FIAT Multipla, el nacimiento de un mito

Este artículo ha sido escrito en parte por Jaime S.B, diseñador industrial y jefe de producción en Xaudable Madrid. Desde 8000vueltas tan solo hemos añadido algunos datos y material adicional que hemos considerado interesante para el lector. Muchas gracias Jaime por dejarnos compartir tus conocimientos sobre diseño.

Lasheras

Antes del desarrollo industrial propio del siglo XX, sólo las clases muy altas podían permitirse seguir las modas en cuestión de mobiliario y otros objetos cotidianos de nuestras casas. Normalmente las tendencias venían impuestas por los regentes y emperadores de turno, e incluso la alta burguesía encontraba un acceso restringido a estos diseños debido al proceso artesanal y sus tiempos de construcción.

La revolución industrial hizo posible la democratización del diseño: cualquier persona podía tener ahora un mueble o una casa bien diseñada, bien pensada y estéticamente agradable. Como contrapartida al caro proceso artesanal, la tendencia instaurada (consecuencia no sólo de una clara intención de ruptura con lo establecido, sino también por las necesidades de economía y escala correspondientes al austero periodo comprendido entre las 2 guerras mundiales) era la máxima sencillez.

La silla Cesca de Marcel Breuer de 1928

Surgen entonces los diseños de la línea Bauhaus, que prescindía de todo aquello que fuera superfluo para centrarse exclusivamente la funcionalidad del objeto bajo la premisa de «Menos es más«. Para ellos, la forma sigue a la función. Si es útil, si cumple su cometido, entonces es bello.

Mies Van der Rohe

Después de la segunda guerra mundial, el mundo vivía entonces una explosión comercial al calor de la clase media que demandaba productos para hacer acogedora su casa. Ya no había grandes estancias que rellenar con suntuosos sofás lacados como si de una mini Versalles se tratase. Bajo este paradigma nace el diseño de interiores escandinavo, que a la postre esta considerado el más hogareño del mundo, de ahí el éxito actual de IKEA.

Villa Mairea de 1939 por Alvar Aalto

El racionalismo siguió evolucionando hasta mediados de los 60 cuando apareció el plástico y hubo un cambio en la sociedad. La psicodelia, las ganas de paz y de apertura pedían a gritos un cambio en las rígidas y costumbres occidentales y el mundo del diseño también lo vio así. Las formas racionales y simples siguen estando, pero ya no es algo serio y formal, hay color, plasticidad, diversión…Empieza la ruptura con lo establecido.

Silla Panton de 1960

Es en estos años cuando nace la posmodernidad, un grito de rebeldía genuino contra lo racional. Robert Venturi fue el creador de la continuidad de la frase de Mies con un contundente «Menos es aburrido».

A finales de los 80 y principios de los 90 del Siglo XX, el diseño se enfrentaba a una ruptura de lo que había sido a década más loca del posmodernismo y se cambiaba la fuertemente arraigada mentalidad clásica

Menos es más VS Menos es aburrido

Ahora había dos claras tendencias: el minimalismo y el diseño orgánico. El protagonista del artículo de hoy, el FIAT Multipla, nace bajo la premisa del segundo grupo y si no fuera por las exigencias prácticas y legales, el diseño exterior -del que hablaremos más adelante- hubiera sido uno de los más afines al diseño de aquella tendencia. Pilla unas Reebok The Pump mi más noventero lector y retrocedamos 30 años.

Reebook The Pump

Soft Design

El exprimidor de la foto bajo este párrafo es el Juicy Salif de 1990 diseñado por Philippe Starck, es un icono del diseño mundial. Es el claro exponente de que una nueva tendencia estaba llegando al mundo con el cambio de década. Esta tendencia se le llamó Soft Design y tenía dos ramales, el diseño biónico y el diseño de interacción. Las fronteras en estos estilos son siempre difusas y durante los 90 fueron variando poco a poco.

La integración del diseño de interacción en el diseño industrial fue una grandísima mejora en los procesos conceptuales. El usuario y el producto ahora tenían una mejor relación, podían interactuar de tú a tú. La idea es hacer amigable la máquina.

Philippe Starck, que a la postre se ha convertido en icono mundial del diseño de todo tipo de objetos y espacios, diseñó en 1994 la moto Aprilia Motó 6.5, que no llegó a encajar en el mercado de entonces, pero hacía amable la usabilidad de la maquina de cara a motoristas inexpertos.

