Seat 124 Sport 1800

Tras unas 10.000 unidades vendidas del Seat 124 Sport 1600 y algunas centenas más que fueron exportadas -como podía leerse en enero de 1973 en Motor Mundial-, Seat seguía una vez más las huellas de Fiat y ofrecía un nuevo 124 Sport.

Ese nuevo 124 Sport se había presentado en Italia en agosto de 1972 en versiones 1600 y 1800, con motivo de la segunda y última renovación general allí realizada de la gama 124, modelo del cual ya se habían fabricado hasta entonces en el mundo dos millones de unidades, en Italia, España, Turquía y la URSS. Dicha remodelación consistía en retoques estéticos referidos a toda la gama 124, con excepción del spyder y destacaba, mecánicamente, por el uso de los nuevos motores 1600 y 1800 procedentes del Fiat 132.

 

Para nuestro mercado, el fabricante desvelaba en octubre este sustituto para el Seat 124 Sport 1600, exclusivamente en versión 1800, y anunciaba su venta a finales de diciembre de ese año 1972, apareciendo, por ejemplo, en el nº 726 de Autopista de 6 de enero de 1973, junto con los últimos 1600, el nuevo Seat 124 Sport 1800 al precio de 258.500 pesetas ff, que eran en carretera 317,749 pesetas, al lado de las 299.389 pesetas que costaba en total uno de los últimos Seat 124 Sport 1600.

Hay que añadir que tras 17.233 unidades fabricadas desde noviembre de 1972 a julio de 1975, el 124 Sport 1800 aparece por última vez en la lista de precios de Autopista el 8 de noviembre de 1975 en su nº 873, al precio de 425.876 pesetas en carretera.

El Fiat 124 Sport 1600 y 1800 había sido abandonado por Fiat en septiembre de 1974, año en que sólo vendieron en toda Europa 417, en contraste con el éxito que registró aquí como Seat, o con el que tuvo en USA, donde se enviaron unas 15.000 unidades dotadas de unos horribles parachoques reforzados y cuya potencia era de solamente  de 92 cv sae.

Tan elevado número de unidades de su antecesor vendidas aquí podía tener su explicación no sólo en la estética, la presencia y las prestaciones del 124 Sport 1600, sino también en un hecho objetivo, y es que en aquel mercado cerrado a las importaciones, para muchos un Seat 1430 no ofrecía bastante lujo, un Seat 1500 estaba anticuado y un Dodge 3700 podía parecer demasiado aparatoso, de modo que un cupé potente de 2 puertas y 4 plazas, con una estética llamativa y 118 cv de potencia parecía una excelente alternativa, salvo que las 4 puertas fueran imprescindibles. Ello dio pie a una discutible aureola para ambos Sport, pues bastantes de sus dueños no eran tan deportivos como el coche, incluso se podía decir que eran burgueses en exceso, y así se explicaría que algunas revistas al probarlo calificaban a los Seat 124 Sport de “coche para snobs”.

El Seat 124 Sport 1800 que llegó a nuestro mercado se diferenciaba de su homólogo Fiat 124 Sport, disponible en 1600 (1592 cc y 108 cv con el motor del 132 en vez del 1608 cc de 110 cv del Fiat 125) o 1800 (1756 cc y 114 cv con caja de 4 velocidades y 118 con cambio de 5 marchas), en que aquí sólo se ofrecía en versión 1800, portando el motor de mayor potencia y cilindrada que Seat había fabricado hasta esa fecha, motor del futuro alto de gama, del Seat 132-1800, y se diferenciaba también en que sólo se ofrecía con una caja de 5 velocidades, que, como se dijo, era opcional en ambos Fiat 124 Sport. Igualmente, el tapizado y el revestimiento de las puertas difería del Fiat al Seat, presentando dibujos distintos en los asientos y manteniendo Seat, básicamente, la decoración de las puertas del cupé 1600 en el cupé 1800.

 

Con todo, las mayores diferencias entre ambos sport radicaban en su carburación y en su estética, así es que el simple carburador doble cuerpo del 124 Sport 1800 ofrecía una menor complicación mecánica gracias a sus reglajes más fáciles que el antiguo 1600, pero, y además, para el gusto de algunos (los gustos son siempre discutibles) la estética más simple del 124 Sport 1600 quizás fuese más pura y lograda que la del 124 Sport 1800, lo que no es decir que el Seat 124 Sport es un coche feo, bien al contrario.

