El retorno del rey (emérito): Fernando Alonso

FA, Fernando Alonso. Hace unos días nos sorprendía la noticia de que Fernando Alonso volverá a la F1 en 2021 de la mano de Renault. Por supuesto, todos los medios generalistas se hacían eco de la noticia como una buena nueva navideña, pero pocos se paraban a analizar el cómo, el por qué y las consecuencias de su vuelta.

Alonso vuelve a Renault F1 en 2021 con miras al título 2022

No vamos a repasar la carrera deportiva de FA en 8000vueltas. Hay decenas de sitios en los que encontrar información cronológica de sus títulos y de los equipos por los que ha pasado. No obstante, sí que podemos analizar algunas de las decisiones que han marcado su carrera deportiva y valorar desde nuestra posición si fueron correctas o no.

Fernando Alonso con el Minardi F1 M-02 del año 2000

Sé que en España FA despierta simpatía y rechazo a partes iguales. En mi caso, aunque no lo conozco personalmente, no inspira en mi especial cariño como individuo. No es gracioso al estilo Daniel Ricciardo o, mejor aún, Kimi Raikkonen, los que seguro que en privado «las lían pardas».

Tampoco es un superclase al estilo de Mark Webber o Nico Rosberg, verdaderos caballeros en el más amplio sentido de la palabra. No es un Pedro Martínez De la Rosa, que despierta simpatía allá donde va a pesar de su aspecto de «tío correcto», y que es también un piloto de muchísimo talento y profesionalidad al que todos querríamos tener como amigo, como compañero de equipo, como entrenador o de cualquier otra forma, porque sabes que puedes aprender mucho de él.

Fernando es simplemente uno de los mejores deportistas de élite del mundo. Lo ha demostrado en repetidas ocasiones y por eso se puede permitir ciertas licencias que a veces no agradan. Si te gusta bien, y si no, pues también bien.

Yo lo admiro profundamente a nivel profesional y gracias a él hemos podido disfrutar de algunos de los mejores momentos del deporte del automovilismo a nivel mundial. Si dejamos de lado los rallyes (con permiso de Carlos Sainz Sr.) y las dos ruedas (con Marc Márquez a la cabeza), FA es sin duda quien más lejos ha llegado en el mundo de los circuitos y las 4 ruedas.

Carlos Sainz «El Matador»

Pero para entender a un piloto, hay que ser un poco piloto. Verás, antes de llegar a la F1, todos los pilotos tienen que vérselas en las carreras monomarca, en las que todos los coches son iguales (aunque ya se sabe que «unos son más iguales que otros»). El objetivo de estas copas es encontrar el mejor piloto, el resultado es que te juntas en una parrilla de salida con 25 chavales que quieren ser el primero en cruzar la meta, y cuando el que gana eres tú, te lo crees. Eres el mejor.

Alonso en el Euro Open Movistar 1999

Y subes de categoría, y si vuelves a batir a todos tus rivales aún te lo crees más. Y entonces ganas el Cto. de España, el subcampeonato de Europa y el campeonato del mundo de karting, el Euro Open Movistar, carreras de la F3000 en tu debut… y ya no hay quien te pare. No solo tienes el talento, también tienes una confianza tal en ti mismo que a veces eres capaz de hacer cosas que otros no pueden. Y claro, alguien se fija en ti y al final te suben en un F1.

Victoria de ALO en el Euro Open en Donington Park ’99

Pero en la F1, todos han ido siguiendo trayectorias similares (o casi todos) y por tanto te encuentras con 20 pilotos a los que si les preguntas a cada uno de ellos quién es el mejor… te dirán que son ellos mismos. Por supuesto, cuando no ganan se debe a que su motor no corre, a que el neumático ha fallado, el equipo ha fallado, el coche no estaba bien puesto a punto y cientos de excusas más para seguir convenciéndose a uno mismo de que «soy el mejor».

Si un piloto no se cree el mejor, no es un piloto. ¿Acaso corre para quedar segundo o entre los 5 primeros? Así nadie puede ser campeón del mundo. Nadie.

Alonso con el Minardi PS01 de F1

Lo que pasa que creerse el mejor (incluso si lo eres, cosa que Fernando es, o ha sido) también tiene sus contras. Una vez dijo que no tenía que agradecer a nadie el haber llegado hasta donde estaba, dando por hecho que él se había labrado su propio camino.

Puede que en la pista estés solo, pero para llegar a donde estás hace falta mucho más que ser rápido. Hace falta gente que apueste por tí cuando no eres nadie, que ponga dinero y recursos y que te suba a un F1 haciendo una apuesta por ti sin saber si algún día la rentabilizará o no.

