R8 y RS 4, cara a cara

Cuando apareció la posibilidad de realizar una prueba al nuevo Audi R8, en 8000vueltas tuvimos que trabajar a contrarreloj (entre otras cosas) para poder hacer una comparativa contra el RS 4. Te subes en un coche y lo exprimes. Te bajas y te subes al otro rapidamente, para volver a cambiar otra vez. No se nos ocurre otra forma mejor, y así hicimos la prueba, cara a cara. Con la aguja en el rojo, por encima de nuestro valor favorito.

R8 VS RS4

No cabe duda que ambos coches son muy diferentes, tanto por estética, nicho de mercado, precio y un largo etcétera, pero la tentación de probar dos coches con el mismo motor, y a la vez con planteamientos tan diferenciados no deja lugar a titubeos: había que hacerlo. Una oportunidad así no se presenta todos los días.


Técnicamente el rendimiento de ambos motores no es el mismo. Comparten los valores máximos de par y potencia máximos, pero el RS tiene más par a bajas vueltas, y el R mantiene el valor de par máximo más tiempo. Con el pie en el acelerador estos matices se notan pero no demasiado. El V8 nos pareció genial en el RS y sigue sin perder cualidades en el R8. Sube de vueltas como muy pocos motores V8, y el sonido cuando entra en acción el corte de inyección produce la misma adicción.

A bajas vueltas al motor del R8 le falta ese pequeño toque de alegría extra que tiene el RS 4, pero lo compensa en la parte alta del cuentavueltas, pero como ya he dicho, esto son matices que apenas se notan. Las sensaciones diferentes vienen por otro lado, como por ejemplo en el sonido del motor y caja de cambios.

R8 VS RS4

Está claro que el carácter del R8 tenía que venir acompañado de un rugido en consonancia a la estética del coche, y así es, el R8 suena bien, pero hay algo que falla. Claramente suena mejor desde fuera que desde dentro y, como ya habíamos comentado, ahí es donde Audi se ha equivocado. Por dentro la sensación auditiva de ir en un supercar no es comparable al espectáculo que arma por fuera. El sonido de escape es francamente precioso, pero en el interior está demasiado filtrado. La verdad es que esto es ideal para que te miren desde fuera, al igual que el detalle de iluminación del motor, pero esto choca con el interior en forma de cockpit de carreras con el que Audi se jacta de crear una atmósfera especial.

Puede que esto sea porque el sonido en el RS 4 está más cuidado, más elaborado. En éste el botón Sport cambia el sonido del escape y produce diferentes tonalidades en las fases de aceleración/desaceleración brusca con el botón conectado/desconectado. En el modo Sport hasta los pasajeros de los asientos traseros notan un ligero retumbe hueco del escape… Esto no significa que el sonido sea mejor o más bonito. El R8 ruge a mayor volumen, pero su sonido esta algo menos elaborado y la verdad es que disfrutamos muchísimo más fuera que dentro de él.

R8 VS RS4

Aun siendo el mismo motor, el sistema de lubricación es diferente. El R8 cuenta con lubricación por cárter seco, y contrariamente a lo que la lógica nos dicta, no es un cambio inapreciable, sí se nota. Esto unido al emplazamiento del motor, hace que la temperatura del aceite vaya siempre más alta que en el RS 4. En conducción normal va entre 10-15º más alta, y además es mucho más estable con los cambios de ritmo. En el RS 4, la temperatura sube en conducción deportiva y vuelve a su temperatura de servicio rápidamente, mientras que en el R8 la temperatura es muchísimo más constante.

R8 VS RS4

Como ya sabéis nuestra unidad contaba con la caja de cambios opcional R-Tronic con embrague pilotado. Como ya hemos dicho, esta caja de cambios no nos pareció excepcional ni mucho menos en ciudad, ya que si bien es válida circulando muy despacio, es a ritmo intermedio donde el lapso de tiempo entre cambio de marchas te deja la sensación de haberte anticipado en el cambio, y de que deberías haber apurado la marcha un poco más. No nos engañemos, este cambio de marchas es para ir rápido, y si es muy rápido, pues mucho mejor. También es cierto que si en vez de cambiar sin levantar el pie lo despegamos ligeramente la suavidad de los cambios es bastante mayor, pero no es una maniobra evidente. Además no resulta ni cómoda al principio (habrá que acostumbrarse ni intuitiva)