En nuestro mercado cerrado a las importaciones el 124 Sport 1800 seguía siendo el rey, pues no había ninguna opción similar a la venta que ofreciera a la vez tales dosis de potencia, de prestaciones y de estética por 258.500 pesetas franco fábrica.

 

Fiat presentaba en su catálogo a los nuevos 124 Sport 1600 y 1800, antes 1400 y 1600, siempre ilustrados con un ejemplar gris tapizado en rojo, con esta afirmación: “prestaciones de un deportivo, habitabilidad y maletero comparables a una berlina”.

Seat, por el contrario, en su catálogo de presentación, donde se fotografiaba repetidamente un 124 Sport 1800 amarillo tapizado en gris, utilizaba este eslogan “un deportivo de lujo” y subrayaba lo siguiente: “su motor, ésta es la clave de un gran deportivo”, así como dos detalles mecánicos concretos: “doble árbol de levas” y “carburador de doble cuerpo”.

 

Siguiendo con el catalogo del Seat 124 Sport 1800, hay que decir que sus características fundamentales las describía así:

  • Motor de 4 cilindros en línea de 1756 cc con doble árbol de levas en cabeza y transmisión por correa dentada de neopreno.
  • Potencia de 118 cv din a 6000 rpm y par de 15,6 m.kg a 4000 rpm.
  • Caja de cambios de 5 velocidades.
  • 4 frenos de disco con servo; área de frenada de 248 cm cuadrados.
  • Suspensión delantera independiente y eje trasero rígido con 4 barras de anclaje.
  • Dirección de tornillo sin fin.
  • Ruedas de 165-13.
  • Dimensiones: 4.175 m de largo, 1.670 de ancho y 1.340 de alto. Peso en vacío de 995 kg
  • Prestaciones: más de 180 km/h de velocidad máxima y el kilómetro desde parado en 29,8 segundos.

 

En la Europa del mercado común sí había ofertas similares al 124 Sport por precio, potencia, presencia o prestaciones, pero, como puede verse en L’Automobile, el 124 Sport 1800 hacía más que defenderse en su papel de muy aconsejable oferta en su categoría.

Esta revista francesa había publicado en junio de 1973 una extensa prueba comparativa donde una serie de cupés de precio y potencia similares contendían entre ellos.

El ganador era -naturalmente, ¡es una revista francesa!- un coche francés, el recién presentado MATRA Bagheera (25.990 ff y 84 cv), un tres plazas movido por el motor del SIMCA 1200 S, coche que empataba en el primer puesto con un tracción delantera presentado en 1965 y dueño de un considerable historial deportivo, el bonito Lancia Fulvia Coupé 1300 S (22.472 ff y 90 cv).

La sorpresa venía de nuestro amigo, el 124 Sport 1800 (23.000 ff y 118 cv), que sin destacar en nada en especial, imponía su homogeneidad por delante del muy subvirador derivado del R 12 que era el R 17 TS (27.400 ff y 108 cv), se clasificaba antes de un americanizado cupé Toyota Corona 2000 (21.490 ff y 113 cv), igualmente por encima del Ford Capri 2600 de 6 cilindros ( 28.295 ff y 150 cv) y también rebasaba al caro, exclusivo y original deportivo de motor central que era el Volkswagen Porsche 914-2.0 (28.500 ff y 100 cv).

Más en concreto y en la susodicha contienda, el 124 Sport 1800 partía de un precio ventajoso; sus prestaciones (178 km/h de velocidad máxima, los 400 metros desde parado en 20 segundos y los 1000 en 37 segundos) sólo las superaban el Volkswagen Porsche 914 y el Ford Capri RS, su habitabilidad sólo era menor que la del Toyota Corona o la del Renault 17 TS y su transmisión estaba detrás de la del Toyota y de la del Lancia nada más. Por el contrario, sus peores defectos, es decir, su consumo (entre los 12,3 y los 18,8 litros cada 100 km en carretera o autopista) y su equipo solo lo empeoraban el 17 TS y el 914, respectivamente. Otros extremos concretos como sus frenos que se calentaban en exceso, su dirección demasiado ligera y desmultiplicada, su estabilidad tendente al subviraje y su confort duro así como ruidoso, le hacían ocupar los antepenúltimos puestos de la prueba comparativa.

