Opel Kadett GSI, un coche con mucho corazón

Opel -que con Mercedes, Peugeot, Renault y Fiat es uno de los cinco fabricantes mundiales actualmente vivos que ya fabricaban automóviles en el siglo XIX- era en los años treinta del pasado siglo propiedad de General Motors y se erigía en el principal fabricante automovilístico alemán, vendiendo una gama en 1939 que iba desde el popular Kadett al lujoso Admiral.

Portada del catálogo del Opel Kadett en 1939

Fue en 1936 cuando Opel ofreció su primer Kadett; se trataba de una sencilla berlina de 5 plazas movida por un motor de un litro y capaz de ser todo un coche a un precio módico. El Kadett cesó en 1940 y no reapareció hasta 1962, cuando se le lanzó como un turismo de dos puertas económico, de mecánica convencional, compitiendo con el Volkswagen escarabajo, el Renault 8 o el mismo Mini.

Opel Kadett A Coupé de 1963

En 1965 y en 1973 el Kadett modificó su línea exterior, ocupando una posición similar en el mercado, para renovarse otra vez en 1979 y pasando en esta ocasión a la tracción delantera, sumando además novedades técnicas a su estética actualizada, tal como imponía su rivalidad con el referente, que era el Volkswagen Golf.

Kadett C GT/E de 1976

En agosto de 1984 apareció el sexto y último de los Kadett, el Kadett E, al que seguirían desde 1991 los Astra.

Los Kadett E dispusieron de versiones de dos volúmenes y de tres, de un Caravan y de un coupé con aires deportivos, éste desde su tercera edición de 1965, de modo que, evidentemente, el Kadett GT/E -vigente hasta 1984- habría de contar con un continuador.

Kadett E GSI de 1984

Esta nueva versión deportiva del Kadett que nos ocupa, el Opel Kadett GSI, fue presentada en agosto de 1984 y duraría hasta ser sustituida por el Opel Astra GSI en 1991, tras haber sido fabricados en ese tiempo 3.779.289 Kadett E.

Destacaba el fabricante ocho aspectos en el Kadett E: (1)

  • Su cuidado CX de 0,30
  • Sus frenos, con ABS desde 1989
  • Su cuadro de mandos digital
  • La versión convertible, carrozada por Bertone, de la que se construirían 60.218 unidades desde 1987 hasta 1993.
  • La presencia de catalizador
  • La existencia de una mecánica de cuatro cilindros y 16 válvulas correspondiente a la versión GSI 16 v, del que se fabricarían 45.031 unidades
  • La presentación en 1990 de un prototipo eléctrico, denominado Impuls
  • La creación en 1985 de una versión Rallye 4×4 Turbo, capaz de desarrollar hasta 500 cv.
Kadett 4×4 Turbo

Motor 16 mostraba en la portada de su no 45 del 1 de septiembre de 1984 un “nuevo Opel”, ilustrando su nueva presencia con un Kadett amarillo de cinco puertas. En páginas interiores se explicaba que el nuevo Kadett  usaba las mecánicas previas de 1.2, 1.3 y 1.6 l, así como el diésel de 1.6 l y 54 cv e, igualmente, el 1.8 de 115 cv del GT/E.

Motor del Kadett GSI 8v

Mantenía también una suspensión de cuatro ruedas independientes, frenos delanteros de disco y dirección de cremallera, todo ello vestido con una nueva carrocería de líneas modernas y redondeadas, con la forma de una berlina de dos volúmenes -que recordaba al Citroën GS-, adoptando formas muy cuidadas bajo el punto de la aerodinámica y ofreciendo un CX de 0,30.

Probaba esa misma revista a finales del mismo mes la estrella de la gama, el Opel Kadett GSI 1.8, definido por la publicidad de su fabricante como “El coche en su mejor forma”, sintetizando Motor 16 sus impresiones con una frase premonitoria: “Candidato favorito a Coche del Año”. (2)

En la prueba se advierte que el Kadett GSI ocupa el lugar del GTE, cuya base mecánica aprovecha, portando una nueva carrocería de tres puertas -blanca, negra, roja o plateada-, la cual se mueve gracias a un motor progresivo, carente de vibraciones y vivaz por las relaciones cortas de su transmisión que no gravan su consumo, cifrado este en 7,5 l cada 100 km a 120 km/h.