Adrián Campos y Fernando Alonso tras su fichaje por Renault

Lo que está claro es que si bien la soberbia y el temperamento de creerse el mejor ayuda en pista, no siempre beneficia fuera de ella, donde de verdad debes estar rodeado de gente solvente que te ayude a tomar las decisiones correctas y a no cerrarte las puertas a tu paso. Un ejemplo claro de piloto débil a nivel psicológico pero con talento, que se escudaba en el «soy el mejor» ha sido Jorge Lorenzo.

Afortunadamente con los años ha ido ganando en seguridad y hoy no cae tan mal como caía entonces. A mí, que lo entendía, siempre me gustó su estilo.

Pero volviendo al hilo principal de este artículo: ¿Cuando empezaron las cosas a torcerse para Alonso? En 2005 y 2006 gana sus dos mundiales de F1 en un coche teóricamente inferior al Ferrari de Schumacher o al McLaren de Kimi.

Para 2007, Kimi se va Ferrari ocupando el asiento del Kaiser dejando un asiento libre en McLaren, donde Ron Dennis le promete no solo un coche ganador (en lo que ciertamente cumple, aunque con un «Spygate» de por medio) sino también ser la estrella de uno de los equipos más prestigiosos del mundo (en lo que ciertamente no cumple).

Foto: HOCH ZWEI / Michael Kunkel

En McLaren las cosas se tuercen con un Lewis Hamilton sin experiencia pero que demuestra mucho talento, lo que hace que a Ron Dennis le entren prisas por tener un equipo y piloto campeones «Made in England». Quizá Dennis podría haber tenido más paciencia, haber dejado que Alonso ganara ese mundial (porque lo habría ganado) y que en 2008 Lewis y Fernando ajustasen cuentas en pretemporada por ver quien era el piloto número 1 (Alonso tenía contrato por 3 años y Lewis venía «de la cantera») así que no había urgencia alguna.

Foto: HOCH ZWEI / Michael Kunkel

Pero las cosas no le salieron bien a Ron Dennis, con un Alonso que a pesar de tener el equipo en contra (decisiones que favorecían a Lewis) demostró por qué era bicampeón del mundo. El resultado fue que aunque McLaren tenía el mejor coche, la pelea entre HAM y ALO los relegó a la segunda y tercera plaza empatados a puntos entre ellos y con un Kimi que se alzaba con el título de pilotos por un solo punto.

Dentro de la escudería fundada por Bruce McLaren las tensiones ya habían llegado a tal punto entre equipo y pilotos que ALO ya no tenía cabida dentro. Así, en 2007 se esfumaba la posibilidad de haber firmado su tercer mundial de F1 y se presentaba la primera gran disyuntiva de su carrera deportiva. ¿A qué equipo ir para la temporada 2008?

Las opciones no eran muchas, Ferrari estaba descartado, pues en 1999 estando en Minardi, Alonso tuvo una oferta para ir a Ferrari por cinco años empezando de piloto probador. El acuerdo era total, hubo hasta apretón de manos. Unos días después, Flavio Briatore fichó a ALO para Renault a base de talonario y eso Todt no se lo perdonó nunca, así que mientras el francés estuviera en Ferrari no había opción para el español.

McLaren era de donde venía y el otro equipo «potente» era Sauber BMW, pero no terminaba de despuntar y supongo que ALO pensó que más vale malo conocido… volviendo a Renault con un contrato «flexible» junto a su amigo Flavio Briatore .

Esto quiere decir que desde el primer momento ALO tenía claro que no era el equipo en el que quería estar y se había blindado en el caso de que no hubiera resultados. En Renault lo querían mantener a toda costa, pero tuvieron que llegar a un acuerdo en base al rendimiento del coche para tener a Alonso contento. El Resultado fueron 2 años mediocres («Crashgate» incluido) hasta su fichaje por Ferrari a mediados de 2008 una vez que Jean Todt había abandonado el equipo para presidir la FIA. El mundial de 2008 lo gana Hamilton con el McLaren.

Foto: BEST IMAGE

En 2010 empieza la era Ferrari para ALO, y se hace público que había firmado con «La Scuderia» en 2008, año en el que el equipo se llevaba el mundial de constructores, luego todo parecía indicar que había hecho la apuesta correcta. No obstante, en 2009 un imbatible equipo salido de la nada (Brawn GP) con un Jenson Button al volante se hacía con el título y ponía de manifiesto que Ferrari no tenía el mejor coche, algo que se vería de nuevo en 2010, donde comenzaría un dominio total de la escudería Red Bull y Vettel (2010-2013) y posteriormente de Mercedes y Hamilton (2014-2015 y 2017-2019).