 

En nuestro país, donde el 124 Sport 1800 no tenía competencia posible, salvo en Canarias, Sáhara, Ceuta y Melilla, nuestro amigo causaba sensación y, por ejemplo, Autopista terminaba su prueba con esta sentencia:

“un coche excelente en líneas generales, el precio, lo peor, pero valdría con una buena terminación”.

Más en concreto, Autopista, aplaudiendo de antemano la presencia de su único carburador doble cuerpo Weber 34 DMS que le aportaba mayor progresividad, economía y facilidad de reglajes, también señalaba el replanteamiento de la gama alta de Seat que suponían sus nuevos motores -procedentes del Fiat 132- y no dejaba de apuntar la presencia de sus llantas de chapa, de su nuevo motor y caja de cambio y de su nueva estética, que calificaba como discutible pero original, añadiendo que su frontal era inferior al del 1600, estéticamente más pesado y con una ruptura de su línea delantera.

Esa revista, tras larga prueba, apuntaba estas virtudes en el 124 Sport 1800:

  1. Un motor un 7 % más potente que el del 1600, procedente del antiguo Fiat 125, motor que no se calentaba ( otros opinaban lo contrario ), cuya principal cualidad sería su elasticidad desde las 1500 a las 7250 rpm.
  2. Unas prestaciones algo mejores que las del 1600, 181,82 km/h de velocidad máxima al lado de los 178,22 km/h cronometrados al 1600 y los 400 y los 1000 metros desde parado en unos tiempos similares a los del 1600, o sea en 17 y en 32 segundos.
  3. Un consumo favorable habida cuenta de su potencia, consumo que oscilaba en carretera entre los 8.5 y los 12,5 litros cada 100 km, siendo 15,47 litros cada 100 km los gastados en tráfico urbano.
  4. Una caja de cambios de 5 velocidades con un desarrollo demasiado corto en quinta y un embrague de muy largo recorrido.
  5. Una adecuada climatización (el aire acondicionado se montaba a parte) y una excelente visibilidad con luces de halógenos.

En el capítulo de los defectos, éstos serían los siguientes:

  1. Asientos deficientes por diseño y tapizado, asientos en pugna con los pedales y con el volante, de modo que la búsqueda de una buena posición de conducción era tarea ardua.
  2. Acabado muy deficiente.
  3. Frenos justos para la potencia del coche.
  4. Llantas de 5 pulgadas y neumáticos escasos.

Otras consideraciones de Autopista se referían a su reparto de cargas, con un 55 % sobre el eje delantero y un eje trasero mal suspendido, mal sujeto, lo que era causa de pérdidas de adherencia y sobrevirajes en mal pavimento.

Autopista también se sumaba al coro de las revistas del motor que consideraban al 1800, como antes al 1600, un coche mal aprovechado, un coche snob en manos de sesentones acaudalados.

 

Otra revista que probaba el 124 Sport 1800 era AutoRevista, que sintetizaba su prueba con esta sentencia: “un coche para snobs”.

AutoRevista consideraba al 124 Sport 1800 un coche elástico, silencioso, sobrio de consumo, dotado de una dirección precisa aunque pesada en maniobras y adecuadamente equipado.

No obstante, se quejaba de que tenía alguna propensión al autoencendido, lamentaba el mal alineamiento de volante, asiento y pedales, y consideraba que sus desarrollos eran cortos en exceso. En cuanto a sus frenos, los consideraba limitados y dotados de un servo imprevisible. Por lo que se refiere a su acabado y montaje, su opinión era crítica, referida a moquetas sueltas o revestimientos mal colocados.

Con todo, AutoRevista concluía afirmando que el mayor problema del coche era su eje trasero mal anclado.

 

También probaba el 124 Sport 1800 Motor Mundial, que censuraba el precio elevado del Sport 1800, así como su deficiente acabado y su estabilidad limitada.