R8 VS RS4

Durante la mayor parte de la prueba, el modo Sport estuvo activado, lo que hacía que los tiempos de cambio se redujeran, e incluso fueran más agradables. Pero la caja R-Tronic es una manual con embrague pilotado, y los cambios en aceleración no son suaves. Los golpes que brinda al cambiar de marchas son intensos e invitan a cambiar más de lo normal. Nos resultaron tremendamente adictivos, y más de lo mismo con las reducciones. La caja es muy permisiva y las reducciones por encima de las 7200rpm con una perfecta sincronización de las revoluciones con el momento de engrane de la marcha hacen que lo pruebes una vez, y quieras repetir en cada frenada. El tiempo de cambio de marchas es correcto. Suficientemente rápido en modo manual, y con una velocidad impresionante para reducir en modo automático, el Quick-down te permite hacer un 6ª-3ª si llega a ser necesario. Aún con todo, este coche me lo compraría manual. Creo que a la larga me daría muchas más satisfacciones un pedal de embrague con el que interactuar con este V8.

R8 VS RS4

Una de las cosas que más me gustaron del R8 fue su comportamiento. Para hacer su primer coche de motor central, Audi parece haber dado muy cerca del blanco al primer tiro. El cuando nos adentramos en las curvas el primer giro de volante es fantástico, sorprendente para cualquiera. La velocidad de entrada en curvas es, sin duda, el punto fuerte de este coche, y ahí reside la clave de su conducción. El tacto es ligeramente mejorable ya que la sensación de que las ruedas delanteras no transmiten el 100% de lo que pasa se presenta en determinados momentos, quizá los más críticos, pero es perdonable. Estamos hilando muy fino, o siendo demasiado exigentes, pues en honor a lo que pudimos ver la velocidad de entrada en curva es muy alta, y con un aplomo extraordinario. Aunque cabe señalar que hemos notado mejoría si rodamos con presión alta en los neumáticos delanteros.

R8 VS RS4

La estabilidad es muy buena y para descomponerlo hay que llegar a brusquedades muy alejadas de la conducción con tiralíneas que deberíamos practicar todos en carretera. Quizá girando carril y medio con un desnivel repentino pueda hacernos pasarlo mal, pero en realidad es una bestia domesticable. En estos casos, el R8 reacciona con un sobreviraje controlado por el control de estabilidad. En el R8 el ESP es tan intrusivo como en el RS 4, es decir, nada. En ninguno de los coches tiene que desactivarse para disfrutar de una conducción muy deportiva sin sobresaltos, si nos vamos a un circuito quizá sea otra historia, aunque no ocurre lo mismo con el control de tracción.

El RS 4 tiene una tracción asombrosa y por tanto el control no interfiere, aunque para el máximo disfrute hay que tener en cuenta un detalle. Con el modo Sport operativo, al realizar un cambio rápido, hay que tener cuidado con el pie derecho y no acelerar bruscamente sin haber terminado la maniobra con el embrague, porque puede provocar un corte en la inyección con la sensación de que el control de tracción ha entrado en acción, aunque no haya sido así. Curiosamente, este hecho desaparece cuando el modo Sport no está activo…

R8 VS RS4

En cambio la tracción del R8 es más intrusiva y sensible. Si el asfalto no es perfecto o no se tiene el coche en línea recta, el control de tracción salta con demasiada facilidad en situaciones en las que seguro que el coche es capaz de traccionar. Es cierto que el R8 tiene más porcentaje de tracción a las ruedas traseras, pero también tiene mayor peso atrás y sus neumáticos son mucho más anchos.

Por poner algún defecto a este coche, comentaros que en curvas largas la amortiguación me ha parecido un poco blanda, pues en pleno apoyo echamos en falta un punto más de dureza, pero me temo que para eso está la suspensión opcional Dinamic Ride, que lamentablemente no llevaba nuestra unidad.

R8 VS RS4

La frenada es otro de los puntos fuertes del R8. Tiene el mismo sistema que el RS 4 aunque con matices. Los discos y las pinzas son las mismas aunque éstas están colocadas en diferente lugar, y además, el R8 tiene una pinza extra para el freno de mano. Sin haber maltratado los frenos, solo podemos hablar del tacto: sólido, dosificable, correcto, tanto en línea recta como en apoyo.

