Prueba Toyota Corolla AE86, mi propio Hachi roku

HISTORIAS DE UN HACHI ROKU CALIFORNIANO, PARTE 1

Ahora ya conocéis la historia del Toyota Corolla (AE86). Comprenderéis que buscar un coche como este es un proceso muy especial, hoy os hablaremos como buscar un AE86, concretamente el mío.

 

Hace años descubrí de casualidad la serie de animación japonesa Initial-D. ¡Qué nombre más confuso y “encriptado”, tan místico, tan japonés! En mi experiencia hasta entonces los dibujos con temática automovilística solían caer en la inverosimilitud y en hacer al personaje un héroe por defecto, quitándole siempre cualquier matiz de realidad y, para mí, de afinidad o interés. Durante meses, obvié todo lo relativo a ese “anime”. A partir de aquí los que no estén familiarizados con la serie les aconsejo que investiguen porque es probable que se pierdan.

Portada de la serie de animación “Initial D”. Takumi aquí enseñándonos el 4AGE de su Toyota Sprinter Trueno

 Por fin, un día le di una oportunidad y me puse a investigar acerca de la serie. Descubrí que la trama trataba acerca de un chico de 18 años que echaba carreras en las montañas de Japón con su anticuado Toyota y ganaba a coches muy superiores. La historia de alguien que siempre se antepone a las circunstancias para superarse siempre ha sido la esencia del héroe que todos queremos llevar dentro, o al menos así lo concibo yo. Así que me animé a ver algunos capítulos…

 

Portadas y extractos del cómic que sería llevado a la animación a partir del año 1998. Su realismo hizo ganar credibilidad a la historia que hizo que todo el mundo quisiera ser Takumi con su pequeño coche yendo al límite en los pasos de montaña. Los dibujos del artista Shigeno, dinámicos y con unos coches perfectamente definidos eran el broche perfecto

 ¡Y cómo me enganchó! En menos de una semana me había visto las tres temporadas (además de una película de animación, otra de personajes reales y algunos episodios paralelos –llamados Ovas-). En mi cabeza sólo había sitio para el Toyota Trueno AE86, el monte Akina, vasos de plástico que no derramasen agua y todo lo que rodeaba a la serie. Soñaba con tener mi propio Hachi roku. Por suerte el ir de lado no era algo nuevo para mí, pero los coches que habían dormido en mi garaje nunca habían sido tracción trasera así que por ahora me quedaba soñar  al igual que muchos apasionados, leyendo las tiras de cómics en internet o descargándome los capítulos en japonés (subtitulados, claro).

 

Fotograma de la película de personajes reales. Una pobre adaptación de producción era China que dejaba bastante que desear.

Años después, ya conociéndome de memoria la serie y habiéndome leído el comic varias veces llegué al extremo de hacer una modificación a un simulador de coches (rFactor) para hacerme mis propias físicas de un AE86. Partí de un sencillo modelado que un amigo convirtió al formato del juego y comencé a desarrollar físicas para dos versiones distintas del coche (según los distintos motores que lleva el coche en la serie).

Un video de mis “experimentos” con las físicas del rFactor

 Mientras, mi interés por las competiciones de Drift iba creciendo a medida que Internet podía proporcionarme nueva información. En Japón empezaron con las series D1 y hace pocos años la fiebre llegó pegando muy fuerte en EEUU con la formula Drift. Tenía bastante material para empezar a aprender. Lo que siempre me llamaba la atención eran los pequeños y anticuados Toyotas “AE86”. Nerviosos por su corta batalla y faltos de potencia comparados a sus rivales. La verdad es que pocas veces ganaban, pero su competitividad midiéndose contra coches mucho más modernos y potentes me decía mucho de ellos y de sus entregados pilotos, que los llevaban siempre al límite.

Katsuhiro Ueo, uno de los mejores drifters que hubo en la serie D1, confiaba siempre en su famoso AE86 blanco. Con 200CV era de los pocos coches atmosféricos en las series D1, a pesar de la ventaja que da una respuesta inmediata frente a potencia bruta

 Por otra parte, también venían muchos vídeos de Japón, presentados por el famoso Keiichi Tsuchiya en sus distintos duelos en circuitos como Tsukuba, Maze, Ebisu o en el mítico Gunsai Touge (touge significa paso de montaña en japonés). La imagen de Tsuchiya luchando en su pequeño Toyota contra cualquier coche que se atreviese con él, hizo y sigue haciendo mella entre los apasionados de la conducción: las cámaras subjetivas enseñándonos sus agresivos punta-talones, los cuentarrevoluciones siempre cerca de la zona roja, y ver como se subía por las paredes con su inconfundible, no siempre ortodoxo, pero siempre espectacular estilo, para tratar de adelantar o escapar de sus rivales.