Por el contrario, esta revista difería de las anteriores al considerar los frenos como eficaces, concordando con la restante prensa especializada en la elasticidad, potencia y nervio de la mecánica, así como en equipamiento completo.

Más en concreto, Motor Mundial puntuaba con 12/12 al motor, las prestaciones y la visibilidad del 124 Sport 1800, con 11/12 a los frenos, consumo, maletero y caja de cambios, con 10/12 al diseño (obra de Boano con el centro de estilo de Fiat), puesto de conducción y maletero, con 9/10 a la dirección, a la maniobrabilidad, a la suspensión y a la seguridad, con 8/10 al confort y la instrumentación, con 7/10 a la estabilidad y con 6/10 a su precio y a su acabado.

En cuanto a prestaciones, Motor Mundial transcribía éstas: 178,2 km/h de velocidad máxima, los 400 metros desde parado en 17 segundos y los 1000 en 32, un consumo en carretera entre los 9,3 y los 15,1 litros cada 100 km, que eran 15,8 en ciudad.

La sentencia final de esta revista decía así: “nos ha parecido un buen coche al que se le han mejorado bastantes cosas en relación al modelo anterior, pero que sigue adoleciendo de una serie de defectos, sobre todo en el acabado, que muy bien podrían mejorarse en función del precio del coche”.

Velocidad también opinaba sobre el 124 Sport 1800 y, como se verá, sus opiniones eran discordantes en algún aspecto.

Velocidad alababa su elasticidad, pues hasta conseguía salir desde los 30 km/h a 1000 rpm en quinta y aplaudía su consumo discreto, censurando sus asientos delanteros incómodos igual que los traseros, así como su suspensión de eje trasero rígido responsable de pérdidas de adherencia que hacían sobrevirar a un coche normalmente subvirador; el escalonamiento ilógico de sus marchas con una laguna entre segunda y tercera, y su suspensión trasera eran también motivo de censura.

Curiosamente, los frenos los consideraban buenos y el acabado también, a pesar de que señalaban que la moqueta del suelo se enrollaba y que el recubrimiento del techo dejaba que desear.

Otro detalle chocante de la prueba era que no habían conseguido una velocidad máxima superior a los 169,5 km/h, que el coche se les calentaba en pleno febrero y que el consumo en carretera se situaba entre los 10 y 12 litros cada 100 km, que ascendían a 15 en ciudad.

En cuanto a su estética, ésta era de su gusto, aunque reconocían otras opiniones, y también calificaban de bella a su mecánica, la más bella de toda la producción nacional con sus dos árboles de levas en cabeza.

En resumen, consideraban al 1800 más civilizado que el 1600, menos rápido, más económico y menos susceptible a los desajustes de carburación; valoraban mejoras de diseño como su mejor acceso al maletero y se unían al coro de la prensa que lo consideraba un gran coche, lujoso, deportivo y potente.

 

En fechas actuales, Clásicos Exclusivos probaba un bello 124 Sport 1800 blanco, dotado de aire acondicionado, y se refería, con parámetros de hoy día, a su dirección pesada, a su carácter subvirador, a sus ruedas escasas, a sus frenos justos, a su adherencia deficiente y a su consumo alto, todo lo cual era parte de un coche cuyas prestaciones acusaban el lógico paso del tiempo, pero aún permitían su salida a la calle, donde le admiraban quienes lo recordaban, los que lo conocían y cualquiera que supiera apreciar un coche.

Yo, por mi parte, recuerdo perfectamente el Seat 124 Sport 1800 en sus tiempos y lo recuerdo como el jefe de la carretera por sus prestaciones y el rey del aparcamiento por su empaque. Recuerdo uno en concreto, rojo, ante el cual mi inolvidable Seat 127 verde presentaba sus respetos. Ese 124 Sport 1800 era propiedad del jefe de servicio de ORL de la Residencia Sanitaria  Nuestra Señora de Alarcos de Ciudad Real, donde yo era médico residente, y su conductor, no especialmente amante de los automóviles, el Dr. García Linares, no era un snob, era un excelente profesional y una bellísima persona, a quien su economía le permitía acceder a un buen coche a tono con su estatus.