R8 VS RS4

Las diferencias a los mandos entre ambos coches son bastante obvias. En el R8 se va mucho más bajito, se ve mucho menos, se maniobra muchísimo peor (es horrible en los garajes y más con este cambio) pero es muy confortable. Los asientos son más cómodos que los del RS 4, pero también te abrazan con menos entusiasmo. Sin duda nos quedamos con los asientos del RS, y no con los heredados del TT. Exactamente los mismo al igual que el volante. Este tipo de detalles junto con unos relojes algo más sosos, hacen pensar en que pueda haber algo más después de este R8 4.2, cosa que no se ve ni se siente en un RS 4. Tiempo al tiempo. A parte de esto, encontramos un par de detalles pobres en el cenicero y el salpicadero, pero nada reseñables. También notamos un ruido aerodinámico en el lado izquierdo detrás de la ventanilla (a, llamémosle una velocidad de tres cifras), pero nada que moleste en una conducción normal ni que creamos que se pueda reproducir en otros R8.

R8 VS RS4

Una vez juntos el espectáculo por donde quiera que se vaya está asegurado, pero la verdad es que todas las miradas se las lleva el R8. Es uno de los coches del momento. Acaba de salir al mercado, la gente no está habituada a verlo, mucha gente no sabe lo que es, y el que sabe lo que es, es posible que no lo haya visto nunca. Todo este cóctel hace del R8 sea el coche ideal para llamar la atención y más aun si te das un paseo anocheciendo con las luces de posición encendidas. Mejor una imagen que mil palabras:

R8 VS RS4

R8 VS RS4

Es muy de agradecer que una marca ”generalista” se lance con estos proyectos. Y es que quién se iba a pensar hace escasos 10 años, que Audi podría sacar un deportivo de motor central, y menos tan conseguido. Nos ha parecido un producto bueno. No redondo, ni mucho menos ideal, pero entendible para cierto tipo de público. El aire Audi es indudable, y es bueno que las marcas preserven sus toques personales. Es un deportivo muy accesible volante en mano y con el que mucha gente se sentiría a gusto, pero aún sigo con la duda de que trozo de tarta quiere conseguir Audi exactamente, no vaya a ser que quiera demasiada…

Ojalá otros fabricante continúen materializando sus sueños, porque nos hacen soñar a todos. Que vengan muchos más!

Y por fin, las fotos:

R8 VS RS4

Este es el final de los artículos acerca del Audi R8, pero podéis ver los otros artículos del R8 y del RS4 en 8000vueltas.com en la sección de archivos.

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20 comentarios en “R8 y RS 4, cara a cara”

  • gummi

    4 de agosto de 2007 a las 00:38

    Juan! mis felicitaciones por haber probado esos coches!!! las fotos son espectaculares y el relato ni hablar, es como si yo los hubiese probado!
    un saludo grande desde argentina!!!
    sigan asi papa!

  • PeRcHaS

    4 de agosto de 2007 a las 15:37

    Ni una sola cosa que añadir, no te has dejado nada en el tintero Juanillo… y sí, con cambio manual, por supuesto ;) Ay la rejilla tipo Ferrari dominadora de mis más salvajes instintos…

  • Gapi

    5 de agosto de 2007 a las 12:16

    Buen reportaje y muy buenas fotos

  • FINCH

    6 de agosto de 2007 a las 02:20

    Juan que envidia me das!! Solo te falta probar un Veyron para ser mi idolo total!!

  • JAVI TATO

    6 de agosto de 2007 a las 11:51

    Espectacular! Menuda oportunidad enfrentar esos 2 V8!

    Eso si, no os habéis mojado para poner un ganador…

    Un saludo!

  • Staff

    delarosa

    6 de agosto de 2007 a las 13:43

    FINCH,
    a ver si nos consigues tú ese ansiado Bugatti (aunque no tanto, esta semana Juan y yo nos hemos montado en otro coche de más de 1000 Cv, no puedo decir más)

    JAVI TATO,
    que ganas de crear polémica!! Sabes que no hay ni vencedor ni vencido. Lo ideal sería tener los dos, y punto. Tenemos pendiente ver el MPS, aunque este fin de semana estaremos en Galicia. A ver si en Septiembre puede ser.

    Un gran saludo a todos!!

  • Opskier

    6 de agosto de 2007 a las 15:14

    Muy buena comparativa!!! Yo también me quedaría con el RS4 ;), pero nada de cambios manuales eh, el embrague para los clásicos.

