Cord, el nombre de la tracción delantera

Desde los tiempos remotos en los que el hombre se movió en carros más o menos rústicos, estos fueron arrastrados, “traccionados”, por animales de tiro, que, como dice el Diccionario de la Lengua Española de Real Academia -en el que no se registra el término traccionar ni sus derivados- ejercerían la acción y efecto de tirar de alguna cosa para moverla, lo que la Real Academia aplica en especial a carruajes sobre la vía.

Cord L29 Cabriolet de 1929, el primer vehículo de tracción del mundo fabricando en serie 

La primera vez que un móvil se desplazó gracias a su propia energía, también lo hizo arrastrado, “traccionado”, en este caso, por la energía procedente de una caldera de vapor, lo que ocurrió en la Francia de Luis XV, concretamente el día 23 de octubre de 1769.

Sin embargo, el primer automóvil, el Benz de 1886, se desplazaba empujado por la energía de su motor de combustión.

Bertha Benz a los mandos del primer automóvil del mundo, el Benz Patent-Motorwagen de 1886, diseñado por su marido Carl Benz

A este primer automóvil le siguieron otros que se movían también empujados por la potencia de sus motores, imitando lo que se llamó el sistema Panhard, imaginado por René Panhard y Emile Levassor en 1891, consistente en la clásica implantación de motor delantero longitudinal, embrague, caja de cambios, seguidos de los engranajes que movían al eje motriz, que era el trasero.(1)

Así pues, la tracción trasera se imponía desde los primeros automóviles.

Panhard-Levassor Type G de propulsión de 1901 

No obstante, procede citar una serie de automóviles que fueron precursores de la hoy común tracción delantera. A tal efecto cabe la mención de nombres como Latil, Spyker, Christie, Miller, Tracta, Alvis o Cord, nombres de marcas que movían a sus automóviles gracias a la fuerza de sus ruedas delanteras.(2)

Por lo que se refiere a Latil, era ésta una marca francesa dedicada fundamentalmente a la construcción de camiones, la cual presentó en 1897 un modelo, el TA, dotado de un motor monocilíndrico de Dion Bouton, firma ésta que proporcionó sus motores a más de 140 marcas a lo largo del mundo. Dicho motor estaba montado transversalmente y movía el tren delantero gracias a los 7,5 cv que daban los 800 cc de su mecánica.

Camión Latil movido por el sistema patentado de tracción “Avan Train Latil” en 1910

Sólo se fabricó una unidad del Latil TA, cabiéndole haber sido el primer automóvil de tracción delantera comercializado en el mundo y también, por si fuera poco, el primero con carrocería monocasco. No obstante, fue un automóvil que quedó en un prototipo pues, como decíamos, solo una unidad se fabricó de este modelo tan precursor. (3)

Spyker (1900-1925 y 1999-2014), que era un fabricante holandés, ofreció en 1903 un modelo cuyo seis cilindros movía a sus cuatro ruedas, las cuatro dotadas de frenos. Tal hazaña, 77 años previa al sistema Quattro de Audi, es de notar, como lo es que otro prototipo, el Lohner (1896-1906) de Ferdinand Porsche, también ofrecía en 1901 tracción a las 4 ruedas, toda vez que un motor eléctrico propulsaba cada rueda, sin necesidad de diferencial. (4)

El Lohner de tracción integral diseñado por el Dr. Ferdinand Porsche (1896)

Al año siguiente, en 1904, un constructor americano, Walter Christie, presentó un tracción delantera con motor transversal , pero entre 1904 y 1910 no consiguió fabricar más de 10 unidades, aun contando con el aval de un historial deportivo apreciable. (5)

A estos originales y singulares automóviles se sumó el resultado de las experiencias de un yanqui, Miller, quien obtuvo sonados éxitos en Indianápoliis entre 1925 y 1929 con un automóvil de carreras “arrastrado” por un motor longitudinal delantero de 8 cilindros en línea dotado de tracción delantera.(6)

Miller 122 de tracción (1923), ganador en Indianápolis entre 1925 y 1929

En Europa, en Francia, la aparición de los Tracta supuso el paso más importante hacia la normalización de la tracción delantera (7). Esta marca va asociada al nombre de J. A. Gregoire, un ingeniero y abogado, que construyó unas escasas centenas de automóviles entre 1927 y 1931; unos automóviles muy bajos, alargados, dotados de motores SCAP, Continental o Hotchkiss. Modelos de la marca Tracta fueron los A y B de 1927, los D 1.8 , D 2.9 y E de 1929, el F de 1930 y el H de 1931, los cuales protagonizaron una interesante actividad deportiva en las 24 horas de Le Mans.