Algunos videos que estoy seguro que son bien conocidos por la mayoría de vosotros pero que seguro que no os importa repasarlos

Llegó el verano pasado y yo me iba a venir a vivir un año a California. Mi sueño siempre había sido tener un muscle car, pero sobre todo me emocionaba pensando en un pony car en concreto: el Mustang. Por desgracia el único que parecía que encajaba en el perfil (un precioso Mustang Coupé del ’67 – no hatchback -) se me escapó el mismo día que aterricé en Los Angeles International Airport.

El famoso aeropuerto internacional de Los Angeles. LAX. ¡Empieza la búsqueda en serio!

 

Una pena que se me escapase el Mustang “Notchback” del ‘67 como este, con el motor grande (390ci, o casi 7 litros, para los que usamos el sistema métrico)y cambio manual de cuatro marchas (rarísimo)

 Llevaba ya dos semanas desde Madrid consultando las webs más conocidas de anuncios de coches (Ebay, Craigslist, Autotrader, cars.com, etc), pero las opciones eran escasas y pocas parecían estar a la altura de mis exigencias, que no se limitaban a tener un coche de disfrute. También debía de ser utilizable a diario, necesitaba que fuese fiable y que pudiera mantener al nivel que me gusta tener los coches; especialmente a la hora de reponer consumibles como gasolina, neumáticos, frenos (porque sabía que tendría que cambiarlos antes o después por culpa de un uso “prestacional”).

 

¿Cómo encontrar un coche que cumpla mis requisitos ? Tenia dos objetivos claros: no podía ser tracción delantera, ni automático

 Con estos condicionantes, el Mazda Mx5 NA (el original) iba ganando posiciones entre mis candidatos. El hecho de que Mazda sea la marca que más coches tiene rodando en un circuito en cualquier parte del mundo en cualquier instante es en gran parte gracias al Mx5/Miata/Roadster. Su tracción trasera, su capacidad de mejora con piezas aftermarket, su relativa ligereza y simplicidad para trabajar en él uno mismo, los faros escamoteables (es una chorrada pero es un detalle que me encanta) y el hecho de tener un descapotable en un sitio donde llueve 20 días al año, le hacían el candidato ideal. Pero, ¿qué tenía de especial tener un coche que podía comprar en cualquier parte del mundo?

 

¿Es esta la opción más “lógica”?

 Y entonces caí. California es (sorprendentemente para mí por entonces) uno de los sitios con mayor cultura automovilística del mundo. También que es donde hay la mayor concentración de Toyotas AE86 del país. Aquí el hachi roku se conoce oficialmente como “Corolla GT-S” y “Corolla SR5”, que es una versión similar con el mismo bloque pero de un único árbol de levas y de carburación, que lo hace menos potente y con menos equipamiento y lujos. Es habitual que muchos SR5s acaben con “transplantes” de motores de los desguaces de otros GT-S. Un gran problema es que todos, por suerte o por desgracia, están muy cotizados. Pero el mayor problema es que debido a la fama de Initial-D muchos aficionados han querido vivir su particular versión de “Takumi” y la mayoría de los coches que encontré estaban vaciados (para aligerarlo), con piezas de aftermarket (de dudosa calidad en el mejor de los casos), y con partes mecánicas importantes con mucho desgaste o, simplemente, sin el mantenimiento adecuado. Parecía que encontrar una buena unidad iba a ser muy difícil.

Los AE86 en California son utilizados como “esclavos” de los trackdays y eventos de drift. El Drift “competitivo” – no me refiero a hacer una cruzada ocasional, si no cruzar el coche usando el freno de mano, zapatazos al embrague, etc –  es muy duro con la mecánica. Después de literalmente un mes de búsquedas a diario y tras realizar, por difícil que parezca de creer literalmente, miles de búsquedas hasta las tantas mirando nuevos anuncios en internet, mis esperanzas de encontrar un buen coche empezaron a flaquear.

 

Un amigo me prestó su nuevo GT3 (sí, el de la foto) durante unas semanas para moverme mientras buscaba mi coche a cambio de yo hacerle el rodaje meticulosamente. No me convenía aparecer con él si pretendía regatear el precio de mi nuevo coche.

 Justo cuando me daba por vencido y pensaba que no iba a poder tener un coche “distinto” de lo que hubiera podido comprarme en España, encontré de casualidad un “buen” hachi roku. Me enteré al hablar con el dueño de uno de los tantos Mx5s que miré. Uno de los otros interesados por su coche era un dueño de un AE86 azul. Me propuso hacer un cambio a tres bandas. Tras un rato de diplomacia conseguí el teléfono del dueño del Toyota.

