Prueba Audi R8 LMX, vestido para correr

No todos los Audi R8 son iguales: hay R8 V8 y R8 V10; hay coupé y spyder; hay normal o plus, hay manual y S-tronic (y R-tronic)… pero LMX solo hay uno. Bueno, en realidad hay 99, pero son todos idénticos y ya están todos a buen recaudo, si quieres uno vas a tener que buscar en el mercado de segunda mano. Puedes comprar un R8 nuevo en el concesionario, o esperar a finales de este año para que sea uno de la nueva generación, pero no será un LMX.

Audi R8 LMX

El Audi R8 LMX es el R8 más potente, más efectivo y más especial jamás fabricado. No diré el más rápido, de momento, ya que de esto hablaremos más tarde. Seguramente te estés preguntando si hay mucha diferencia con un R8 “normal”, una diferencia que justifique los alrededor de 50.000€ de diferencia sobre un V10+ (un 25% más)… para mí sí, os voy a contar por qué.

Audi R8 LMX

Cuando una persona normal como yo tiene la oportunidad de probar un supercar -por mucho que trate de ser objetivo y buscarle defectos al coche- siempre tiene tendencia a pensar que es MUY bueno pero todos los coches tienen fallos, y algunos son graves. Aunque en 2015 ya no se venden coches malos en nuestro país -un Dacia Sandero me parece aceptable, aunque nunca lo haya conducido (tampoco tengo pensado hacerlo)- hay que poner las cosas en perspectiva: si hubiera probado un Aventador SV quizá este R8 LMX no me pareciera lo alucinante que me parece ahora, pero creo que me seguiría pareciendo un gran coche (y cuesta la mitad, tema aparte).

Audi R8 LMX

Con el Audi R8 he vivido muchas cosas ya que el R8 V8 fue el primer supercar que probé en mi vida (nació más o menos a la vez que 8000vueltas y fuimos el primer medio online que lo probó en España) y creo que el primer coche de motor central: me pareció maravilloso. En aquel momento no entendía por qué alguna gente decía que no le gustaba el R8 con ese motor, cuando a mí me había parecido increíble. Increíble para las referencias que manejaba: 4 años más tarde pude probar el R8 V10 y entendí esos comentarios. En 2014 nos fuimos con un R8 V10 al Ring y le pusimos semislicks (MICHELIN Pilot Sport Cup 2, que en ese momento eran la novedad, probablemente el mejor neumático deportivo del mercado en ese momento). Después de haber rodado en el ring con los Audi RS 4 B7 y B8 y los Suzuki Swift el R8 me pareció otro mundo. Aunque recuerdo aquel R8 con un sabor agridulce, no llevaba cerámicos y el interior era muy poco racing: butacas claras y muy comodonas, no era el R8 que yo tendría.

Audi R8 LMX

Y en 2015 aparece el LMX, con un alerón y faros láser, no me llamó demasiado la atención. Cuando lo vi en fotos me pareció más atractivo pero no fue hasta que no me subí a él cuando pensé: este coche me va a poner lo pelos de punta. Lo primero que hice fue irme a la sierra y recorrer 130 km de curvas con Juan divididos en 6 tramos, en el primero ya nos habíamos dado cuenta de que había algo especial. Este R8 nos llenaba. En los siguientes días de prueba fuimos descubriendo más cosas y aprendiendo con el coche pero para enamorarte un coche no necesita más que unos minutos, a veces segundos. No sé en que momento me di cuenta de que este era EL R8 pero lo es, lo tiene todo.

Audi R8 LMX

A veces pienso en lo afortunados que somos en 8000vueltas por hacer lo que nos gusta. A mucha gente le gustan los coches y hace lo mismo que nosotros: tiene un coche que le enamora en el garaje, corre carreras de karts, participa en trackdays, va a concentraciones, escribe en foros o pertenece a algún club. Pero en 8000vueltas tenemos la oportunidad de hacer una cosa que muy poca gente puede hacer: probar las novedades de las marcas. Eso a veces te permite probar buenos coches y a veces te permite hacer cosas un poco más especiales. Cuando leo la EVO o veo Top Gear  (o al mamonazo de Chris Harris, con cariño) siento verdadera envidia de las pruebas que hacen o los viajes que organizan, pero el día que salí con el R8 LMX no podía sentirla: si viera un reportaje de lo que pudimos hacer ese día en cualquier medio me parecería un sueño pero al volante estábamos nosotros, ¡alucinante!