El «Soft Design» o diseño blando (y básico) tiende a un minimalismo cálido y acogedor. El Renault Twingo es uno de los primeros coches en los que se podía apreciar esta nueva forma de pensar. Si uno se fija en los coches de la época como el Renault Super5 o el Peugeot 205 y sus angulosas líneas rectas, hay un cambio drástico con el redondo Twingo. Solo hay que ver como del concept car al diseño de calle las líneas se redondearon enormemente para adaptarse a esta nueva tendencia.

El Soft Design más puro pudo verse en objetos como el Apple iMac del 97, la Canon o el piano Schimmel Pegasus, ambos de Luigi Colani, o el propio interior del Twingo. Buscar ángulos rectos era muy difícil, primando el confort de la usabilidad.

La otra rama es el diseño biónico, imitar la naturaleza, basarse en sus diseños para mejorar los nuestros. Un ejemplo claro sería un diseño innovador de Mercedes, el Bionic Concept de 2005, que en este caso se basa en la estructura de un pez y su eficiencia aerodinámica, para conseguir reducir el Cx del coche un 65% respecto al modelo más eficiente a la venta en ese momento.

La biónica ha servido también para otros medios de transporte como el tren Shinkansen 500 de 1995. En un esfuerzo por reducir las fuertes explosiones sónicas que ocurrían cuando el tren bala japonés salía de los túneles, los ingenieros japoneses responsables del proyecto decidieron modificar el perfil frontal, tras observar de la naturaleza como el Martín Pescador se introducía en el agua sin esfuerzo para cazar a sus presas.

Cuando hablamos de coches, estos tienen formas humanas biomórficas, tienen cara, cintura y culo. Hay patrones que son más amigables que otros, al igual que hay patrones de agresividad, templanza o ternura. La cara de un bebe nos parece tierna por sus rasgos físicos grandes, mofletudos, ojos inmensos y demás. Si esos rasgos los hiciésemos adultos, dejarían de gustarnos:

Modificación de los rasgos humanos adultos en los coches para hacerlos más infantiles y atractivos

Estos patrones están pensados de igual forma para los coches. El diseño de interacción y el biomorfismo se aplican de forma rigurosa, exponiendo qué cambios sensoriales tiene el público ante determinadas formas. Un cambio de rasgos identitarios puede generar unos sentimientos y ocultar otros, así los coches familiares suelen tener formas suaves o divertidas, femeninas… mientras que los deportivos se afanan en conseguir imágenes rabiosas, agresivas e incluso enfadadas:

Hoy en día esto es una rama que va más allá del diseño industrial, se le llama Design Thinking y se aplica a todo, desde cómo los bomberos de Boston actúan para apagar un fuego hasta cómo se van lanzando las diferentes etapas de una campaña publicitaria. Básicamente trata el estudio y la mejora de los procesos y su aplicación.

Hoy en día esto ya lo tenemos plenamente generalizado, pero cuando a principios de los 90 se estaba diseñando el Fiat Multipla, la cosa era mucho más difusa.

El FIAT Multipla

Tuve la suerte de conocer a Carmelo Di Bartolo poco antes de que el FIAT 500 entrase en producción y me contó ciertas anécdotas alrededor es este coche. Carmelo Di Bartolo es el diseñador del concepto interior del Fiat Multipla y parte del diseño general del FIAT 500. Es un diseñador independiente cuyo estudio, Design Innovation, tiene sedes en Milán y en Tenerife.

Carmelo Di Bartolo

El concepto del coche era crearlo pensando primero en las formas de un humano medio, por lo tanto fue el primer coche que se creó de dentro hacia afuera. Antes de crear el diseño exterior había que crear primero su interior.

Por eso Carmelo ideó como sería un escritorio de trabajo y lo aplicó al entorno del conductor (foto superior). Obviamente no estaba solo, el diseñador principal de FIAT era Roberto Giolito, el cual llevaba desde mediados de los 80 metido en el diseño de coches conceptuales. El Fiat Multipla sería una de sus primeras creaciones.

A principios de los 90 FIAT realizó una serie de prototipos eléctricos o de bajo impacto medioambiental como visión para el año 2000. Entre ellos está el Fiat Donwtown de 1993, el Zic de 1994 o el Vanzic de 1995 donde ya se puede ver el concepto de faros elevados que posteriormente definirían al Multipla. El estilo Giolito ya pudo verse en los faros traseros verticales del primer Fiat Punto, pese a ser un diseño de Giugiaro.

El concepto del Multipla además del escritorio organizado para el conductor, incluye la impresionante visión que tienen los ocupantes (quien se haya montado en un Multipla lo entenderá), el espacio individual para cada ocupante o la versatilidad del propio espacio interior.