 

Además de los pesados paragolpes específicos, las luces laterales traseras también son exclusivas del mercado americano. Personalmente, creo que rompen la estética del tres cuartos trasero. En el interior, la mayor diferencia venía en el cuadro de mandos, tarado en millas hasta 150 (o 240km/h, que ni en sueños alcanza), comparado al japonés, que sólo marca hasta 180km/h

 Cuando llegué a verlo me llevé una grata sorpresa: era un GT-S original, nada de conversiones de SR5 a GT-S. Y era el primero de todos cuantos había probado que tenía un interior completo con todos los asientos (en los que no daba grima sentarse) y guarnecidos, una caja de cambios en la que no rascaba ninguna marcha y, sorpresa, no sólo tenía dirección asistida, ¡si no que hasta el aire acondicionado funcionaba!

El modelo era el “kouki, que se vendió entre 1985 y 1987, y es el mismo que el que usa Keiichi en sus videos. Además, aunque por número de chasis comprobé que no le correspondía de fábrica, se le había instalado un autoblocante posteriormente. Para colmo, tenía las defensas delanteras y traseras del mercado japonés, que eran mucho más ligeras y estéticas.

Al final, el único problema era el precio. Estaba al límite de mi presupuesto y si hubiera algún problema mecánico (que en coches de segunda mano y especialmente los más viejos, siempre los hay), no hubiera tenido prácticamente recursos para arreglarlo. Estaba demasiado cerca de conseguir un sueño y, desde luego, tenía claro que me hacía más ilusión que el MX-5 blanco.

 

¿Será este Corolla por fin Mi coche?

 

Después de un par de días de meditación y presión por parte del vendedor, me decidí a quedarme con él. Fui a recogerlo, no le iba a dar más vueltas, ese coche era para mí. Por fin tenía las llaves de mi propio Toyota AE86, mi hachi roku.

 Ya eres mío.

 FIN DE LA PARTE 1.

 

Índice de la prueba completa:

Extra Lap

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22 comentarios en “Prueba Toyota Corolla AE86, mi propio Hachi roku”

  • PATABRAVA

    12 de marzo de 2012 a las 11:36

    ¡¡Enhorabuena a ese cochazo por haber caído en tan buenas manos!!!

  • Portago

    12 de marzo de 2012 a las 11:43

    Nuevamente, ¡Gran relato Jorge!
    Incluso te perdono el desaire al miata.

  • Dani

    12 de marzo de 2012 a las 12:18

    Mira por donde el creador de Initial D. Probé tus físicas en algún momento, pero el mod AE86CLub 2.0 es casi insuperable, aunque tire de AE86 de carreras, supongo que lo conocerás… Precisamente hace unas horas le estuve dando un poco al Toyota en rfactor.

    http://www.youtube.com/watch?v=UOiuePybUco

    Me encanta este coche, tengo que verme el anime también, lo tengo pendiente.

    http://www.youtube.com/watch?v=UOiuePybUco

  • Juan Gago

    12 de marzo de 2012 a las 12:47

    Enhorabuena, por poder hacer de un sueño realidad, eres la envidia de muchisima gente

  • Begargo

    12 de marzo de 2012 a las 13:13

    ¡Que suerte tienes jodio! De estudiante y cumpliendo sueños. ¡¡Enhorabuena!!

  • Bruno

    12 de marzo de 2012 a las 14:04

    Interesante, me alegro que por fin tengas el coche de tus sueños.

  • Miguel Ángel

    12 de marzo de 2012 a las 16:33

    Gran relato. Espero con ganas sucesivas partes.

  • Angel Martín

    12 de marzo de 2012 a las 19:41

    El aura que desprende este coche es algo único y especial, no se si es porque lo veo como algo personal, pero espero la segunda parte con desespero.

    PD: He visto Initial D por lo menos 4 veces, y me ha parecido cada vez mejor.

  • Crazy Astur

    12 de marzo de 2012 a las 20:53

    Uno que se une a las felicitaciones, aunque en realidad parece usted el típico comprador al que un tío que ha cuidado un coche de esa forma se lo vendería, que ya tiene que costar.

    Quedamos a la espera de que complete el relato!

  • Antonio Martín

    12 de marzo de 2012 a las 23:51

    Curiosa elección, que al principio me pareció desastrosa y que ahora viendo lo que te llena y el uso que estás haciendo de él, encuentro increíblemente acertada. Enhorabuena una y mil veces!!

  • Jorge Azcoitia

    13 de marzo de 2012 a las 04:16

    Portago, todo lo contrario, el Mx5 estuvo ahí hasta el último momento y si elegi el Toyota fue más por una cuestión de que seguramente no iba a volver a tener la oportunidad de poseer este coche si no lo compraba ahora.