A pesar de la inferioridad del Ferrari, ALO seguía siendo uno de los pilotos más respetados de la parrilla, consiguiendo otros 2 subcampeonatos del mundo en 2010 y 2012. En 2014, tras 5 temporadas sin resultados (un tiempo más que prudente para que las cosas mejoraran en Ferrari) y con un ambiente en el que ni equipo ni piloto se encuentran ya cómodos, Fernando busca una nueva oportunidad de conseguir el título para 2015 mientras que Vettel ocupaba su asiento en un Ferrari que no ha vuelto a ser competitivo desde 2006, en plena época de nuestro querido y admirado Michael Schumacher.

Obviamente, para 2015 el equipo más interesante era Mercedes, pero estando Hamilton allí ganando títulos no era necesario Alonso. Red Bull no lo quería por «viejo» y aunque McLaren no estaba viviendo sus mejores años, la idea del McLaren-Honda sonaba prometedora. Un nuevo proyecto dispuesto a romper la hegemonía de Mercedes que rememoraba los mejores años de la F1 de Ayrton Senna y Alain Prost.

El resultado de esta apuesta que duró de 2015 a 2018 lo conocemos todos: el mayor ridículo protagonizado por una escudería de F1 desde aquel glorioso 1992 del equipo «Andrea Moda». La cuestión es, ¿qué otra cosa podía haber hecho ALO? ¿A qué otro equipo podía haber ido? Al menos queda el consuelo de haber hecho papilla a todos sus compañeros de equipo demostrando que seguía siendo un verdadero número 1.

Foto: Mark Thompson/Getty Images

Lo cierto es que para un piloto de su nivel debe ser desmoralizante una situación así y en mi opinión, haber conseguido otro título mundial (el WEC), ganado 2 veces consecutivas las 24 horas de Le Mans y haberse metido de lleno en la Indy americana y el Dakar era algo que necesitaba hacer para sentir de nuevo la sensación de luchar por la victoria (y ganar).

Dichos escarceos por otros campeonatos le han hecho recuperar la confianza en sí mismo y dado la fuerza para pensar en volver a la que puede ser la competición de automovilismo de más alto nivel: la F1. Pero ¿con qué garantías?

Quiero pensar que Fernando Alonso ha sopesado muy mucho esta decisión de volver a la F1 con Renault y que seguramente haya rechazado ofertas de muchos otros equipos por ser proyectos con pocas probabilidades de éxito. Claro está que una de las bazas más importantes con las que Alonso juega es con el cambio de reglamento que se producirá en la F1 de cara a 2022 y el hecho de que el proceso de desarrollo de estos coches se congele hasta otoño de 2020, pero veamos cuáles son las claves que pueden determinar el éxito o fracaso de esta nueva aventura.

A Favor:

  • Experiencia en la F1 superior a la del 90% de los pilotos.
  • Conoce al equipo bien, y lo ha conocido en su mejor momento (2005-06) con lo que tiene una referencia clara de donde puede y debe estar Renault
  • Calidad fuera de toda duda como piloto
  • Moral alta tras haber ganado Le Mans y WEC
  • Cambio de reglamento técnico, deportivo y financiero para 2022, con lo que todos los equipos «empiezan de cero» y se esperan carreras más espectaculares e igualadas.
  • Motor térmico de Renault puntero
  • Fuerte reestructuración del equipo desde 2019 con incorporaciones técnicas provenientes de Ferrari y Mercedes.
Foto: Bryn Lennon – Formula 1 via Getty Images

En contra:

  • Difícil situación económica de Renault tras el Covid-19
  • Renault no ha sido un equipo ganador desde hace años y es difícil pensar que un cambio de reglamento solucione esto de un día para otro
  • Edad de Alonso (38), que tiene por delante una vida limitada como deportista de élite. 2021 será un «año perdido» de cara a la consecución del título, como mínimo, en 2022.
  • Antecedentes de regresos a la F1 poco alentadores (Schumacher)

En definitiva, siempre he tenido la sensación de que Alonso no hizo buenas elecciones a lo largo de su carrera deportiva, pero tras mirar atrás y analizar las opciones disponibles en cada momento, supongo que no había muchas más alternativas.