Candidato a «Coche del Año«

Se añade que las suspensiones son suaves, que ha mejorado la geometría del eje delantero, que el balanceo es escaso y que el eje trasero puede deslizar. Los frenos, a pesar de los tambores traseros, se definen como eficaces. Los asientos delanteros, tipo Recaro, resultan cómodos, considerándose bajos y poco accesibles los traseros. El acabado merece alabanzas, así como su equipo, pero no el mando de los elevalunas ni el aparatoso y poco útil cuadro de mandos digital.

Se resume al GSI 1.8 como un automóvil con excelentes prestaciones, concretamente se le mide una velocidad máxima de 201,3 km/h y unas aceleraciones desde parado de 16,7 y 31,8 segundos, para recorrer 400 m y 1 km. Sus frenos se consideran eficaces y su comportamiento se tilda de bueno.

Lo que no gusta es su motor rumoroso (70,1 db a 120 km/h), ni tampoco sus plazas traseras o su escasa visibilidad posterior.

Virtudes y defectos

Sigue refiriéndose Motor 16 al GSI 1.8 (3) en diciembre, pues acaba de ser elegido Coche del Año con 326 puntos, por delante de los 261 atribuidos al Renault 25, de los 191 adjudicados al Lancia Thema, de los 178 concedidos al Honda Civic o de los 172 merecidos por nuestro primer Seat Ibiza.

SEAT Ibiza de 1984

El galardón corresponde por vez primera a un Opel y también a un producto del entonces 1er fabricante mundial, General Motors.

En esa misma revista aparece por vez primera el precio en nuestro mercado del Opel Kadett GSI 1.8, cifrado en 1.740.161 pesetas.

Esta cifra sitúa favorablemente a sus 115 cv ante sus competidores más señalados, los cuales irían desde el Alfa Romeo 33 QV (105 cv y 1.797.300 pesetas) al MG Maestro 1600 (103 cv y 1.613.664 pesetas), pasando por el Ford Escort XR 3I (105 cv y 1.726.042 pesetas), por el Lancia Delta GT (1.691.065 pesetas y 105 cv), el Peugeot 205 GTI (105 cv y 1.709.798 pesetas) y el Renault 11 Turbo (105 cv y 1.291.425 pesetas), todo sin olvidar a modo de referencia que los 75 cv de un BMW 315 costaban 1.843.860 pesetas; 1.533.260 los 105 de una rápida berlina familiar como el Citroën BX 19 GT y 2.076.901 los 112 del referente en esta categoría de los deportivos familiares, que era el nuevo Volkswagen Golf de la serie II, el GTI 16 v.

Golf II GTI, el rival más duro

Desde enero de 1986 el GSI 1.8 se ofreció también en  cinco puertas al precio de 1.997.207 pesetas, entonces 82.000 pesetas más que la versión inicial de tres puertas, opción que se mantendría en la versión 2.0 de 130 cv hasta el final de su carrera en 1991. (4)

Como complemento cabe la impresión publicada sobre este modelo por Le Moniteur Automobile.

Comienza esta revista (5) advirtiendo que la anterior versión deportiva del Kadett, el GTE, se ha transformado completamente sin haberlo hecho por completo, como si le hubieran tocado con una vara mágica, dotándolo de un estilo audaz y de una caja de 5 velocidades, esta vez afortunadamente con desarrollos acortados.

Opel Kaddet GTE de 1982. El antecesor del Kadett E GSI

Continúan recordando que su motor -procedente del Ascona CD, que se lo había cedido al GTE- es un bloque de fundición de 1796 cc (84,6 por 79,5) con cigüeñal de 5 apoyos y culata en aleación, alimentado por inyección Bosch LE Jetronic, dando 115 cv a 5800 rpm, rendimiento que con acertados desarrollos ofrece excelentes prestaciones, concretamente 200,8 km/h de velocidad máxima y 16,8 y 31,3 segundos para hacer los 400 m y el km desde parado, todo ello con 2 l menos de consumo medio que el GTE, exactamente 10,7 cada 100 km, a todo lo cual no era ajeno el excelente CX de su carrocería.

En suma, una serie de virtudes adornaban a este GSI 1.8, desde sus prestaciones “aerodinámicas” a su asombroso comportamiento, sin olvidar su confort, su acabado y sus frenos eficaces. La accesibilidad trasera de sus dos puertas, su escasa reserva de 42 l, su deficiente visión trasera y su inútil e imprecisa instrumentación futurista, heredada del Corvette y del Monza GSE, eran escasos déficits ante virtudes tan evidentes.

