches de más alta gama y sus versiones de competición traían esa codiciada etiqueta, esa palabra era sinónimo de peligro, de prestaciones exorbitantes y de […]