Tracta Type A de 1927

Pero como las ruedas delanteras no sólo transmitían la fuerza sino que además giraban, ello repercutía desfavorablemente en la dirección, por lo que Gregoire hubo de inventar sus famosas juntas homocinéticas. Dichas juntas homocinéticas estaban constituidas por dos horquillas acanaladas, solidarias a los extremos de dos ejes y unidas por dos elementos intermedios, produciéndose la transmisión del movimiento debido al empuje de los diferentes componentes, deslizándose las superficies de contacto las unas con las otras, asegurada la igualdad de las velocidades angulares por una jaula exterior de centrado.

Anuncio de 1930 en el que Tracta pone de manifiesto las virtudes de la tracción (en contraposición a la propulsión) y donde se postula que “según los expertos, la tracción es el camino del futuro”

Tales juntas se montaron en los Tracta y luego en los iniciadores de la tracción delantera en Europa, o sea en DKW, Adler, NAG, Rosengart y Citroën, marca ésta cuya entidad y cuyo volumen de fabricación popularizó la tracción delantera en el mundo.

A su vez, en Inglaterra, Alvis, que experimentaba la tracción delantera desde 1925 ofreció sus complicados modelos FD y FE, de los que se fabricaron 155 entre 1928 y 1930, sin obtener mayor éxito dada su complejidad mecánica (8)

Con todo, el primer automóvil de tracción delantera comercializado regularmente vino de América y se llamaba Cord L 29 (9).

Cord L 29 Brougham (sedan) de 1930

El Cord L 29 fue el primer automóvil del mundo a la venta y fabricado en serie dotado de tracción delantera y de juntas homocinéticas, que entonces se usaban rápidamente y habían de ser revisadas cada 8000 km, si bien es cierto que en Alemania, una pequeña marca, Voran, ofreció entre 1926 y 1928 unos pequeños automóviles con soluciones semejantes, desarrollados por el ingeniero Richard Bussien. (10)

El Cord L 29 era el coche que llevaba el nombre de E. L. Cord, que también fabricaba los Auburn y el que quizás fue el mejor coche del mundo, el Duesenberg J o SJ.

Hombres posando con los coches de la marca a las puertas del edificio de administración de AAC (Auburn Automobile Company) en 1930

Su fabricante lo presentaba en estos términos en la portada de su catálogo (puedes ver aquí el catálogo original completo del Cord L 29), bajo la imagen de un Cord cabriolet:

“El Cord tracción delantera es tirado, no empujado. Esta diferencia hace posible una mejor movilidad, un control más seguro, un manejo más fácil, una marcha mejor y un mayor confort. Ofrecemos el último avance para quienes lo buscan”.

Cord L 29 Cabriolet expuesto en el “showroom” de Auburn en Nueva York 

Como prueba de que su creador no exageraba a la hora de presentar su coche más suyo, el que llevaba su nombre como marca, valga el testimonio del creador de los Tracta, del ya aludido J. A. Gregoire: “Cord L 29, el automóvil más bello de todos los tiempos”

Este Cord salía al mercado aprovechando la fama ganada por los Miller y se beneficiaba de su técnica, lo que hacía tras mostrar en marzo de 1929 sus cuatro primeras unidades fabricadas, que presentaban problemas de habitabilidad delantera por causa de la colocación retrasada de su motor y cuyas ruedas, que en un Auburn de tracción convencional duraban unos 24.000 km, en su caso, la tracción delantera las gastaba en 3000.

Imagen del catálogo del Cord L-29 de 1929

Aminorados estos problemas, el Cord L 29 se presentó oficialmente el 29 de junio de 1929 -cuatro meses antes del crack de Wall Steet- ofreciendo una estética excelente con su gran capó y sus bellas líneas alargadas, obra del estilista Al Leamy, carrozando una mecánica muy moderna, movida por un 8 cilindros en línea de 4894 cc que daba 125 cv de potencia, lo que entonces era mucho, aun al lado de los 265 del alto de gama de la casa, el Duesenberg J, que era una berlina de lujo a la que sólo podía seguir un Mercedes SSK, como bien sabía Alfonso XIII, que tenía un Duesenberg J, desechando el Royale que le ofreció Bugatti en persona.