El famoso cuadro de mandos digital

Concluyen en Le Moniteur Automobile que se trata de un coche de marcada personalidad, en el cual cabe mejorar el rendimiento a bajo y medio régimen, así como desechar su futurista cuadro digital, pero que supone un significativo progreso en cuanto al confort, frenado y comportamiento, erigiéndose en el primer coche de su categoría capaz de superar los 200 km/h.

En octubre de 1986 Motor 16 da cuenta de la llegada del Kadett GSI 2.0 (6), que valdrá 1.972.120 pesetas en tres puertas y 2.055.112 en cinco puertas.

Kadett GSI en versión 5 puertas

En diciembre de 1986, la misma revista publica la prueba del nuevo Kadett GSI, ahora 2.0 de 130 cv (7).

El título de la prueba es muy expresivo, digno de Iacocca, “Busque, compare…”, y demostrativo de la excelente impresión causada por un coche al que se le reconocen unas prestaciones muy buenas (204, 3 km/h de velocidad máxima, 16,5 y 30,1 segundos para recorrer 400 o 1000 m desde parado), un precio interesante y un consumo razonable (6,7 l cada 100 km a 120 km/h), no criticándosele más que su escasa visibilidad trasera, su ralentí poco regular y sus ruidos aerodinámicos (76 db a 120 km/h).

Opel Kadett GSI 2.0 8v de 130 cv. Foto de Autopista.es

Añadían que nadie había predicho el éxito del GSI 1.8, vendiéndose en España casi 400 al mes, ventas solo detrás en su categoría del Renault 5 GT, pues el prestigio alemán de Opel, sus prestaciones, su comportamiento, su estética y su precio eran justificaciones sobradas para ello. Con todo, dado el aumento de potencia de competidores como el Escort, el Golf GTI y el 205 GTI -ahora 1.9 de 130 cv-, el GSI debía responder a esa escalada, y lo hacía variando diámetro de pistones y de cigüeñal, y recurriendo ahora a la nueva inyección Bosch Motronic, así como a un nuevo escape oval, también a neumáticos de perfil 65 en vez de 60 y mejorando los desarrollos.

Ford Escort RS Turbo

Interiormente solo variaba el tapizado de los asientos; por otra parte, el GSI era ahora algo más subvirador, recuperaba mejor y sus frenos incrementaban su eficacia a baja velocidad.

Ha de añadirse que los GSI venían poco equipados y que había que recurrir a extras como los antinieblas (21.893 pesetas), el ordenador de viaje (33.126 pesetas), los elevalunas eléctricos delanteros (50.323), el cierre centralizado (18.185), los cinturones de seguridad traseros (31.665) o el aire acondicionado, que el fabricante no ofrecía ni como extra.

Asientos del GSI. Foto de Autopista.es

En Francia L’AutoJournal se ocupaba también del GSI 2.0 (8) y, tras probarlo, sintetizaba sus impresiones en la frase:”Un sobresaliente con reservas”

Sobresaliente por el verdadero progreso que suponía su nuevo motor, por su velocidad elevada (206 km/h), por su consumo aminorado y por su excelente posición de conducción.

Las reservas eran solo dos, refiriéndose estas a la persistencia de sus frenos traseros de tambor y a su cuadro digital, definido como impreciso y antideportivo.

Opel Kadett GSI 2.0 8v de 130 cv. Foto de Autopista.es

El GSI no paraba de evolucionar y en abril de 1988 Motor 16 (9) anunciaba más novedades. La primera era lo que resultaría un motor sin coche, el GSI 16v, el primer multiválvulas del grupo GM, cuya culata -diseñada por Cosworth y digna de equipar a un monoplaza Lotus- se acompañaba de cuatro frenos de disco y de dobles barras estabilizadoras traseras. La otra novedad era la llegada de un descapotable de 2 litros y 115 cv, anunciado con el eslogan “Hay que descubrirse”.

Míticas siglas para cualquiera que viviera los 80 y 90

Dicho GSI 16v, que seguía creciendo en potencia, también era objeto de valoración en Motor 16 (10), donde se le compara con un Golf GTI 16 v, cuyos 139 cv costaban 2.423.791 pesetas, siendo 2.366.097 el precio de los 157 cv del GSI. En síntesis, sentenciaban que el Opel era más potente y rápido, pero más difícil de conducir que el Golf.