Audi R8 LMX

Comimos un pincho de tortilla en un pueblo de la sierra, en un bar de los de toda la vida mientras unas señoras se hacían fotos con el R8 LMX (verídico). No queríamos comer mucho porque nos esperaban muchas curvas. Arrancamos y teníamos por delante (aun no lo sabíamos) las carreteras perfectas: primavera, asfalto seco, buena temperatura y nadie en ellas, vacías. Era un día de semana, lo que en la sierra de Madrid equivale a tranquilidad y pocos coches. Empezamos a subir un puerto con las ventanillas bajadas y con el V10 (¡¡¡V10!!!) sonando con el motor pie a tabla, retumbando contra las paredes que nos rodean, un eco maravilloso. Subir marcha es una gozada y bajarla un espectáculo, gorgoteos, bramidos, explosiones… no es un Lambo pero porque Audi no ha querido que sonara así, tiene un puntito más de prudencia. Eso no quita que no sea una experiencia sobrecogedora.

Audi R8 LMX

El coche corre mucho pero te preguntas donde están los 570 caballos. 5, 7, 0… esos son muchos caballos. El coche corre muchísimo pero lo hace de una manera que parece incluso suave, nada violento (esto no es algo que me entusiasme, no es un cumplido). Si pruebas un R8 manual o un R-Tronic no podrás decir lo mismo, pisar el acelerador da una respuesta tan contundente que te dejará sin aliento. Sin embargo el S-Tronic no es así, limita el par que llega a las ruedas suavizando esa sensación. Pero los caballos están ahí, empujando y empujando, con el alarido del 5.2 V10 en tus oídos, hay pocos sonidos más bonitos en el mundo de los coches que pisar a fondo un motor de tantos cilindros como este en una carretera angosta.

Audi R8 LMX

Seguro que estás leyendo este artículo y pensando: ¡que bien todo!, seguro que no van a contar ni una pega. Esta orgásmica ensalada de caballos, sonido y gasolina de 98 hay que pararla en algún momento. Para eso tenemos unos frenos cerámicos inagotables, creo, pero que tienen un tacto al que hay que acostumbrarse ya que en el primer centímetro de pedal no hay nada, parece que estás empezando a frenar pero no es así, apenas. Si sigues pisando encontrarás más resistencia y, por fin, un tacto de freno que da información: ¡pisa con ganas que ya estás encima de la curva!. Sólo requiere un poco de práctica, no te preocupes: Audi no pretende darte un susto. Al revés, el R8 siempre ha sido el supercar civilizado. El superdeportivo práctico, mantenible y lógico, o casi. En el LMX no han hecho una excepción pero le han puesto picante al asunto.

Audi R8 LMX

¿Dónde está el picante? En el sonido, en el impacto visual, en el espectacular interior, en el comportamiento… y en la dirección. La dirección en un deportivo es un componente fundamental y el R8 LMX tiene algo diferente a los R8 normales, creemos que es la dirección del R8 GT (que no hemos probado). Es más, al encenderse el navegador no pone Audi R8 LMX sino Audi R8 GT, lo que me ha llevado a pensar que en Audi alguien decidió apartar 99 chasis de R8 GT y dijo: con esto vamos a hacer algo especial.

Audi R8 LMX

La puesta a punto del LMX hace que en las curvas se te olvide lo ancho que es y los kilos que arrastra, es una virtud de su motor y su puesta a punto de chasis, está en un nivel que nos ha dejado sorprendidos.

Los Audi R8 no siempre han sido iguales en geometría de suspensiones: hasta 2013 llevaban una configuración y a partir de ese año le dieron más caída en el eje delantero, querían darle más apoyo en curvas. Al principio los Audi R8 V8 y V10 tenían las mismas geometrías, ¡con un motor de 100 cv más!. Da la impresión de que no tenían intención de ir más allá que hacer un R8 que corriese más pero pronto alguien debió darse cuenta de que el potencial del chasis con el V10 era muy grande y que se podía hacer mejor. Con el tren deportivo Audi Magnetic Ride llegaro a 1,1º y con el tren de rodaje deportivo 1BU se fueron hasta 1,35º en el motor V10. Pero con la llegada del GT debieron encontrar un punto de equilibrio y decidieron sacarlo con 1,3º de caída. Aunque hubo otro cambio, que es el que probablemente le de ese tacto tan bueno a la dirección, que fue aumentar la convergencia de los dos ejes.