BIBLIOGRAFÍA

 

Velocidad, nos 580 y 590 por lo que se refiere a datos sobre su aparición en nuestro mercado y los nos 594 y 655 por contener ambos pruebas del 124 Sport 1800.

Autopista nos 722 y 723, donde se da cuenta de su aparición en nuestro mercado, y el nº 753 que publica la prueba referida.

Autorevista lo prueba en su nº 813.

Motor Mundial da cuenta de su llegada al mercado en su nº 340 y publica su prueba en el nº 342.

L’Automobile nº 325 es la revista que lo compara en junio de 1973 a las ofertas europeas similares de su tiempo.

Quattroruote nº 201 de septiembre de 1972 y Europe Auto nº 67 del mismo mes, son las revistas que dan cuenta de la presentación de la nueva gama Fiat 124 de la que forma parte el 124 Sport 1800 en versiones coupé y spyder.

Rétroviseur en su nº 30 evoca la historia de los 124 sport y spyder.

Clásicos Exclusivos en su nº 24 prueba el Seat 124 Sport 1800 y da cifras de fabricación del mismo.

 

Más información de la unidad de color blanco: vehiculoclasico.es

Escrito por Ramón Roca, patrono de la Fundación RACE.

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20 comentarios en “Seat 124 Sport 1800”

  • Guti

    17 de agosto de 2011 a las 09:38

    Un coche precioso. Lo mejor de nuestro mercado nacional, junto al 124 FL90, y al 1200 Sport 1430.

  • David Pedrosa

    17 de agosto de 2011 a las 10:51

    Magnífica, como siempre, la revisión de este GT ibérico por antonomasia.

    Lástima que, como se mencionaba en el susodicho ejemplar de Autopista del ’73, estos coches estaban por lo general muy mal conducidos. Como decía Arturo de Andrés: “su conducción no era muy compatible con un conductor que lleva calado el sombrero y los movimientos coartados por un aparatoso abrigo de pelo de camello”. Por otro lado, fué una pena que esta versión 1800 no corrigiera todos los defectos del 1600 y rompieran un poco el equilibrio estético de su antecesor (un GT bellísimo) con detalles poco acertados como la nueva parrilla mucho mas pesada a la vista o los detestables pilotos traseros “a lo GS”.

    Enhorabuena nuevamente por la redacción del artículo y el derroche de bibliografía consultada.

    Un saludo.

  • ramón roca maseda

    17 de agosto de 2011 a las 11:12

    Gracias, David, veo que tienes el n. 753 de Autopista y, supongo, que muchas más.
    ¡ Qué pena la cantidad de revistas del motor tiradas a la basura porque no había sitio en casa !

  • Tocino

    17 de agosto de 2011 a las 20:51

    Enhorabuena por el excelente artículo, excelentemente documentado.

    Da gusto con vosotros…

    En cuanto al coche, lo tenía un médico que trataba a mi familia; tenía una pequeña consulta privada y, igualmente, para nada era un snob y era (y creo que sigue siendo) una bellísima persona. Me encantaba verlo allí aparcado, en amarillo pálido.. el 124 Sport de Don Delfín.

  • Tocino

    17 de agosto de 2011 a las 20:53

    Ramón Roca, me solidarizo contigo en cuanto a lo de las revistas… ingentes cantidades me fué tirando mi madre… y me obligó a deshacerme de casi todas en una mudanza… Hablo de cientos y cientos, hoy un auténtico tesoro (que no sabría dónde meter..)

  • ramón roca maseda

    17 de agosto de 2011 a las 22:09

    Tocino, gracias por tus palabras tan amables.
    Desde luego, si uno sólo pudiera hablar de lo que vio y vivió, pocos podrían hablar, por eso importa tanto FUNDAMENTAR lo que se dice y por eso es una pena la desaparición de referencias como eran nuestras revistas y no sólo por su poder de evocación.
    Y es que se puede escribir de historia o se puede relatar memorias, género en el cual vale todo, sea o no sea como fue.
    Recuerdos al 124 Sport amarillo y a mi colega.