En concreto, al GSI 16 v le reconocían un motor muy progresivo, unas prestaciones brillantes y unos frenos eficaces, pero se le recriminaban sus pérdidas de motricidad, su caja de cambios poco precisa y su dirección muy dura.

Kadett GSI 16v

Añadían que su crecimiento en potencia venía dictado por su éxito y por la evolución en potencia de sus competidores, lo que obligaba al Kadett -el coche más vendido de España y de cuyas ventas el 15% correspondía al GSI- a sacrificar homogeneidad por caballos. Tantos caballos incurrían en estampidas difíciles de domar, a pesar de suspensiones revisadas, muelles, barras estabilizadoras y amortiguadores endurecidos; en cuanto a las medidas de llantas y neumáticos, se  mantenían las mismas del 2.0 de 130 cv (185/65 VR 14).

Su excelente motor -especialmente a partir de 2500 rpm-, al que el catalizador le privaba de 7 cv y cuyo consumo se mantenía, pues no necesitó alargar relaciones, era considerado el mejor multiválvulas de su época, implicando simplemente 293.000 pesetas más de coste que el 2.0 de 130 cv. Todo ello no quitaba que fuese ofrecido escasamente dotado, sin elevalunas eléctrico, cierre centralizado o dirección asistida.

Motor del Kadett GSI 2.0 16v, la referencia de la época

L’AutoJournal (11) probaba, a su vez, el GSI 16 v y lo definía así: “Para lo mejor y para lo peor”. Con ello se refería a su motor sensacional, a sus espectaculares recuperaciones (superiores a las de un Lancia Thema 8.32, por ejemplo), a su velocidad de punta (217 km/h), a su buena presentación y a sus frenos eficaces, pero, también, a sus neumáticos infradimensionados, a su grave falta de motricidad o a las reacciones que ello provoca en la dirección y, naturalmente, a su cuadro de mandos impreciso.

La última versión llegada a nuestro mercado fue la de un Kadett GSI que ofrecía “diversión sin techo”, o sea el Kadett GSI cabrio (12), presentado en mayo de 1987 y producido por Bertone -que no lo había diseñado, simplemente lo había hecho más rígido-, quien lo fabricaba en su factoría de Grugliasco, con un escaso sobrepeso de 55 kg.

Opel Kadett GSI Cabrio

En este cabrio -que ofrecía dirección asistida-, movido por el 2.0 que daba en este caso 115 cv, se había cuidado especialmente la capota, de plegado manual, que solo rebajó su cx a 0,34 -cx que descendía a 0,38 descapotado-, la cual permitía viajar sin grandes ruidos hasta 140 km/h.

Según Motor 16, el GSI Cabrio destacaba por sus chasis rígido, por su habitabilidad y maletero (210 l), al igual que por el rendimiento de su motor que le permitía alcanzar una máxima de 191 km/h, que eran 178,2 descapotado, consumiendo 8,4 l cada 100 km a 120 km/h y haciendo los 400 m y los 1000 desde parado en 17,7 y 32,6 segundos.

El precio del cabrio, al final del verano de 1988 -cuando se comercializó en España- era de 2.769.690 pesetas, a lo que cabía sumar 36.520 por la pintura metalizada y 78.394 por la dirección asistida; tal precio era comparable a las 2.519.109 pesetas que costaba un Volkswagen Golf Cabrio GLT de 112 CV o a las 2.548.488 que valía su otro competidor descapotable de 4 plazas, el Ford Escort XR 3 I de 105 cv.

En marzo de 1989 -cuando Opel fabricó su unidad 25 millones desde 1899- se rediseñó la delantera de los Kadett, lo que no afectó a los GSI, los cuales dispusieron de ABS opcional, cuyo precio era de 179.401 pesetas. (13)

Otro reestiling del Kadett, el de marzo de 1990, tampoco afectó a los GSI. (14)

Se llega así a julio de 1991 -cuando seguían a la venta los cabrio, los GSI 2.0 en tres y cinco puertas y los GSI 16v en tres-, presentándose en esta fecha el sucesor de los últimos Kadett, el primero de los Opel Astra, los cuales se venderían desde octubre de 1991 con carrocerías completamente nuevas y suspensiones derivadas de los Vectra. (15)

Opel Astra GSI 16v. El sucesor del Kadett GSI

Valga decir también el resultado de una encuesta realizada en Bélgica entre 127 usuarios de Kadett GSI 1.8 y 2.0 (16), quienes daban al coche una nota media de 7,8/10 (otros encuestados calificaban en la misma revista al Golf GTI con un 7.9/10).