Es un coche pensado para las familias, sin duda; por eso la elevación de la altura interior unido a un suelo plano, que también responde al éxito que estaban teniendo los monovolúmenes de tamaño medio como el Renault Scenic de 1996 o la futura Picasso de 1999.

En los dibujos no se la veía tan feo, pero los cambios necesarios para albergar el motor o la mejora de la aerodinámica hicieron que el Multipla tuviera un morro «como un pato». Por eso Carmelo siempre dice que el Multipla es un patito feo. Tiene un montón de mejoras de interacción y usabilidad respecto a los coches de su época, pero no es bonito.

Pese a todo, este coche llego a vender 122.000 unidades en su primera versión, sobre todo en Italia, en donde sí comprendieron, más allá de su morro, la versatilidad del coche.

Por mucho que nos hayamos metido con el Multipla y su diseño «raro» a lo largo de los años, lo cierto es que hay una especie de subcultura de admiradores alrededor de este modelo. Objetivamente y más allá de su diseño exterior, todas las pruebas de la época hacían referencia positiva a varios aspectos:

Por ejemplo, las dos filas de tres asientos (una plaza más que en un coche normal era un plus para muchas familias) y la versatilidad y ergonomía de sus interiores (los asientos traseros se plegaban para hacer una mesa, cinturones de 3 puntos para todos los ocupantes…). Además el asiento central puede ser sustituido por una nevera de 18 litros…¿qué más necesitas?

Por otro lado, una vez al volante a muchos les sorprendía lo «divertido» y dinámico que el Multipla era: una buena dirección y una considerable anchura de vías le proporcionaba una muy buena estabilidad, al mismo tiempo que la larga batalla lo hacía progresivo cuando la cosa se iba de las manos.

La versión de gasolina y su 1.6 16v de 105 cv era obviamente la más graciosa a nivel dinámico, que llega ser comparada -en divertimento- por algunos periodistas con los pequeños GTIs de la época, pues además tenía una relación del cambio tirando a cerrada, lo que como es lógico perjudicaba los consumos.

Nuestros amigos de One Lap Heroes en Nürburgring

La versión diesel (1.9 de 103 cv) era claramente una mejor opción para una conducción más relajada y largos trayectos, aunque el mayor peso del propulsor hacían que dinámicamente fuera claramente menos brillante, acusando un subviraje importante al límite.

Por otro lado, como buen italiano, no estaba exento de polémica (más allá de su diseño). Por ejemplo, en 2001 obtuvo la peor puntuación de todos los mini monovolumen en las pruebas de seguridad de choque Euro NCAP (FIAT afirmó más tarde haberlo modificado para lograr una puntuación de cuatro estrellas).

Además, la unión FIAT/Alfa Romeo fue la que registró más averías mecánicas en 2001 en Alemania. Esto no tiene por qué afectar directamente a los Multipla, pero es que en 2007 el Multipla fue catalogado como el 5º coche menos fiable en el periodo de 1999-2005 por la Warranty Direct Reliability Survey, la cual registró 52 faltas por cada 100 coches.

Aún así, en el caso de que no puedas resistirte a tener este icono del diseño mundial en tu garaje, hay algunas cosas que deberías mirar cuando valores comprar una unidad en concreto:

  • Lo primero, que todo funcione correctamente
  • Fallos eléctricos, especialmente con alarma / inmovilizador.
  • Algunos de los guarnecidos son un poco baratos: el plástico gomoso del cenicero se despega, el material del asiento no es muy duradero...
  • El modelo con motor de gasolina carece de la protección contra salpicaduras del diésel y, en condiciones realmente malas de carreteras mojadas y grandes charcos, el motor puede «tragar» agua y autodestruirse.
  • Los escapes de una pieza de los modelos de gasolina tienen una vida útil bastante limitada y cuestan unos 300 € solo reemplazar la pieza, así que revisa que el escape no tenga algún tipo de fuga o agujero.
  • Los cilindros maestros del embrague pueden tener una vida relativamente corta de 25.000 a 35.000 kms, pero el problema generalmente no es más que un muelle roto en su interior. Un taller local debería poder solucionarlo de forma barata.
  • Si la 4ª marcha no entra, a menudo se debe a que un trozo de fundición de la carcasa del cambio se rompe y atasca el eje del selector, lo que impide que los engranajes se muevan. No hay que remplazar la caja, pero sí que hay que abrirla para repararla.
  • Las correas de distribución, los tensores y las poleas deben reemplazarse cada 60.000 kms aproximadamente. También se necesita reemplazar la bomba de agua, porque es accionada por la correa de distribución, y si falla, la correa se suelta produciendo un destrozo de la culata (válvulas pisadas, etc).
  • Los volantes de inercia de doble masa en los motores diesel fallan antes de lo que se esperaría que fallara un embrague.