Alfonso XIII junto a su preciado Duesenberg J

Su precio era alto, ya que sus 3095 $ le situaban a la altura de dos consagrados referentes del automóvil de lujo de aquellos días, que eran el Cadillac y el Packard.

El Cord L 29 se fabricó desde 1929 totalizando ese año 799 unidades vendidas, a las que siguieron 1879 en 1930, 1416 en 1931 y las últimas 335 en 1932.

Operarios de la factoría de Cord puliendo los famosos faros “Woodlite” del L 29 cabrilet de 1931

Cord L 29 Cabriolet de 1931 con faros “Woodlite”

En mayo de 1958, 26 años después de su desaparición del mercado, la revista Road & Track lo probaba, y de su prueba cabe destacar que los probadores alababan su posición de conducción, incluido su cambio de marchas, al estilo de un Citroen 2 cv, pero criticaban sus relaciones de cambio cortas en exceso, que provocaban ruido y un consumo de casi 20 l cada 100 km, reconociendo, sin embargo, que en directa, aceleraba sin tirones, con toda suavidad, desde los 16 km/h hasta su velocidad máxima. Su dirección tiraba en los virajes y flotaba en recta, vibraba y exigía musculatura para aparcar, desalineándose fácilmente su tren delantero. Con todo, el Cord se comportaba muy bien en mojado, permitiendo negociar virajes a velocidades sorprendentes, no sin aconsejar acelerar a la salida de la curva para evitar derrapajes (11).

Pero la popularización de la tracción delantera aún necesitaría muchos años. De hecho, en 1947 la publicación Science et Vie pasa revista a la producción mundial de automóviles y a su oferta para 1947 encontrando que el primer fabricante mundial en 1946, USA, no ofrece ningún automóvil de tracción delantera, ni el segundo, Gran Bretaña, ofertando el tercero, Francia, toda la gama Citroën y el único modelo de Panhard, el Dyna. Italia tampoco ofrece más que la convencional tracción trasera.

En la devastada Alemania, que solo fabrica en ese año de 1947 los Volkswagen escarabajo, el Mercedes 170 y algún Opel Olympia, la tracción delantera de los DKW no reaparecerá hasta 1948. Eso sí, en Checoslovaquia los poco conocidos Aero y Minor son igualmente parte de los escasos abanderados de la tracción que se impondrá en el automóvil.

Cord L 29 Cabriolet de 1932

Bibliografía

1. Sobre los inicios de la tracción delantera y como base a su historia inicial interesa el artículo escrito al efecto por Paul Frere y publicado en el n. 1115 de Le Moniteur Automobile de 5 de septiembre de 1996, así como otro previo, ahondando en su más remota historia, escrito por Jacques Sainte Claire y presente en el n. 122 de L’Auto Journal de 15 de marzo de 1955 con el titulo “del Cugnot al Panhard”

2. Para lo que toca a mayores precisiones sobre los predecesores más remotos de la tracción delantera el recurso es La Encyclopedie complete de l’automobile de 1885 a nos jours de G N Georgano

3. Las afirmaciones referidas al precursor que fue el Latil TA proceden exclusivamente del libro Dictionaire de l’automobile 1885-1939 de Pierre Lachet

4. La Encyclopedie de GN Georgano vuelve a ser la fuente

5. Le fanatique de l’automobile en su n. 128 de mayo de 1979 se ocupa de los Christie como primeros automóviles de tracción delantera en América

6. Las referencias a los Miller se encuentran en la revista antecitada, en un largo relato acerca de la tracción delantera en América firmado por Griffith Borgenson

7. Los datos sobre Gregoire y sus juntas homocinéticas proceden del fascículo 151 de la Enciclopedia Salvat del automóvil, así como del n.98 de Automobilia

8. A-Z of cars of the 1920s de Nick Baldwin se refiere a los Alvis de tracción delantera

9. El Cord L 29 se desarrolla en los n. 134 y 135 de la referida revista Le fanatique de l’auto, así como en el n. 53 de Automobiles Classiques

10. La referencia a los ignorados Voran procede de Deutsche Autos 1920-1945

11. El Road Test anual de Road & Track de 1959 ofrece la aludida prueba de un Cord L 29 cabriolet de 1930 realizada en mayo de 1958, al que le mide una velocidad máxima de 77 mph, acelerando de 0 a 60 mph en 23 segundos y haciendo el cuarto de milla en 23.5. Como todo es relativo y todo debe de ser contextualizado, valga el ejemplo de un coche contemporáneo probado también en Road & Track, un Cadillac V 16 de 1931, que alcanzaba las 88,8 mph de velocidad máxima, llegaba desde parado a las 60 mph en 18,8 segundos y hacía el cuarto de milla 21 segundos.