7 de cada 10 dueños lo volverían a comprar, igual que en el caso del Golf, pero mejor que cuando se encuestó sobre el 205 GTI.

Opel Kadett GSI 16v

Los dueños de los GSI refirieron averías relacionadas con el encendido, el arranque, el equipo de accesorios, las bombas de agua y de gasolina, así como bloqueos de frenos y fugas de aceite.

Señalaron como virtudes sus dueños su músculo, su fiabilidad, sus cualidades ruteras, su placer de conducción, su consumo y su estética. Como defectos se referían a los ruidos, a la conducción en  mojado, a su visibilidad posterior, a su suspensión firme, a su dirección dura, a su cambio poco preciso y a su acabado. Propusieron mejoras referentes a un mejor equipo o a un mejor acabado, así como la dotación de ABS y de una dirección asistida.

Opel Kadett Grupo A

En suma, un buen coche, que merece hoy día -en cualquiera de sus versiones- que quien lo encuentre lo despoje de eventuales “mejoras estéticas” y lo conserve en toda su originalidad, puesto que fue un muy digno contendiente de ese referente que es el Volkswagen Golf GTI en todas sus épocas.

Bibliografía

  1. The Opel Compact Cars, libro editado por Opel en septiembre de 2009, donde se describen las seis generaciones de Kadett y las cuatro siguientes de Astra, las de 1991, 1998, 2004 y 2009, las diez consideradas una misma dinastía por su fabricante y, también, la oferta mínima de Opel hasta la llegada del Corsa en 1982.
  2. Motor 16 no 53 de 27 de octubre de 1984 es la revista que prueba al Kadett GSI 1.8.
  3. Motor 16 no 58 de 1 de diciembre de 1984 da cuenta de su triunfo como Coche del Año
  4. Motor 16 no 117 de 18 de enero de 1986 informa de la presencia de una nueva versión, la de 5 puertas, vendida en 1.997.207 pesetas, quedando el tres puertas en 1.915.419.
  5. Le Moniteur Automobile no 17 de 31 de octubre de 1984 prueba el Kadett GSI 1.8.
  6. Motor 16 no 157 de 25 de octubre de 1986 informa de la llegada de la versión 2.0 de 130 cv, que sustituye a la de 1.8 y 115 cv, la cual estará a la venta hasta la llegada del Astra en 1991.
  7. Motor 16 no 164 de 6 de diciembre de 1986 prueba al Kadett GSI 2.0.
  8. L’AutoJournal se ocupaba del GSI 2.0 en su no 1 de 1987.
  9. Motor 16 no 232 de 2 de abril de 1988, daba cuenta de dos nuevas versiones del GSI, el 16 v y el cabriolet.
  10. Motor 16 no 238 de 14 de mayo de 1988, probaba el GSI 16.
  11. L’AutoJournal no 6 de 1988 es la revista que publica la prueba del Kadett GSI 16 v
  12. Motor 16 no 258 de 1 de septiembre de 1988 daba cuenta del uso del GSI cabrio.
  13. Motor 16 no 282 de 18 de marzo de 1989 informa de mejoras en los Kadett, en los días en que aparece el Opel Lotus Omega y se conoce el próximo Calibra.
  14. Motor 16 no 332 de 3 de marzo de 1990 informa de tales novedades y prueba por última vez el GSI 16v, comparándolo con un recién llegado Peugeot 309 GTI 16v, poniéndolos a ambos globalmente igualados.
  15. Motor 16  no 403 de 13 de julio de 1991 presentaba al nuevo Opel Astra, modelo que seguía a los últimos Kadett.
  16. Le Moniteur Automobile no 955 de 12 de julio de 1990 publicaba la encuesta aludida.

Se acaba este estudio sobre los Opel Kadett GSI sin que fuera posible saber cuántas unidades se fabricaron de cada GSI, por lo que sería de agradecer la aportación de tales cifras si alguien dispone de ellas.