Quizá si hubiera aceptado la oferta de Todt en 1999 todo hubiera sido distinto. Eso nunca lo sabremos. Pero aún así, FA es cuatro veces campeón del mundo (sí, cuatro: karting, dos de F1 y WEC). De momento os dejamos el vídeo del anuncio de su retorno. Lo cierto es que pone los pelos de punta:

El tiempo lo dirá y ojalá tengamos otra vez a Alonso arriba en la F1, pero siendo sincero con vosotros, ahora mismo me gusta pensar en la idea de que Carlos Sainz Jr. y Ferrari puedan hacer grandes cosas juntos con un proyecto paralelo al de Alonso. Nuevas reglas para todos, nuevos fichajes y que gane el mejor.

Y tú ¿qué opinas? Dejanos tu comentario a continuación.

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8 comentarios en “El retorno del rey (emérito): Fernando Alonso”

  • Dkt

    16 de julio de 2020 a las 22:29

    Ser piloto tiene cierta similitud con ser boxeador; debes ser el mejor, no puedes subir al ring pensando en perder, que tu rival es más rápido, más fuerte o mas habil, si pierdes es por que no te preparaste lo suficiente, el referi, los jueces o cualquier cosa ajena a tu control, por que si se aceptas la superioridad del rival, el fuego interno de la competencia se apaga un poco y la próxima vez que te enfrentes a alguien tal vez en tu mente ya no seas el mejor del mundo y empiezan los miedos

  • Deivid Torrepower

    17 de julio de 2020 a las 12:01

    El tema de la actitud de un piloto ganador es muy controvertida, sobre todo a nivel de calle en dónde la gente no comprende porqué todos los ganadores son unos gili…llas. Luego hay excepciones, pero en mayor o menor medida no es casualidad que un piloto ganador (insisto, ganador) desprenda arrogancia en su ser.

    Además, esta actitud está siempre. Da lo mismo que sea un tres en raya, una partida de Slot-car o el mundial de F1. Si al perder a lo que sea no se te llevan los demonios ni se te abren las carnes, tu pasta no es de piloto ganador. Alguno por aquí se verá identificado con lo digo. De Schumi se decía que no soportaba ni perder al parchís (me lo creo a ojos cerrados) y a Vettel, en una de las retransmisiones de TV5 en las que Nira retó a todos a hacer en una tablet una supuesta prueba de habilidad, velocidad y reflejos que se supuestamente se hace a los pilotos de los cazas de combate, quedó como poseído cuando en su intento no lo hizo bien. No paró (ni pestañeó) hasta que no lo consiguió, y eso que Nira tiraba a quitarle la tablet porque ya se había pasado de intentos.

    Con ALO, al pobre creo que se le ha juntado todo. Y cunado dijo que había llegado solo, no creo que lo dijera excluyendo al equipo que lleva detrás con él, sino que lo ha conseguido sin padrinos, sólo a base de sus gónadas (así, hablando mal y pronto) Por ejemplo Hamilton, pues no deja de ser un británico que encaja maravillosamente bien dentro de una escudería británica, Vettel es un alemán en Alemania… Pero ¿Alonso? De entrada meten al hooligan de Lobato a quien considero el creador del amor y odio a partes iguales de Alonso. Luego se junta con Briatore (ojito la perla) y si se quedó en Renault es porque no coincidió con ningún Prost, en dónde la maca del rombo hubiera barrido para casa, como todas.

    En resumen, que el chaval si parece que, en comparación con el resto de ganadores de la F1, ha ido tomando malas decisiones a lo largo de su trayectoria, pero bien es cierto que quizás no le quedó otra a tenor de que ser Español en la F1 es como no ser nadie.

    Por otro lado, corregidme si me equivoco, echo de menos en ALO la capacidad que tuvo Schumi de coger un equipo hundido en el barro y reflotarlo hasta la gloria. Es algo que, por ejemplo, critico de Vettel quien, sin Red bull, no hubiera sido nadie.

    Con todo esto quiero decir que para ser un piloto ganador no es suficiente con ser rápido. Hay que tener equilibrio entre mente fria y psicópata para tomar decisiones certeras de manera casi inconsciente, hay que tener padrinos, hay que ganarse al equipo de tu alrededor, hay que motivarlo, hay que llevarse bien con los jefes, con la FIA para que te miren con mejores ojos… casi nada.

    Quien por ejemplo considero un claro ejemplo de piloto tirando a normal, pero que a base «política» consiguió llegar lejos, es Prost. Y su antítesis, Senna. Y, los dos juntos, digamos que suman un Schumacher.