    Dani, casualidades de la vida, yo mismo he hecho modificaciones al AE86 Club (que no están en ninguna parte, son para uso privado). Estuve en contacto con los “herederos” de la que será la próxima actualización (el autor original, GonzoKool, al parecer está aun recuperándose físicamente a causa del desastre del Tsunami de Japón) y les ofreci el set de físicas que hice para que la update en la que están trabajando saliese con ellas, pero prefirieron usar sólo parte de él… haciendo un popurrí algo “raro”. Una pena.

    Al resto, gracias de corazón a todos por los comentarios.

  • Dani

    13 de marzo de 2012 a las 15:27

    También envidio la gente que puede pilotar alguno de estos cacharros, bien sea un GT3 o un AE86… Para algunos como yo, es un sueño, el siquiera sentarse en el lado del copiloto. Aunque ehh! he estado en Nordscheleife con un Xantia, algo es algo!

    Me encanta el olor a “gentelman driver” que respira este blog ( mi grupo de rfactor eramos todos así, una suerte de grupo). Y ya llevo varios años pasando a diario por aquí, quizás desde el comienzo o cerca de él. No he encontrado blog de coches similar.

    Por cierto, gran artículo!

  • nachetetm

    13 de marzo de 2012 a las 18:40

    Que suerte tiene de estar en California. Cada vez que me acuerdo de lo que yo quería comprar cuando fui a los USA, y lo que finalmente adquirí, me pongo de mala leche.

    Espero con ganas la próxima entrega :-)

  • David

    13 de marzo de 2012 a las 22:43

    Especial para trasladar “cajas” de la iglesia al cementerio!!

    Que horror de coche inicio el concepto en si pero echo por tierra el diseño…

  • Panoramadelmotor

    15 de marzo de 2012 a las 21:54

    Que envidia sana , recuerdo que se vendía hace unos años en la zona de Norte de España un Toyota Levin AE86 decoración Panda, En Canarias se puede encontrar el AE86 Coupe en versión Levin.

    En resumen aunque me guste el Genuino Sprinter Trueno Japones, no me importaría tener un GTS Americano y tratar de hacerme una versión Propia Shuichi shigeno con las letras en los Laterales.

    Enhorabuena porque aunque te llamen friki esa frikada y un relato parecido ha estado mucho tiempo en mi mente

  • Panoramadelmotor

    15 de marzo de 2012 a las 22:09

    Por cierto si os gusta el Anime, el mejor juego que podeis encontrar al estilo Initial D , es la Saga Kaido Battle para Ps2

    Un saludo

  • David Perez

    16 de marzo de 2012 a las 11:38

    Estupendo artículo. Es gratificante aprender a apreciar vehículos que no me llamaban la atención en mi radar. buen trabajo. Por cierto estoy ansioso por leer la tercera parte de la guía definitiva sobre frenos.

    Un saludo.

  • Davril809

    16 de marzo de 2012 a las 18:41

    Que gran aventura, me alegro de que hayas podido conseguir esa leyenda. Un abrazo y seguid asi.

  • 8000vueltas.com cumple cinco años - 8000vueltas.com

    20 de marzo de 2012 a las 01:22

    [...] espectaculares. Comenzaremos con la prueba del Toyota AE 86, de la que ya habéis visto el previo y la primera parte, y quien sabe sin pronto podremos compararlo con su sucesor: el Toyota GT 86 o el Subaru BRZ. Las [...]

  • WOOM

    22 de abril de 2012 a las 21:50

    Solo tengo una palabra para definir este articulo : “Impresionante”.

    PD : Esperando la segunda parte.

  • Rodrigo

    18 de octubre de 2012 a las 17:18

    Muy buen articulo plasmaste practicamente lo q yo tmbn vivi al conseguir mi ae86, weno el mio es el sr5 con motor 4a peo ta totalmente d serie con todo funcionando listo poara q lo modifique.
    Me encanta escuchar q mucha gente como yo le tengan tanto cariño a este auto q es tan especial al punto de llegar a adorarlo y me sabran entender los q tienen uno.
    garacias y saludos a todos los amantes del hachi roku.

  • Alberto

    16 de septiembre de 2014 a las 21:35

    Ola a todos me has impresionado amigo, soy mexicano y yo igual miraba esa animación de INITIAL D, q puedo decir de esa sería me encanto verla empezo a salir en el 2005 aki en México, después dejaron de pasarlo y empezó haberlo por internet, es una serie q no podrías de dejar ver lo seguí viendo por Youtube, hasta la final.. Y la verdad a mi me encantó el Toyota corola trueno AE86, es impresionante. Ojalá y aquí en México existiera ese modelo de auto, aunque se a de segunda manó lo compraría, no lo pensaría en dos veces. Y compa te envidio por tener un AE86. Gracias y ojalá pueda obtener uno gracias…

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