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11 comentarios en “Opel Kadett GSI, un coche con mucho corazón”

  • Jordi

    21 de noviembre de 2019 a las 23:36

    Buena máquina en general.

    Lo mejor era el motor, especialmente el 16v, pero a nivel de chasis no era tan bueno, no acababa de traccionar bien y el cuadro de mandos digital no era del agrado de muchos.

    Como decía un amigo, el motor del 16v en un Golf hubiera sido la bomba!

  • Staff

    Lasheras

    22 de noviembre de 2019 a las 13:55

    Enhorabuena Ramón una vez más por elegir un coche con gran significado para muchos de nosotros.

    Como nacido en los 80, recuerdo que los Kadett GSI eran para la mayoría de la gente unos auténticos pepinos. Yo mismo tuve la oportunidad siendo solo un chaval – aunque ya enamorado de los coches – de poder ir de copiloto en un GSI 2.0 16v con cuadro digital, llegando a ver desde mi posición en el asiento derecho (eran otros tiempos), como el coche superaba holgadamente los 200 Km/h.

    Por otro lado, me temo que gran parte de la culpa de que hoy en día digamos en tono jocoso la famosa frase de «Opel no gira» (sea cual sea el modelo del que se hable), tiene mucho que ver con la última evolución con culata multiválvulas, que con sus más de 150 cv ponía en aprieto a los escuálidos neumáticos de 14″. Estoy seguro de que no es que le sobrara potencia, sino que le faltaba rueda, algo fácilmente solucionable hoy en día.

    Respecto a las cifras de unidades fabricadas, un seguidor, desde la página de Facebook de 8000vueltas nos deja este mensaje: [Simón Oubel García] En relación a su pregunta de las unidades fabricadas de cada Opel Kadett GSi, me imagino que les puede servir de ayuda el libro «Opel Kadett», de Paolo Ferrino, editado por Giorgio Narda Editore.

  • Deivid Torrepower

    22 de noviembre de 2019 a las 19:33

    Tengo que salir a comentar porque si no me da un parrús. Pero antes de nada, Muchas gracias Ramón por compartir los curros que te metes para recordarnos coches de los que nos hacen hervir la gasolina que llevamos en las venas.

    «Opel no gira», » Alfa se rompe», «me entró el turbo» y otras historias para no dormir. Todas estas frases no dejan de ser escusas que detrás esconden un «soy un pisapedales manoteador de volantes». Si bien tampoco se le puede echar toda la culpa al conductor, ya que al pisapedales medio le gusta un coche que corra y que no asuste. Queda para el pequeño reducto de Petrolheads los coches con personalidad, pero que en realidad o no salen rentables… o cogen mala fama.

    Creo que los medios especializados a veces pecan en su especialización, sacando a relucir ventajas o faltas que al 99,9% del consumidor final ni las notarán si no es porque lo han leído antes. Entiendo que un periodista esté hinchado a ver y probar coches, pero hay ocasiones en las que se dicen cosas (sobre todo cuando el medio es generalista) que el usuario final, que cambia de coche cada 5 o 6 o 7 o 12 años, ni las nota.

  • Ramón

    22 de noviembre de 2019 a las 19:33

    Me hace gracia ver que el más imperfecto de los GSI, el perfecto ejemplo de «motor sin coche», haya merecido frases como «Opel gira» y haya pasado al estadio de famoso por su imperfección, pues fue como jugar a las siete y media:pidió carta con un 7, o era sólo un 6…, y se pasó.
    Gracias Jordi y Lasheras por vuestras aportaciones.

  • Ramon

    22 de noviembre de 2019 a las 19:43

    Deivid, acabo de hacer un comentario -poco favorable- sobre el GSI 16v, comentario que mantengo compartiendo más testimonios de prensa especializada, pero, Deivid, reconozco que muchos usuarios en años no serían capaces de señalar tales defectos y pienso que ahí tienes toda la razón.
    Pero también te digo una cosa, y es que tu comentario me ha alegrado mucho por la defensa apasionada -y razonable-que haces del automóvil. Por todo ello: un fuerte abrazo.

  • joreca

    25 de noviembre de 2019 a las 10:35

    Muy buen artículo. Grandes recuerdos de un coche que salió cuando yo tenía 5 años y siempre me ha gustado.
    Una duda. El modelo 4 puertas (sedán) tenia una versión con las mismas llantas, mismos asientos, y mismo frontal que el GSI, pero creo recordar que le llamaban GT, y detrás ponía 1.8i. Llevaba el mismo motor que el GSI?
    Casualidad que ayer vi uno en la autovía en gris metalizado, creo que era matrícula de 1987.