Es decir, la FIAT Multipla aúna el «mejor» diseño italiano acompañado – como no podía ser de otra forma- con la calidad de fabricación italiana, que no es ni mejor ni peor, sino la que es.

¡Buon viaggio!

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10 comentarios en “FIAT Multipla, el nacimiento de un mito”

  • Ramon

    16 de septiembre de 2020 a las 22:52

    Raro será el coche que no se haya diseñado de dentro al exterior, lo que no es disculpa para una cosa tan fea, -a mi modo de ver-, pues, sobre gustos nada hay escrito.
    Igualmente hay gran cantidad de automóviles donde se conjugan estética y aerodinámica.
    Y, alguna vez, cosas deliberadamente feas han triunfado, y ahí no quiero señalar.
    En suma: creo que no soy el único que considera que el Multipla II es menos logrado esteticamente que el Multipla I de 1956, que fue el inventor de los monovolúmenes fabricados en serie.

  • Autor Staff

    Lasheras

    17 de septiembre de 2020 a las 09:08

    Gracias Ramón por tu acertado comentario.

    En referencia al Multipla II al que este artículo se refiere, coincido contigo en que, efectivamente, se podía haber hecho más bonito, pues la excusa de la habitabilidad no sirve ante un frontal tan feo.

    Sin embargo, tengo que reconocer que cuantos más años pasan, menos feo lo veo. Será cierto el dicho de «Otro vendrá que bueno me hará», porque lo cierto es que monovolúmenes feos tenemos para aburrir.

    Sin ir más lejos, el Citröen Xsara Picasso de 1999 es, desde mi punto de vista, una atrocidad sin parangón. No solo es feo, sino que para mi rezuma mediocridad por los 4 costados, algo de lo que nuestro amigo el FIAT -por lo menos a mi me lo parece- se libra.

  • Ramón

    17 de septiembre de 2020 a las 10:32

    Ya dije que todo es cuestión de gustos, pues aun nos faltaba por ver el Pontiac Aztek, o el Ssangyong Rodius, o los Peugeot draculinos.
    Me da pena de Fiat, que hizo cosas muy bonitas, como los 501 o 509, el Topolino, los 1100 de los 30 y 40, los americanizados 1400, los armoniosos 1800-2100, el 8V, los mismos 600, el carismático 500, los derivados sport del 850 y del 124, y muchos más como el bellísimo 130 Coupe.
    Y ahora, el año pasado no llegó ni a estar entre los 20 mayores fabricantes del mundo, detràs de marcas que le doblan ampliamente en producción, como Mercedes, BMW o Audi.
    Su mayor éxito es un revival, lo que no demuestra creatividad, y en Italia lo que fabrica con alguna entidad es el Jeep Renegade, que comparte estructura con el 500 X.
    Hasts aquí llegó en Multipla II, Stilo y hasta en Panda II.
    Pero Fiat dista de haber perdido mis simpatías, y sigo creyendo en esta gran marca, tan entrañable entre nosotros, a pesar de derrapajes estilísticos tremendos.

  • Alberto

    17 de septiembre de 2020 a las 10:43

    Enhorabuena por un artículo muy interesante sobre un bodrio de auto.
    Lasheras: A mí, en Mayo, también me acababan pareciendo monas la más feas de la clase.
    Lo único innegable es que el coche está centrado en ser agradable. Y un coche agradable, pero feo y malo, es muy difícil que tenga éxito.

  • Cuberos

    17 de septiembre de 2020 a las 13:51

    Sacado directamente del diccionario de la RAE:
    mito:
    Del gr. μῦθος mŷthos.
    1. m. Narración maravillosa situada fuera del tiempo histórico y protagonizada por personajes de carácter divino o heroico.
    2. m. Historia ficticia o personaje literario o artístico que encarna algún aspecto universal de la condición humana. El mito de don Juan.
    3. m. Persona o cosa rodeada de extraordinaria admiración y estima.
    4. m. Persona o cosa a la que se atribuyen cualidades o excelencias que no tiene. Su fortuna económica es un mito.

    La 1 acepción NO LA CUMPLE, salvo por lo de la narración.
    La 2 acepción NO LA CUMPLE.
    La 3 acepción dudo que cause extraordinaria admiración y estima salvo a u número testimonial de personas en el planeta.
    La 4 acepción la podría cumplirse si decimos que es un coche.

    Se lleva el premio al artículo que no debería haber aparecido en esta web.