Audi R8 LMX

Quizá sea eso, quizá sea otra cosa, si no vas probando los cambios uno por uno no puedes saber a ciencia cierta de donde vienen pero la realidad es que la dirección en el R8 LMX es una delicia: rápida, directa y muy comunicativa, algo nunca visto por nosotros en los múltiples R8 que habíamos probado. Esta dirección no parece Audi. Cuando probé el Audi RS 4 B7 también dije: no parece Audi. Y es que la evolución en deportividad no es lo que esperas de esta marca pero de vez en cuando llegan estas gratas sorpresas. Al límite sigue siendo subvirador a la entrada de las curvas pero esa característica es inherente a todos los coches con motor central y lo más apropiado para un coche que puede ser comprado por gente inexperta en conducción deportiva. De cualquier modo el R8 siempre ha tenido mala leche y tiende a descolocarse cuando vas con gas en curvas largas, lo que requiere un plus de atención, ya que cuando se va no avisa. Para llegar a este punto hay que pasarse mucho con el gas. La conclusión a la que he llegado es que quiero volver al Ring con este R8, seguro que me gustaba más que el viaje del año pasado.

Audi R8 LMX

El motor es una evolución, la última de esta generación, del V10 que comparte con Lamborghini y con los 570 cv que entregaba en el Gallardo.  A diferencia del V10 normal y del V10 plus este motor pide a gritos ir alto de vueltas todo el rato, a partir de 6.000 rpm es cuando te encuentras a gusto con él y su sonido se dispara con esa melodía metálica, no tiene sentido no aprovechar hasta la última vuelta este motor: la parte alta es tan buena que te olvidas de lo que hay más abajo, no quieres recordarlo. No olvides que es el único motor V10 que ha sobrevivido a la dura criba de los turbos, híbridos, emisiones y Euronoseque. No sabemos cuanto va a durar pero disfruta de uno mientras puedas porque el futuro parece que no contempla motores de tantos cilindros.

Audi R8 LMX

Audi R8 LMX

Este motor corre mucho pero te puedes encontrar con que un V10+ corre más que tu flamante LMX en una carrera de 100 a 300 (hipotética, no estoy diciendo que lo hayamos hecho…). Y es verdad, aunque te sorprenda, pero quizá te hayas olvidado del alerón tamaño barra de taberna irlandesa que llevamos detrás. La punta declarada es un poco mayor gracias a los 21 cv extra que lleva el LMX (320 km/h en el LMX vs 319 km/h en el V10+, aunque le costará más tiempo llegar a ella al LMX) pero seguro que su Cx es un poco peor “por culpa” del traje aerodinámico. Eso sí, esa misma resistencia al aire se transforma en agarre extra que en las curvas juega a tu favor, en un circuito un R8 LMX debería ser notablemente más rápido que un R8 V10+. Es un coche especial, no está pensando para ir recto sino para girar mejor que ningún otro R8.

Audi R8 LMX

Es un coche especial incluso cuando está parado. Te puedes quedar embobado mirándolo aparcado: con esas llantas y esas pinzas de freno que incluso asustan; los canards delanteros y el alerón que culmina el coche; su precioso color Azul Le Mans... o, si eres de los pocos afortunados que verán este coche por dentro, puedes disfrutar de los baquets, de sus innumerables detalles interiores, como el precioso techo de rombos hecho con costuras azules, se nota que Audi ha querido llegar hasta el último detalle y eso cuesta mucho dinero, que no te extrañe la factura de alrededor de 250.000€ de este coche porque cuesta hasta el último céntimo que piden por él.

Audi R8 LMX

Audi R8 LMX

Audi R8 LMX

Audi R8 LMX

Audi R8 LMX

Audi R8 LMX

Audi sabe en que liga juega y no tiene intención de meterse en terreno Lambo, ni Ferrari, lo que quiere es llegar a un cliente que no necesite tanto drama. Ahora bien, ha puesto toda la carne en el asador para recordarle al mundo que está ahí, parece que quisieran dar un aviso: “señores, miren de lo que somos capaces con un chasis lanzado hace 8 años, con el nuevo modelo van a pasarlo mal”. Y yo creo que lo han conseguido, porque si tuviera un Audi R8 iría ahora mismo al concesionario y pediría que me montasen TODO lo que lleva el R8 LMX a nivel dinámico: frenos, geometrías de suspensión, escape y ese traje aerodinámico. Todos los R8 deberían ser LMX, aunque se permiten otros colores.