  • Panoramadelmotor

    18 de agosto de 2011 a las 09:37

    Simplemente espectacular, hace unos 10 años los había a patadas en los desguaces, lastima que hoy en día estaran todos echos un cubito
    Creo que las leyes en cuanto a rescatar coches de este tipo deberian cambiarse, ya que es casi imposible o demasiado costoso rescatar joyas asi de un desguace.

    En esa época en el desguace más cercano pregunte la posibilidad que había de salvar alguna unidad estaba entre un 124sport Blanco y un Bocanegra naranja pero con tantos inconvenientes se me quitaron las ganas

  • ramón roca maseda

    18 de agosto de 2011 a las 13:31

    Lamentable,….. pero cierto, cuanto cuentas.
    Efectivamente, la arquelogía del motor, la conservación de especies en vías de extinción y el cuidado del patrimonio es algo a lo que hay que dedicarse.
    Tenemos que luchar contra ese tópico que pretende que la afición al automóvil es cosa de gilipollas y de mecánicos, o que los coches matan, o que contaminan o lo que se les ocurra……a gente que, sin embargo, va a todas partes en coche, muchas veces con chofer.

  • josemi

    21 de agosto de 2011 a las 13:49

    Es curioso, pese a estar vivo en los 80 no recuerdo haber visto nunca este coche.

  • Westmalle

    22 de agosto de 2011 a las 18:04

    Fantástico artículo, a la altura del modelo citado.

  • Jose

    31 de agosto de 2011 a las 14:55

    En primer lugar felicitarte por el artículo que me parece muy bueno.
    Yo actualmente tengo un Sport 1800, estoy acabando de restaurarlo y dejandolo de serie, tal y como salio en su dia de la Seat.
    Este coche cuando salio al mercado era un coche caro, muy caro,siendo yo niño mi padre compro nuevo un Sport 1800 color beige y siempre le escuché que le habia costado mucho dinero para la época, eso sí, era un coche que llamaba la atención.
    El problema de este coche es que se dejó pronto de fabricar y la seat nuca volvió a sacar un coupé de estas características, muchas unidades de las que quedaron fueron desapareciendo, a mediados-finales de los 80 este coche no lo queria nadie y acababa siendo pasto de desguace.
    Afortunadamente las pocas unidades que quedan estan en su mayoria siendo objeto de restauración o de coleccionismo.
    Al conducirlo hoy en dia, te das cuenta de que los años han pasado y que los coches han cambiado mucho, eso sí, es un espectáculo cada vez que lo saco, son muchas las miradas que se detienen a observarlo y siempre hay alguien que te dice algo….
    Para mi es un lujo tener hoy este coche, conforme va pasando el tiempo me gusta más, espero conservarlo muchos años…saludos

  • ramón roca maseda

    31 de agosto de 2011 a las 23:44

    Gracias, Westmalle y Jose, por vuestras palabras y que sea por muchos años, Jose y, además, ya dije que el 124 Sport 1800 era el rey parado y en marcha

  • Heinar Rodriguez

    18 de noviembre de 2011 a las 00:21

    Señores, tengo la fortuna de tener un Fiat 124 1800 1975, aqui en Colombia poco se ven ya, quedan pocos, pero como todos lo dicen, por donde anda llama la atencion y buenos comentarios… que buen articulo. Saludos desde Colombia a todos.

  • ramón roca maseda

    18 de noviembre de 2011 a las 12:27

    Heinar, sí que tiene que ser un lujo un coche como el tuyo ahí en ese país que habla español al lado del Pacífico.
    Gracias por tus palabras amables

  • VICTOR H MOLANO L.

    31 de enero de 2012 a las 03:27

    HOLA,…TENGO UN FIAT 124S 1800 MODELO 1974,..ES UN CONSENTIDO, LO ACABO DE MANDAR PINTAR Y HACER UNOS PEQUEÑOS ARREGLOS PARA MENTENERLO EN BUENAS CONDICIONES….LO TENGO HACE 23 AÑOS,….HE TENIDO OTROS VEHICULOS PERO CON ESTE FIAT ME HE QUERIDO QUEDAR…ES UN COQUETO,…CAUSA LA ADMIRACION POR DONDE QUIERA QUE VA…ME GUSTARIA CREAR AQUI EN COLOMBIA SI ES QUE NO LO HAY, UN CLUB DE PROPIETARIOS DEL 124S, PARA RESCATARLOS, MANTENERLOS Y DARLES EL VALOR QUE SE MERECEN….SI SABEN DE ALGUNO YA EXISTENTE POR FAVOR CUENTENME Y SI NO, INVITO A LOS QUE QUIERAN QUE LO CREEMOS….UN SALUDO….VICTOR H.