    Y ya que estoy de repaso con el plantel de pilotos (porque, si no se compara, no sabemos dónde nos encontramos) a quién no sabría clasificar es a Hamilton,

    Para 2021 espero que las nueva normativa sea positiva, aunque como siempre habrá alguien que acierte con la «tecla» y pase por encima al resto. Me ha gustado mucho que ALO vuelva. No sé si es acertado desde el punto de vista racional, pero me da que es una decisión mas irracional por parte del Español a quien, entiendo perfectamente, le pueden mas las ganas de volver a pilotar un F1. Esto último lo aplaudo enormemente y es por esto por lo que, creo, podremos ver carreras interesantes :-)

  • Carlos

    18 de julio de 2020 a las 21:05

    Y si la cosa sale mal, al menos le dará un empujón a Kimoa y con suerte hará un Ken Block :P

  • Manu Bomba

    19 de julio de 2020 a las 22:21

    Alain un piloto tirando a normal….Alain Prost? En serio? Dios santo del amor hermoso…

  • Miguel Ángel

    20 de julio de 2020 a las 09:16

    En todas las temporadas de Alonso en F1, podría contar sus errores con los dedos de las manos. No sé cómo estará de velocidad pura, pero lo cierto es que e fue arroyando a su compañero de quipo que era una supuesta promesa.

    Yo tampoco estoy de acuerdo con lo de Prost. Para mí era un pilotazo, me cayese más simpático o menos. Al final estaba bastante empatado con Senna, que era sin duda otro pilotazo.

  • Autor Staff

    Lasheras

    21 de julio de 2020 a las 10:14

    Gracias a todos por los comentarios.

    @DKT,

    buen símil con el boxeo, pero además creo que se puede aplicar a otros deportes individuales también. Tenis, Golf… el factor psicológico es fundamental.

    @Deivid Torrepower,

    Aunque comparto contigo la idea general tu comentario, discrepo en dos cosas:

    1- Dices que ser Español en la F1 es como no ser nadie, sin embargo yo pienso que quien está en la F1 es porque ya es alguien que ha ido demostrando paso a paso durante una trayectoria consolidada que se merece un asiento en la categoría reina. Sí coincido, que hasta llegar allí, el piloto español las pasa mucho más canutas que el francés o el inglés.

    2- Siempre he oído que Schumi era capaz de hacer de un equipo perdedor uno ganador. La idea me gusta y quizá en los 70 o en los 80 un piloto tuviera esa capacidad, pero con lo profesional que se volvió la F1 en los 90 (y hasta hoy), creo que todo depende más de tener un equipo humano que marque la diferencia a la hora de construir el coche (aerodinámica, motor…) y ahí un piloto poco puede hacer.

    De hecho, recuerdo una célebre frase de Jeremy Burgess, ingeniero de Moto GP que estuvo primero con Doohan y luego con Rossi (con lo que tiene en su haber unos cuantos mundiales) y que decía que en la actualidad los pilotos eran como bombillas, en cuanto se funde una, pones otra…

    @Carlos,

    Ácido comentario… al que lo le falta ni un poco de razón ;P

    @Manu Bomba y Miguel Ángel,

    Efectivamente Prost era un pedazo de piloto. No se apoda a alguien «El Profesor» por nada.

    Gracias a todos por vuestros comentarios.

  • Deivid Torrepower

    22 de julio de 2020 a las 10:09

    Con Prost quizás no me haya explicado bien o, si lo he hecho, quizás merezca una vuelta de tuerca mi punto de vista. Si bien admito que «tirando a normal» no es correcto, con esto lo que pretendía decir es que Prost, piloto metódico, sacó mas rédito por utilizar «la cabeza» que «las manos». Ojo, no digo que esto no sea ilícito, mas bien al contrario. La competición no deja de ser una guerra y cada uno sale adelante como mejor sabe. Por eso en el lado contrario ponía a Senna quién, bajo mi punto de vista, era un piloto visceral, que sacó mas rédito por «manos» que por «cabeza».

    Sencillamente quería poner como ejemplo esta antítesis. Pero ojo, no estoy diciendo que Prost sea un manco y Senna un descerebrado, que ya os veo cogiendo las piedras para lapidarme, sino que a este nivel y siendo todos muy bueno en todos, cada uno destacó mas en estos aspectos.

    Saluten!

  • GS2008

    23 de julio de 2020 a las 01:35

    Como cantaba Alejandro Sanz «tengo el corazón partío»
    Que gane el mejor y de la mejor manera…

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