Fotos de Adrián Sánchez(crommadspeed.com). Aquí tienes la galería de fotos.

Audi R8 LMX

Extra Lap

Los faros láser. No sabía como meterlos en una prueba 8000vueltas, no me sale hablar de faros cuando tengo en mis manos el coche de prensa más especial que haya conducido pero los faros láser se han vendido como la panacea de la iluminación. Lo he conducido mucho de noche y no he visto una diferencia abismal con unos bixenon. Iluminan más, sí, pero en mi limitada experiencia comparando luces de coches no he notado una revolución. La verdad es que me da igual, si hubieran hecho este coche sin faros y pudiera tenerlo me lo compraría de todos modos.

Audi R8 LMX

Extra Lap 2

FIN del Audi R8 actual, un final a la altura de lo que este coche ha supuesto para Audi: un gran paso adelante.

Audi R8 LMX

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10 comentarios en “Prueba Audi R8 LMX, vestido para correr”

  • arribi

    18 de mayo de 2015 a las 10:51

    a ver si el nuevo está a la altura. estéticamente al menos, para mí, han ido para atrás.

  • Sr.Kiwi

    18 de mayo de 2015 a las 18:08

    Gran artículo, se nota al leerlo que es un coche con el que soñarás toda la vida tras probarlo…

    PD. A mí siempre me quedará la duda de que hubiera pasado si Lexus hubiera seguido evolucionando el LFA unos pocos años, como Audi con el R8, nunca se sabrá…

  • PATABRAVA

    19 de mayo de 2015 a las 00:11

    Ese azul…ESE AZUL…

    La casualidad quiso que viera uno de esos R8 LMX, y aunque haya coches mas bonitos o aparentemente más exclusivos, pocos productos hay tan cuidados y bonitos.

    Al natural es mucho más bonito, a pesar de vuestras magnificas fotos.

  • carlos

    19 de mayo de 2015 a las 16:31

    Lindo auto, aunque no me gusta mucho ese aleron fijo.. preferiría que fuera un aleron activo para no romper la estética que me parece muy lograda, Vamos a ver que tren entre manos para el proximo R8

  • nachetetm

    20 de mayo de 2015 a las 16:03

    La primera vez que vi (y escuche) un R8 en directo se me cayó la baba… Aun me sigue gustando, pero veo las fotos y creo que ha envejecido mal (y mucho). No le hacen justicia; al natural sigue siendo mucho más bonito.

  • Staff

    Lasheras

    24 de mayo de 2015 a las 18:29

    Tras haber probado brevemente el coche pero ir bastante rato de copiloto suscribo absolutamente todo lo comentado en el artículo. Como coche es sensacional y desde luego se le pueden poner muy, muy pocos “peros”. Si a caso, lo mencionado por nachetetm: en efecto, los años se van notando en las líneas.

    A nivel dinámico es realmente un absurdo en toda regla: acelera a velocidades de vértigo, frena de forma salvaje y pasa por curva a velocidades absolutamente ridículas con lo que, en las manos inadecuadas, a pesar de que no es un coche dificil de conducir se convierte en algo muy peligroso porque, a pesar de todo, se rige por las mismas leyes físicas que el resto de los coches y cuando no hay metros para frenar o ya no queda agarre en los neumáticos para girar aún más, vamos muy, muy rápido.

    Enhorabuena por el artículo!

  • 10 años de fabricación del Audi R8 – 8000vueltas.com

    1 de junio de 2015 a las 17:07

    […] coupé cada 5 años, y sin embargo el R8 ha estado ahí. Ahora toca despedirle y para eso hemos probado su última versión, el espectacular LMX, ¡wow! El R8 para mí empezó en forma de coche de carreras, cuando Audi […]

  • Anónimo

    4 de junio de 2015 a las 19:11

    […] […]

  • Las mejores pruebas de 8000vueltas – 8000vueltas.com

    26 de agosto de 2015 a las 16:19

    […] 3ª posición: Audi R8 LMX […]

  • andreea

    12 de abril de 2018 a las 09:31

    El sonido del tubo de escape te pone los pelos de punta!!!!!

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