  • HEINAR RODRIGUEZ

    15 de marzo de 2012 a las 23:25

    Hola Victor, estoy completamente de acuerdo contigo, aqui en Colombia no hay un Club para 124s, pero amantes de ellos hay cantidades, un amigo y yo nos apuntamos al Club, 3 ya somos cantidad y podemos lograr una buena manada… escribeme heinar310@hotmail.com

  • Armando Muerza Giménez

    24 de diciembre de 2012 a las 04:28

    La primera vez que ví ése coche, yo tenía 8 años, era 1975, y todavía conservo muy fresca la imagen de ése precioso automóvil. Era blanco, y le habían instalado unos neumáticos 185/HR 14, que le conferían un aspecto mucho más agresivo; estaba aparcado a 100 m. escasos de mi casa, en un garage cerrado individual, y pertenecía a un señor maduro, de unos 60 años. Poco después, un vecino de mi mismo edificio -sólo eramos 8-, que se apellidaba Besga, también se lo compró, éste en color crema, así que cada día que venía del colegio, entraba por el garage, en vez de por el portal, sólo por el placer de contemplar y admirar su línea.
    De las prestaciones de este coche, poco hay que añadir. De hecho, como bien comentaba “Autopista” en 1989, hasta que no apareció el R-11 Turbo, ningún coche de producción nacional había conseguido batirlo, ¡más de 15 años de reinado! Recientemente ví un 124 Sport 1800 en mi pueblo, Algorta (Vizcaya), lo miré de arriba abajo, y me quedé observándolo desde unos 20 m. de distancia. Al poco rato, un grupo de chicas adolescentes de unos 15 años pasaron por su lado, y una de ellas se paró a mirarlo. ¡Qué coche más precioso!, comentó,¿de qué marca será? Me acerqué por su espalda, le toque el hombro, y le indiqué el escudo de Seat en el capó. Y añadí: “Esto guapa, es un Seat 124 Sport 1800, el mejor coche deportivo que se ha fabricado nunca en España (excepción claro, de los Hispano Suiza y los Pegaso de los años 50, éstos verdaderamente testimoniales). Y es que la belleza nunca se pasa de moda.Gracias por volver a emocionarme con artículos como éste.

  • Armando Muerza Giménez

    16 de enero de 2013 a las 00:50

    Rectificación: con la excitación del momento escribiendo un comentario, me colé (ó me pasé de frenada, si se quiere, hablando en términos automovilísticos), diciendo que el R-11 Turbo fue probado en Autopista en 1989. En realidad, una vez consultada mi biblioteca de revistas para cerciorarme, fue probado en Octubre de 1984 en el número 1.317 de la citada revista, y antes había ya aparecido como novedad en Marzo de ése mismo año, en el número 1289. Errare humanum est. En cualquier caso, el Seat 124 Sport mantuvo su supremacía en el panorama nacional más de una década, ¡ahí es nada!

  • alfonso

    10 de noviembre de 2014 a las 01:36

    hola a todos y a todas soy el mismo de la otra vez cuando fue de lo de del mercedes 190 que os dije que era un fan incondicional del dtm y que las preparaciones sobre este mitico y carismatico coche eran increibles pues hoy en dia para mi el seat 124 sport coupe en sus versiones 1600 o 1800 siempre fue el mejor coche y tengo muy buenos recuerdos de el

  • alfonso

    5 de diciembre de 2014 a las 20:11

    Hola a todos, soy de un pueblo de Jaén. Eso que dicen que el 124 sport 1800 era difícil de conducir es falso, tuve uno durante 15 años era una maquina. En las carreteras que había antes y sobre todo cuesta arriba era una maravilla. Un saludo

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