  • Autor Staff

    Juan

    6 de agosto de 2007 a las 17:53

    Vencedor y vencido?

    Javi, los dos coches nos han encantado, y aunque el R8 es mejor deportivo, el RS 4 te llega al corazón de la misma forma.

    En fin , hay que tener los dos

  • Mustang

    7 de agosto de 2007 a las 09:07

    Qué mejor forma de acabar la serie que con esta comparativa! Si me dieran a escoger, a pesar de la belleza del R8, creo que me quedaría con el RS4, por discreción y practicidad, pero eso sí, cualquiera de los dos pero en manual!

  • FINCH

    8 de agosto de 2007 a las 16:50

    Delarosa, ejem ejem … como dirian los Argentinos….

    …VISSSTE!! PARADO NO VALE!!! NO ME SEAS BOLUDO!!

    jajajaja de que vale tanta caballeria si no lo pruebas???

  • pepe

    10 de agosto de 2007 a las 06:58

    yo he probado esa caballeria…y vaya par de animalitos¡¡¡¡

  • nacho

    20 de agosto de 2007 a las 19:56

    Espectacular, atrevido…perfecto, yo quiero un R8!!!!, pero creo que lo dejaría en el garaje, solo para poder oir el rugido del RS4 y ver a la gente volverse preguntandose como puede sonar así y ser tan elegante, un “simple A4”.

    Muy currada la comparativa…..

  • Xabier

    21 de agosto de 2007 a las 01:08

    Estoy con vosotros en que el R-Tronic hace la conducción algo incómoda, sobre todo a bajas revoluciones. En el caso de llevar el R8 en modo automático el no saber cuando se hará el cambio de marcha te impide levantar el pié del acelerador y te da un ligero traqueteo (bastante notable), y si lo que hacemos es pisar a fondo existe una sensación de “vacio” que puede llegar a ser desagradable en momentos importantes de la conducción.

    Quizás veo el R8 como un concepto, una base de diseño y tecnología que han aprovechado como coche de producción y emblema de la marca antes que hayar unos resultados sorprendentes de motor. Se reconoce que el R8 es un coche excepcional en todos los sentidos, pero le falta algo al motor que hace que me deje un sabor agridulce…

    Respecto a la tendencia al sobreviraje, con los sistemas electrónicos encendidos la sensación es mínima por no decir casi nula en los momentos más delicados. Nada comparable con lo que un A5 puede hacer sentir.

    El paso por curva lo hace a velocidades muy elevadas sin problemas incluso pidiendole mucho – generalmente el problema está en la carretera y no en la unidad -, aunque es cierto que a bajas el giro de volante se hace algo largo.

    Aparcar un R8 es un engorro de por sí, pero si lleva el R-Tronic (como ha sido el caso de ambos) es algo realmente horrendo, el coche es muy largo, el retrovisor interior es casi nulo y los laterales tampoco ayudan siendo un coche de sensación tan ancha, aunque gracias al APS y la pantalla del navegador que muestra las distancias puedes salir de más de un apuro…

    Personalmente, me oriento más hacia un RS4 que un R8, quizás sea más práctico, cómodo y útil. Aunque ciertamente no impone tanto como el R8 no deja de ser un coche de aspecto muy cuidado y agresivo que ofrece unas sensaciones impresionantes y puedes usarlo a diario :)

    Saludos Juan.

  • miguel

    14 de septiembre de 2007 a las 03:09

    MENUDA COMPARATIVA!!espero veros el sabado a todos un saludo

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  • Alejandro

    16 de septiembre de 2017 a las 11:04

    Buenos días, han tenido que pasar 10 años para que yo prueba probar un R8 y curiosamente estoy prácticamente de acuerdo con vosotros en todo. Lo peor el cambio y lo que más me sorprendió fue la comodidad y el confort que ofrece para ser del tipo de coche, que no te lo esperas.

    Muchas gracias por todo lo que he aprendido de vosotros y por tantas horas de lectura sana y productiva.

  • Staff

    delarosa

    16 de septiembre de 2017 a las 21:40

    @Alejandro
    Gracias a ti por el comentario. Enhorabuena por tener la oportunidad de probar el R8, a día de hoy sigue siendo un coche brutal. También es cierto que ha mejorado mucho, sobre todo el famoso cambio R-Tronic de la época.

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