Cadillac V 16 de 1931

Siguiendo con ejemplos de 1958 en la misma revista, hay que señalar que un Austin Healey Sprite registraría sucesivamente en las tres medidas 78 mph de velocidad máxima, 20,8 y 21,8 segundos.

Un Renault Dauphine alcanzaría 79,2 mph y registraría 21,5 y 22 segundos en las medidas aludidas y un deportivo último modelo en 1958, un Jaguar XK 150, llegaría a las 136 mph de velocidad máxima, se pondría a 60 mph desde parado en 7,3 segundos y haría el cuarto de milla en 15,1; y es que el progreso es algo que, afortunadamente, es una realidad tras recorrer un camino más o menos largo, y es que quienes innovaron e iniciaron el progreso fueron coches, leyendas, monumentos, como el Cord L 29.

Cord L 29 Special Coupé de 1929

Artículos relacionados

7 comentarios en “Cord, el nombre de la tracción delantera”

  • Roberto Merino

    10 de julio de 2019 a las 11:02

    Me quito el sombrero ante este interesantísimo artículo, que no solo habla de un coche que no conocía, pero que pasa a estar en mi fondo de escritorio del ordenador por un tiempo (la primera foto es soberbia), sino que habla de la evolución de la tracción delantera., algo que es desconocido por muchos de nosotros, que nacimos en los 80.

    Los años 20 y 30 quedan tan lejos que para la mayoría de nosotros, cuando se habla de “tracción”, tendemos a pensar que lo inventó Citröen, cuando en realidad fueron los que la popularizaron.

    Interesantísimo artículo, que además gracias a las numerosas referencias y enlaces, da para estar un buen rato más investigando y disfrutando de este modelo, de la marca, de la técnica y de los personajes detrás de tales logros y hazañas. Mención especial al catálogo original, una maravilla.

    Mi más sincera enhorabuena por este artículo tan especial y didáctico sobre el Cord L29 y sobre la tracción delantera.

  • Ramón

    10 de julio de 2019 a las 14:42

    Roberto, que alguien como tu me anime con sus palabras, es algo que agradezco y mucho ya que los aficionados debamos de contribuir al conocimiento de estos “amigos nuestros”, siempre tan vituperados.
    Me considero obligado a aportar bibliografía precisamente por lo que tu dices.
    Gracias, Roberto.

  • Nachetetm

    10 de julio de 2019 a las 21:57

    Interesantísimo artículo y bellísimos automóviles; me ha encantado el Panhard-Levassor Type G. También me sorprende sobremanera la tremenda deficinión y nitidez de la fotografía del Benz, considerando que, al igual que los coches, la fotografía en aquella época estaba en pañales.

  • ToniExup

    10 de julio de 2019 a las 22:05

    He disfrutado el artículo desde la primera palabra, hasta el punto final.
    Me ha interesado mucho, tanto el coche, como el desarrollo técnico que expones sobre la tracción en los automóviles.
    No conocía el coche, pero ya soy un fan de é,l después de ver la primera foto del coche en azul, es brutal, para mi gusto.

    Coincido con otro comentario más arriba sobre lo que aportas a nivel documentación al artículo, da para echar otro buen rato consultándola.

    Sigue así Ramón, me alegras la tarde cada vez que veo un nuevo artículo tuyo publicado.
    Creo que voy a releerme el artículo….

    Un saludo!

  • Ramón

    11 de julio de 2019 a las 00:13

    Nachete, gracias por tu interés y por tus palabras.
    También gracias a ti, Tony pues da gusto “cocinar” para degustadores así.

  • Jordi

    21 de julio de 2019 a las 19:16

    Excelente artículo, muy buen repaso a la historia, ya que se acostumbra a pensar que Citroen inventó la tracción delantera.

    También habrá que hacer dentro de poco otro artículo de historia, de unos bávaros que cada día fabrican más modelos a traicion, un nuevo de tracción parece que han inventado por Munich según algunos!

  • Ramón

    22 de julio de 2019 a las 00:53

    Jordi, gracias por tus palabras amables.
    Y, ¿A qué bávaros y a qué coche te refieres exactamente?

Deja un comentario