  • ToniExup

    25 de noviembre de 2019 a las 14:31

    Excelente, documentado y ameno artículo, como siempre Ramón.

    Tengo que decir que el coche me gustó mucho cuando apareció en el mercado y que me sigue gustando a dia de hoy, con sus posibles imperfecciones, como todo en esta vida, no?

    Coincido con el sr. Deivid Torrepower al 100% con sus «Historias para no dormir»qué cansina es la gente cuando le da por repetir estas frases manodas y en el 99% de las ocasiones, sin haber probado el coche en cuestión.

    Un saludo a los incondicionales del lugar.

  • Rafael L.

    25 de noviembre de 2019 a las 15:01

    Me ha hecho mucha ilusión volver a leer los extractos de virtudes y defectos de este coche que figuraban en las revistas de la época. Creo que todas ellas estaban muy claras en uno y otro sentido. Eso sí, resulta curioso el rechazo que la instrumentación digital, de éste y de otros coches de la misma época, suscitaba entre los probadores. Si miramos buena parte de los coches actuales los números y las barritas han sustituido a los relojes analógicos y ya en ninguna revista se quejan al respecto.

    Coches como este Kadett, siempre que estén en buen estado, sirven para hacer viajes de 800 ó 1000 kilómetros al ritmo de vehículos nuevos, con comodidad aceptable e incluso notable y con absoluta fiabilidad, y todo ello 35 años después, lo que demuestra el excelente desarrollo y evolución que experimentó el automóvil en los años 70 y 80.

    Añoro aquella época en que se podía elegir entre un amplio ramillete de compactos deportivos o de berlinas deportivas con diferentes enfoques mecánicos y procedentes de diversos países. Hoy apenas tienen mercado los coches actuales equivalentes y por eso hay tan poco donde elegir. También ha cambiado bastante el perfil de los compradores de este tipo de coches y actualmente buena parte de su público potencial tira hacia los SUVs. Los Cupra, i30N, Golf GTI, Civic R-Type, etc los compran casi exclusivamente jóvenes a los que les gusta ponerles escapes especiales y circular con las ventanillas bajadas.

    Muchas gracias, Ramón, por hacernos recordar otras épocas y, como siempre, agradezco la profusión de fuentes bibliográficas con aquellas estupendas pruebas de los años 70 y 80.

  • Ramon

    25 de noviembre de 2019 a las 19:02

    Gracias por tus apreciaciones, Tony. A mi tb me gustó mucho el GSI…y aun me gusta.
    Joreca, el veterano Opel que avistaste es un Opel GT, presentado en 1987. No hablé sobre él pues ya me pareció mucho lo que os escribí sobre el GSI y no quise cansar. Gracias tb por tus aportaciones.
    Gracias, Rafael. Celebro que aprecies las viejas revistas…casi todas en el contenedor por falta de espacio, pero son la MEMORIA de nuestros amigos los coches y sin ellas no sabría evocar a tantos coches inolvidables.

  • Luis

    28 de noviembre de 2019 a las 12:23

    «Las reservas eran solo dos, refiriéndose estas a la persistencia de sus frenos traseros de tambor y a su cuadro digital, definido como impreciso y antideportivo»

    Si la persona que dijo eso viera como estaría el mercado 30 años después…. donde practicamente todos los superdeportivos, deportivos, motos R o vehículo de aspiraciones deportivas llevan uno…

  • Jordi

    28 de noviembre de 2019 a las 22:40

    El gt de 4 puertas me suena que no llevaba el motor GSI, y también había una versión GT de dos puertas, creo recordar que llevaba un 1.6 con 90 cv sin inyección.

    El cuadro digital, era muy peculiar, y conozco a quien se le apagaba cuando llovía, pues se mojaba algún contacto y se apagaba, y pienso que los cuadros actuales digitales son diferentes, otro de nave espacial era el de algunos Renault.

    Sobre el chasis, con más neumáticos tenía problemas, me suena que el preparado para rally tenía problemas de flexar y llegaba a petar la luna delantera de lo que se retorcía, al final, cuando llevas una máquina al límite aparecen puntos débiles en todos los modelos.

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