  • indeciso

    17 de septiembre de 2020 a las 15:58

    Me ha encantado el artículo; al principio pensé que se trataba de una troleada pero, al no estar a finales de Diciembre, tuve una aún mayor curiosidad por el mismo.
    De hecho me he quedado con más ganas de saber acerca del «Design Thinking» al igual que otros conceptos que mencionas.
    Gran artículo.

    @Cuberos, la cuarta acepción me cuadra. Me parece un artículo curioso, que aporta conocimiento y que está redactado con gracia; también me cuadraría dentro de la página.

  • ToniExup

    17 de septiembre de 2020 a las 23:27

    Pensé que nunca seria capaz de leer un artículo dedicado al Fiat Múltipla, pero al final lo he hecho y me ha parecido interesante, el artículo, no el coche.

    Antes de leer tu artículo , el coche me parecia rotúndamente feo, y tras leer tu artículo, me lo sigue pareciendo, desde luego es mi opinión subjetiva, pero veo que es un coche que siempre está en el Top5 de todas las listas de coches feos que he visto publicadas.

    Toda esa sesuda disertación del diseño del interior hacia afuera, los diseños orgánicos, etc, no justifican lo horrendo que me resulta visualmente ese coche, repito que es mi opinión personal y subjetiva, pero es la que me causa.

    Nunca entendí, que aunque poca, hubiera gente que pagara dinero por tener ese coche.

    Bien, felicitaciones por el artículo y un saludo.

  • Carlos

    20 de septiembre de 2020 a las 00:30

    Interesante artículo, nunca está de más conocer datos nuevos sobre cualquier coche. Aunque lo que más me ha intrigado siempre sobre el Fiat multipla es saber si algún directivo fue despedido por semejante atrocidad. Tanto esfuerzo de diseño y tanta, con perdón, paja mental, para luego hacer algo tan feo, no se entiende. Lo mismo me gustaría saber sobre aquel Seat Toledo que no querían ni los taxistas y que si no llega ser por el Altea, las cosas hubieran sido mucho peor para Seat.

  • Miguel Ángel

    21 de septiembre de 2020 a las 17:02

    Pues siento discrepar con la mayoría, pero a mí no me parece más feo que otros coches horrendos de la época: el Picasso, el Scenic y algún otro que me dejo. Sí, es feo, pero es gracioso. El Picasso es un horror sin ninguna personalidad. El Scenic no es tan horrible, pero también tiene un trago y personalidad cero. Mucho más delito tiene el Toledo III, ése sí que es feo y gratuitamente, no es ni siquiera un monovolumen. Feo, anodino, y no especialmente práctico. Ahí sí que se cubrieron de gloria.
    Sinceramente, no creo que haya un solo monovolumen bonito. Son todos feos, muy feos o terribles (salvo la furgoneta del equipo A). Todos sacrifican la estética por la practicidad. Por eso, en mi opinión, no creo que cuando se diseñase este coche se intentara hacer algo bonito; es imposible con esas proporciones hacer algo bonito. Se intentó hacer algo simpático y diferente (por supuesto funcional) y, para mí, lo hicieron.
    Me llama la atención cómo se ceba todo el mundo con el Multipla y nadie habla del Picasso, por ejemplo. Quizás sea porque el Picasso es anodino y nadie se acuerda de él. Y que conste que jamás he tenido un Multipla ni lo defiendo por ningún motivo irracional; simplemente me parece original dentro de la fealdad de ese sector.

  • Deivid Torrepower

    21 de septiembre de 2020 a las 17:50

    Las marcas tienen que hacer ejercicios de diseño con los que ir desmarcándose. Ejercicios que, muchas veces, sirven de termómetro.

    Por ejemplo, un artículo merece Ford cuando por el 95 se aventuró en su lenguaje de diseño New Edge con el GT90 como primera sonda. Un par de prototipos mas y nació el Focus MK1, que al principio era muy feo (sino feo, desde luego controvertido) pero que terminó calando muy bien. Luego vinieron el Mondeo, Cougar, Puma, Ka y sus dos variantes…

    Con el Multipla Fiat se destacó, pero quizás demasiado. De hecho nos acordamos de esta y no de la segunda generación (hay quién no sabe que existió una segunda generación)

    No sé si tendrá que ver, pero Fiat dejó guardado en el cajón de los proyectos al 500 durante algunos años, fechas que coinciden con la aparición del Multipla. Al ser diseños ambos muy redondeados, no me extrañaría que pensaran que la reinterpretación del 500 fuera a no funcionar.

    Por lo demás, me ha «dejao to loko» ver dedicado una entrada de este coche aquí. Quizás era lo último que esperaba en este mundo, pero me gusta que haya miras hacia todos las direcciones :-)

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